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De acuerdo con la elección de la plantilla, después de la agresión de la empresa al anunciar la aplicación un artículo 41 modificando las condiciones de trabajo (10% de rebaja de sueldo sobre una media de categoría inventada, 1800 horas de jornada laboral, aplicación de la jornada irregular, disposición de la empresa del 10 al 15% de la jornada laboral, guardias gratuitas, despidos aleatorios, etc…), por supuesto, para perjuicio de los trabajadores, usando como excusa unas falsas pérdidas, se produjo en todas las plantas de HP (Hewlett Packard) por parte de HP Outsourcing y HP Aplicaciones, las empresas del grupo afectadas, una huelga indefinida, del 3 al 10 de junio.

Convocada por CGT y secundada por CSI-Asturies, CCOO y UGT, la huelga, aunque no pudo obtener los objetivos deseados, ha sido un ejemplo para el resto de los trabajadores del sector TIC y varios conflictos han seguido a éste, alguno victorioso como en la empresa ATOS.

Siendo una huelga donde más del 80% de la plantilla apoyó la lucha y muy activa sobre todo hasta el jueves 6, no se entiende cómo CCOO y UGT pudieron traicionar a los trabajadores permitiendo el viernes 7 la celebración de un referéndum con voto por correo electrónico incluido (desoyendo a las asambleas de trabajadores) donde pudieron votar hasta los gerentes, directivos y los esquiroles y además no haciendo ningún esfuerzo para contrarrestar a los medios de la burguesía que ya daban la huelga por desconvocada. Medios, muchos, con bastante publicidad de la empresa. El fin de semana se bajó el ritmo por ello y las asambleas del domingo en Zaragoza y el lunes en Zaragoza y Sant Cugat no pudieron más que certificar la desconvocatoria, aunque destaca un grupo de trabajadores concienciado y también la coherencia de CGT y CSI en todo momento.

Al final desaparece la rebaja del sueldo, pero se congela el IPC, se aumenta la jornada a 1720 horas, las guardias son gratuitas durante las dos primeras horas y no se compensan como descanso y la empresa se reserva el 10% de la jornada laboral del trabajador para su propio “disfrute”, y la ofensiva sigue, porque siguen además amenazando con despidos.

En Zaragoza, siendo más concretos, la lucha ha servido para crear una asamblea de trabajadores permanente, muy en línea a lo que podríamos entender como germen de un CUO. Y el partido y los CJC han hecho una labor muy activa en varias de las ciudades donde se ha producido el conflicto, siendo reconocidos por la plantilla y estando donde debe estar un partido comunista, en primera línea de frente de la clase obrera.