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El proceso de desindustrialización, condición para entrar en Europa, supuso un coste desmesurado a la clase obrera vasca. Bajo la premisa de más servicios menos industria, el paro, la precarización del empleo, las bajadas salariales y el aumento de la pobreza se enquistaron en nuestra tierra. Por si eso fuera poco, con la entrada del euro expoliaron a las familias con una bajada del precio del dinero, con lo cual en pocos años el poder adquisitivo bajó en proporciones similares a lo que aumentaban los beneficios de los grandes monopolios. Esa Europa de progreso que nos prometieron fue precisamente eso, pero solo para la oligarquía dominante. Los obreros vascos comprobaron en sus propias carnes que las promesas de los partidos gestores del sistema solo conducen a un retroceso generalizado en todos los ámbitos y que la Unión Europea tiene poco de unión y mucho de interés privado.

Y es precisamente la unión, pero enfocada desde la unidad obrera, lo único que puede solventar los problemas de la clase obrera vasca. La división sindical que existe en nuestro país juega a favor de los intereses de los poderosos, puesto que, sabedores de la profunda brecha que existe entre los sindicatos estatales y los sindicatos nacionales, todos sus ataques cuentan con la falta de unidad como elemento principal. La falta de un proyecto sindical clasista, con profundas raíces en las empresas y entre las masas trabajadoras es hoy en día uno de los ejes transversales a todos los problemas que padecemos.

No es posible hablar de la unidad obrera y de un proyecto clasista sin abordar la salida de la Unión Europea como condición indispensable. No existe otro capitalismo como tampoco existe otra Europa, por lo que la clase obrera se encuentra ante una encrucijada. O rompe con la Europa de los monopolios, que solo supone retroceder en derechos, salario y condiciones de trabajo, para garantizar los beneficios de los monopolios, o abraza la bota que le oprime esperando clemencia.

LUCHAS OBRERAS


VITORIA-GAZTEIZ: LAMINADOS ARREGI

En Araba los comunistas siguen apoyando la lucha de Laminaciones Arregui en contra del despido de los trabajadores a raíz de un ERE de extinción. Desde el EK-PCPE y los GKK-CJC les ofrecemos nuestro más decidido apoyo y cuentan con nuestra solidaridad cada jueves en la manifestación semanal que realizan en contra de los despidos que quiere llevar a cabo la patronal. Sabed que tenéis en los comunistas una herramienta para luchar por un puesto de trabajo digno. Vamos a seguir a pie de calle, apoyando a nuestros compañeros y compañeras hasta que se les devuelvan lo que les pertenece por derecho. Estamos dispuestos a llevar la democracia hasta su última consecuencia, apoyando toda decisión que decidan en asamblea. No estáis solos en la lucha. Llamamos a la clase obrera de Vitoria-Gasteiz a unirse a estas movilizaciones, pues si sufrimos los mismos problemas, ¡unámonos para compartir las mismas victorias!


BIZKAIA: La lucha de los astilleros

El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) junto con los Colectivos de Jóvenes Comunistas (CJC) en Bizkaia, conocemos desde hace meses las problemáticas que sufren los trabajadores del astillero de La Naval de Sestao. Ya a principios del pasado verano, la plantilla de la naval, junto con los trabajadores del astillero de Zamacona de Santrtzi, organizaron una multitudinaria manifestación que recorrió las calles Sestao, Portugalete y Barakaldo en protesta por la suspensión de subvenciones a los astilleros por parte de la Unión Europea. En aquella manifestación los comunistas acudimos a mostrar nuestro apoyo y solidaridad con la lucha de estos trabajadores, además de establecer una primera toma de contacto con el comité de empresa de La Naval.

A partir del pasado mes de febrero los trabajadores de La Naval reanudaron sus protestas. Estas protestas ya no tenían que ver con la supresión de las subvenciones, si no con algo mucho más preocupante: la falta de carga de trabajo. A mediados de marzo terminaron un barco que parece ser el último barco de este astillero, por lo que el futuro laboral de ya no solo las poco más de 200 personas que componen la plantilla de este histórico astillero, si no miles de empleos directos e indirectos parecen no tener ningún futuro, ya que la directiva de este astillero privado no ha contratado por el momento más barcos con los que mantener una industria tan importante para la vida y la economía de miles de familias trabajadoras.

Ante esta delicada situación, los trabajadores de La Naval empezaron a movilizarse. Ya no contaban con el apoyo solidario de los trabajadores del astillero de Zamacona, pero sí que recibieron todo el apoyo del PCPE y de los CJC, acompañándoles durante unas horas en el encierro que realizaron los trabajadores dentro del astillero a mediados de febrero, además de una protesta en la entrada del parlamento vasco y diversas manifestaciones y concentraciones en las localidades de la margen izquierda del Nervión. Gracias a nuestro incansable trabajo al lado de estos heroicos trabajadores conseguimos que los clubes de futbol de Barakaldo y de Sestao portaran camisetas con el lema “LA NAVAL EZ ITXI” (La Naval no se cierra), además de llenar las gradas de ambos estadios de fútbol de pancartas, gritos y consignas en solidaridad con la lucha de estos trabajadores, y haciendo un llamamiento a la participación en la manifestación contra el cierre del astillero mediante repartos de octavillas en las puertas de acceso a los estadios.


 

GIPUZKOA. LA LUCHA DE LOS OBREROS DEL METAL

El pasado mes de junio los obreros del metal en Gipuzkoa se pusieron en lucha por la renovación del convenio provincial, ya que la patronal -siguiendo con la ofensiva general del capital hacia la clase obrera- se negaba a firmar. Fueron convocados tres días de huelga y durante esos tres días, desde primera hora de la mañana, los comunistas estuvimos ahí apoyando la lucha.

La huelga fue convocada por todos los sindicatos, pero pese a ello la impresión fue agridulce; en el mismo momento de la lucha y los piquetes la división artificial provocada en nuestra clase por las diferentes siglas sindicales era latente, ELA hacia piquetes por su lado y convocaba una huelga por empresa, CC.OO y LAB iban por otro lado... Ante esto decidimos participar en los piquetes que conjuntamente organizaron LAB y CCOO, ya que nuestra máxima tiene que ser la unidad.

Los comunistas lo tenemos claro, la eliminación de este convenio no es casual. Responde a una estrategia general de nuestros explotadores, la base de esta ofensiva no tiene misterio; aumentar su tasa de beneficio con tal de salir de su crisis y poder sobrevivir, en detrimento de los derechos y conquistas de la clase obrera, claro está. Ante esto no queda otra, no van a ceder por las buenas, debemos arrebatarles lo que es nuestro y solo con unidad y organización en la lucha lo lograremos.


NAFARROA. LA HUELGA DEL TRANSPORTE PÚBLICO EN IRUÑA

Los pasados meses de diciembre y enero se vieron marcados por la lucha de los trabajadores de TCC, que una vez más se vieron afectados por la voluntad de dicha empresa de descender su salario y crear una nueva clasificación profesional, buscando aumentar la cuota de ganancia en un marco de crisis estructural del capitalismo.

Por parte de EK-PCPE y los CJC-GKK se ha apoyado la lucha de estos trabajadores en las concentraciones en apoyo a la huelga indefinida, pero denunciamos la acción de los sindicatos, que acabaron apoyando un pacto en el que la reducción salarial resultó menor, logrando una victoria parcial y reduciendo la combatividad obrera.

Señalamos la necesidad de los Comités para la Unidad Obrera, de modo que la totalidad de los trabajadores se unan y organicen para poder defender sus intereses reales y tomar las riendas de su futuro, lejos de lograr unos acuerdos parciales entre ellos y la empresa.