La clase obrera en la comarca del Besaya en Cantabria sigue mostrando su combatividad por la defensa de los puestos de trabajo. Los y las trabajadores de SNIACE protagonizaron un encierro en las instalaciones de la fábrica para solicitar atrasar el  juicio por los despidos en la Audiencia Nacional, con el objetivo de quitar obstáculos ante el concurso de acreedores.  Después de 10 días, e izando la bandera republicana con la estrella roja en el mástil de la empresa, los trabajadores lograron este objetivo, hecho que se ha considerado excepcional.

 

El Partido mostró su solidaridad y entregó a la Asamblea de Trabajadores de SNIACE varias cartas de apoyo de los obreros de Coca Cola de Alicante y Fuenlabrada, de Panrico de Santa Perpetua, de los mineros de León, así como del grupo promotor de los CUO Madrid en la limpieza viaria, el sindicato AST y las delegaciones sindicales de CGT Ibermutuamur y de CCOO (Universidad de Elx, Alcampo, Eroski). Su lectura en la asamblea  elevó la moral de los obreros encerrados y demostró la solidaridad y la unidad de clase obrera.

Mientras los trabajadores luchan por su futuro, la patronal de SNIACE sigue escandalizando con los salarios anuales de sus directivos: Mezquita 422.000€ y Gómez de Liaño 373.000€

Además, los 32 trabajadores del transporte municipal de autobuses Torrebus, empresa privatizada, convocaron huelga indefinida ante la intención de la empresa de despedir a cuatro compañeros. Tras diez jornadas de lucha, con caravanas de coches, carteles y la aparición de varias lunas rotas en los autobuses, los trabajadores arrancaron el compromiso a la empresa de no despedir a los trabajadores.