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Tres artículos sobre el movimiento obrero en Galiza: luchas obreras en la comarca de Vigo; 25 de julio, día de la patria Galega y la juventud obrera de Vigo y su comarca no escapa a las consecuencias de la crisis capitalista

 

LUCHAS OBRERAS EN LA COMARCA DE VIGO

A lo largo de esta crisis, han ido mermando nuestros derechos adquiridos tras muchos años de lucha obrera, hasta el punto de que muchas familias se vieron abocadas a la desesperación. Presiones de la banca, desahucios, paro de todos sus miembros... miles de suicidios, muertes de obreros como consecuencia de la complicidad de los gobiernos de turno al servicio del capital.

En VIGO Y COMARCA, la crisis se cebó especialmente con una estela de negocios quebrados o al límite de la supervivencia, trabajadores cada vez más en precario rozando la esclavitud, de parados en número creciente por más que nos quieran hacer ver que no manipulan las cifras.

La falta de expectativas laborales hace que nuestros jóvenes emigren para intentar encontrar ya no un trabajo decente, sino cualquier tipo de trabajo que les permita la supervivencia.

En estos últimos años, vimos cómo el trabajo:

- En el Sector del Naval, tan importante otrora en esta ciudad, quedó reducido al mínimo, casi en la nada, con graves consecuencias para tantas familias obreras.

- El ERE por extinción que afectó a la práctica totalidad de la plantilla de Freiremar.

- Citroën, antes la empresa en la que le gustaría trabajar a todos los vigueses y viguesas, y ahora con esos ERES temporales (“Id 20 días para casa que tenemos exceso de producción y no os necesitamos”).

- El conflicto de los trabajadores y trabajadoras de limpieza del complejo hospitalario General - Cíes, los cuales tras una dura lucha obrera consiguieron llegar a un acuerdo en el convenio.

- El recorte de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, en su mayor parte chicos y chicas, en las empresas de Telefonía como Unísono.

- El conflicto en POVISA, que a base de lucha, los trabajadores consiguieron sentencias favorables para que no se les recorten sus derechos en la medida en que la patronal quería.

- Actualmente los trabajadores de Pórtico, que comenzaron las jornadas de huelga para reclamar que la Xunta de Galicia acepte pagar la deuda que la empresa tiene con ellos, que asciende a los 3,3 millones de € de los que Pórtico solo tiene avales por 2,1 millones. El FOGASA no adelanta por no tener garantías de recuperar el dinero, lo que puede llevar a la liquidación de la empresa y a echar a la calle a los 181 trabajadores/as que allí quedan y que se sumarían a los 200 despedidos.

- Los trabajadores de Pescanova en guardia, esperando las directrices de la patronal después de que la empresa saliera del concurso de acreedores, para saber cómo afectará sus puestos de trabajo.

Por todo esto es tan importante que la clase obrera no nos dejemos embargar por el pesimismo y bajemos los brazos, porque tendría consecuencias desastrosas para nosotros.

Debemos unirnos y luchar con todas nuestras fuerzas, aun sabiendo que nos puede pasar como a:

- Carlos y Serafín, los compañeros condenados a 3 años de cárcel por participar en una huelga de transporte en 2008, absueltos en varios juicios hasta que sin ningún tipo de pruebas, fueron condenados a prisión.

- Ana y Tamara, que participaban en una huelga de trabajadores y trabajadoras de Instalaciones deportivas en Galicia 2010, y fueron acusadas de echar pintura a la Piscina Olímpica de Pontemuíños (Pontevedra ) y manchar el traje de su gerente...

Ninguna de las dos fue identificada como autora material. Su "delito”, formar parte de los piquetes informativos.

La condena inicial fue de 6 meses, pero ante la presión brutal de la Fiscalía, la Audiencia Provincial de Pontevedra elevó la pena a 3 años y un día por lo que tendrán que entrar en prisión y ahí están esperando a que el "gerifalte" de turno diga, "para dentro".

Esto es un nuevo caso de represión a la clase obrera.

Es importante saber, recordar, que en los últimos meses, en todo el Estado español, se están llevando a cabo sentencias de este tipo, en casi todos los casos, son acusaciones por las que en su momento no se logró  identificar a ningún responsable del posible delito.

Esto es una ofensiva de la oligarquía contra la lucha de clase obrera, por defender nuestros derechos, los de todas y todos los trabajadores.

De esta forma, el capital quiere dejar claro quién manda, pero nosotr@s ni se lo podemos consentir, ¡ni se lo vamos a consentir!

Con estas sentencias queda demostrado:

- Que la Ley del Capital no defiende nunca a la clase trabajadora.

- Que sólo nuestra fuerza garantiza nuestros avances como clase.

- Que nosotr@s, el proletariado, somos quienes estamos capacitados para detener o poner en marcha los engranajes de producción. Por eso el rebote que pillan con nuestras huelgas, porque les estamos frenando la acumulación de capital.

Ante esto, es necesario dejarle claro a la burguesía, al servicio del capital, dónde está la verdadera fuerza que produce la riqueza de la que disfrutan ellos de forma criminal, dónde está la fuerza de la clase obrera.

- Ningún gesto provocativo, prepotente o amenazante, puede detener nuestra lucha de clase, porque en ella nos va la vida, la nuestra y la de nuestros hijos e hijas.

- Es por eso que a nosotros, los comunistas y las comunistas, no nos van a callar.

- Luchamos y lucharemos, por un mundo en el que nuestros derechos dejen de estar amenazados.

- Por un mundo en el que mande, gobierne y haga justicia, la clase obrera.

Necesitamos toda la fuerza de la clase, por eso le pedimos a toda la clase obrera: uníos a nosotr@s, trabajemos junt@s. 

 I.S.Amil

25 DE JULIO, DÍA DE LA PATRIA GALEGA

Llegamos al 25 de julio con un retroceso de las condiciones de vida y de los derechos laborales y sociales del pueblo gallego trabajador. Las cifras de desempleo, abrumadoras, son cuidadosamente falseadas y maquilladas, invisibilizando a amplios sectores de la juventud obrera y de la clase trabajadora en general, que no constan en las estadísticas del paro por hallarse en la emigración, haciendo cursos, o parados/as de larga duración que abandonan los listados agotada la prestación (más de 100.000 galleg@s), cuando no trabajando con contratos de 2 horas fruto de las  contrarreformas laborales aplicadas sucesivamente por los  gobiernos de turno. El desmantelamiento industrial que va en camino de desertizar comarcas enteras, el destrozo del tejido productivo en general, la ruina de pequeñas y medianas explotaciones agrícolas, ganaderas y pesqueras, se suman al endurecimiento de las condiciones de explotación, los desahucios, la privatización de los servicios básicos  y el encarecimiento de los productos de primera necesidad en una escalada de enriquecimiento de los monopolios a costa de la ruina y la miseria del pueblo trabajador. La persecución de las organizaciones y luchas obreras y los juicios políticos contra trabajadores y trabajadoras por el ejercicio del derecho de huelga (Carlos, Serafín, Ana, Tamara) son parte inseparable de este endurecimiento de la dictadura del capital.

En el pasado mes de junio, la clase dominante, en un intento de recomponer su desgastada imagen, nos lanzó la sucesión de los borbones situando encima de la mesa la cuestión de la forma del Estado. Ya entonces los y las comunistas salimos a la calle para manifestar que no queremos otro Borbón, ni tampoco una segunda transición ni república burguesa, ni española ni gallega, integrada en las alianzas imperialistas y en la que sigan teniendo el poder quienes poseen el capital para hacer políticas contra quienes trabajamos. Ningún falso dilema ni cortina de humo puede apartarnos de nuestro objetivo principal: la organización de la clase obrera y las capas populares para la defensa de nuestros intereses. No queremos un derecho a decidir qué sanguijuela nos va a seguir chupando la sangre, sino levantar el frente obrero y popular para que la mayoría social, que es el pueblo trabajador, se organice bajo un programa propio de derogación de todas las medidas y contrarreformas antiobreras, nacionalización de los grandes sectores de la economía y ruptura con las uniones imperialistas.

Llamamos a la movilización sostenida bajo ese programa transformador, y por la defensa de nuestros intereses y derechos, caminando hacia la construcción del único sistema social, en el que  los derechos del pueblo trabajador se vean garantizados, así como el ejercicio efectivo de la soberanía de los pueblos y naciones, por parte de su mayoría trabajadora: el Socialismo. La experiencia histórica del Socialismo demostró que la unión voluntaria de pueblos libres bajo la dirección de la clase obrera es la mejor garantía del ejercicio real de la autodeterminación y la fraternidad entre pueblos y naciones.

 

LA JUVENTUD OBRERA DE VIGO Y SU COMARCA NO ESCAPA A LAS CONSECUENCIAS DE LA CRISIS CAPITALISTA

Las principales industrias (Naval, Automoción, Conserveras etc.) tienen cada vez plantillas más reducidas para que la patronal tenga una mayor ganancia y se apropie una vez más de la riqueza que generamos. El gran problema, muchas veces, radica en la baja combatividad de las centrales sindicales, que observan como meros espectadores cómo se desintegra el tejido industrial y convocan manifestaciones casi por obligación. El ejemplo más claro lo encontramos en el naval, donde después de permanecer cerrados una larga temporada por falta de trabajo, la mayoría de centrales sólo se movilizaron una vez que el cierre de este sector era casi inminente.

En Citröen, la patronal endurece las condiciones de trabajo mediante  desregularizaciones de la jornada laboral, salarios más bajos para la gente de nuevo ingreso, aumento de la eventualidad, despido a un importante número de compañeras del servicio del comedor (que dieron una lucha constante reclamando su readmisión durante más de 5 meses), abolición casi total del transporte colectivo, la implantación de los sábados obligatorios en el turno de noche, etc. Todas estas propuestas fueron apoyadas por la mayoría de las secciones sindicales con representación en el comité de empresa.

Por eso, la juventud obrera tenemos que organizarnos en un proyecto político propio que atienda a las necesidades objetivas de nuestra clase: derrumbar este sistema capitalista y luchar por la emancipación de la clase obrera que garantice un futuro digno para la juventud.