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El pasado domingo 30 de marzo, el proletariado gallego volvió a salir a la calle en Ferrol en apoyo a los trabajadores y las trabajadoras de los astilleros de Navantia. Tras la pérdida de más de dos mil puestos de trabajo en los últimos años, y a pesar de los pequeños encargos de los Floteles, los obreros y obreras del naval no se resignan y continúan exigiendo una carga de trabajo con dignidad.

Cerca de ocho mil personas se dieron cita en Ferrol para apoyar sus justas reivindicaciones. La manifestación (en la que participamos los Comunistas de Galiza del PCPE y los CMC, junto con la participación de algunos camaradas del Partido Comunista Brasileño, de visita en Galicia) recorrió desde O Inferniño, hasta la Plaza de Armas, en la que el ex-director del Diario de Ferrol, Germán Castro, dio lectura al manifiesto del Comité de empresa.

A pesar de la relevancia en los medios que pudiera adquirir la movilización, cabe destacar el notable descenso en la participación, si lo comparamos con la manifestación (de semejantes características) del 1 de diciembre del año pasado, que reunió a más de 30.000 personas. Este es un hecho que nos tiene que hacer reflexionar, y cuestionarnos si los continuos llamados a la “ciudadanía” y la repetición de las mismas formas de lucha estarán surtiendo su efecto en la llamada al apoyo y a la solidaridad del resto del proletariado de la comarca.

En la lucha del Naval nos va mucho a los trabajadores y trabajadoras de la comarca. Ante la sangría de puestos de trabajo y la precarización de nuestras condiciones de vida, plantarle cara a las políticas del capital es una exigencia para todos nosotros. Pero para que esta lucha triunfe tenemos también el deber de ser conscientes de que somos la clase que todo lo produce, que el poder está en nuestras manos y sólo tenemos que tomarlo. Y a esto no llegaremos anteponiendo el “Pacto Social” y las promesas gubernamentales, sino poniendo por delante nuestra fuerza y unidad de clase, en un Frente Obrero y Popular que nos permita pasar a la ofensiva contra la patronal hasta la victoria final por nuestros derechos.