Compartir

El sábado por la tarde, en el lleno estadio cubierto “Platon” en el barrio de Nikea, habló el Secretario General del CC del KKE, Dimitris Koutsoumpas, en un evento organizado por la Organización Partidista de la Región de Ática del KKE, en ocasión del aniversario de la ejecución de Nikos Belogiannis, el 30 de marzo de 1952.

El evento fue dedicado a los militantes que lucharon para los derechos del pueblo, de la clase obrera, por el socialismo.

Poco antes del evento, Dimitris Koutsoumpas depositó un ramo de claveles rojos en la tumba de Nikos Belogiannis, en el III Cementerio de Atenas.

En su discurso D.Koutsoumpas destacó entre otras cosas:

“Hoy rendimos honor a la memoria de los ejecutados Nikos Belogiannis y sus camaradas, Batsis, Argiriadis y Kaloumenos. Rendimos honor a todos los luchadores conocidos y anónimos de nuestro pueblo, del movimiento popular, del KKE en frente de sus familias, familiares y amigos.

Rendimos honor a los militantes que destacaron en las luchas obreras y populares antes de la guerra, en las mazmorras de la dictadura de Metaxas, la resistencia de EAM, la epopeya del Ejército Democrático de Grecia, las prisiones y el exilio, los refugiados políticos, las luchas posteriores de nuestro pueblo contra la dictadura.

Pero además en condiciones de democracia parlamentaria burguesa en las que el adversario no se rinde ni siquiera un momento del esfuerzo de golpear el movimiento, de obstaculizar la lucha del pueblo, de impedir que esta lucha madure al nivel de la reclamación de cambios generales y de derrocamientos radicales.

En cada fase histórica, el sistema apunta a este objetivo, a través de la represión estatal, la compra, y a veces utilizando las dos.

Por supuesto, cuando nos referimos al sistema no nos referimos sólo a cada gobierno particular. Nos referimos al poder burgués, sus mecanismos, sus partidos. Nos referimos sobre todo a los que realmente tienen en sus manos el control de la economía y del poder, los industriales, los armadores, los banqueros.

Hoy día, que el sistema capitalista se enfrenta, debido a la crisis también, a grandes impasses, que no puede aplicar como antes una política de gestión con algunas prestaciones para asimilar al pueblo, ya no puede utilizar “la zanahoria” tanto y por eso utiliza “el palo” que tiene diferentes formas.

Toma la forma de la represión estatal y de la violencia patronal, la forma del anticomunismo, como el que expresa –y no por casualidad- el secretario general del Gobierno, Baltakos, que de todos modos es la línea política oficial de la UE. Toma la forma del fascismo, con la utilización de los grandes intereses de los perros guardianes del Amanecer Dorado.

No abandonan y no abandonarán “la zanahoria”. Pero hoy “la zanahoria” tiene otra forma en relación con el pasado. Esta forma incluye llamamientos al KKE, a los comunistas, a los amigos y los dimpatizantes del Partido, los luchadores simples a apoyar un gobierno que opere en el marco del sistema, un gobierno de gestión bajo el pretexto de poner un fin a la deriva, de salvar algo desde el fondo de la crisis.”

El Secretario General del CC del KKE llamó al pueblo “que no se deje engañar por todos los que le llaman a luchar bajo banderas ajenas, a apoyar la propuesta de gestión del FMI, o de la Comisión Europea o los países del Norte o del Sur”.

Destacó que la propuesta del KKE resalta la necesidad de retirada de la UE, la cancelación unilateral de la deuda, la socialización de la riqueza que produce el pueblo y que el últimoa tome en sus manos el poder y las llaves de la economía, para que sea el dueño de su país.

Destacó que “la propuesta del KKE responde al presente y al futuro, puede reunir a la gran mayoría de nuestro pueblo, a pesar de lo que digan las personas que hablan de aislamiento del KKE por no aceptar de ser la guinda del pastel de los gobiernos antipopulares.

Es una vulgaridad que la cabeza de SYRIZA, A.Tsipras y otros se refieren a EAM subrayando que lo que “debemos aprender del EAM” es en general y abstractamente “que no nos aislemos”.

Dimitris Koutsoumpas señaló que lo que nos ha enseñado el Frente de Liberación Nacional (EAM) [que fue fundado por iniciativa del KKE en los años de la ocupación fascista 1941-1944] es que “ante todo debemos guardar que cuando todo está ensombrecido por la intimidación y la esclavitud la lucha debe ser intransigente e implacable. Debemos aprender que no se debe someter a la correlación de fuerzas negativa, a un enemigo que puede parecer fuerte.

La similitud de entonces con el presente es precisamente la necesidad de la lucha consecuente contra la explotación, los grandes intereses, el capital, los monopolios europeos y su unión. En aquel entonces, los monopolios de Alemania apoyaron el monstruo del fascismo, Hitler, el nazismo. Hoy día esta lucha, su legado que no da es la resistencia y la lucha contra la UE, la dictadura del capital y de los monopolios europeos.

Si hay algo que aprender de la experiencia del EAM es que nuestro pueblo no se puede dividir en base a divisiones falsas y por razones de costumbre y de estilo propagandístico, en base “izquierda y derecha”, en divisiones “a favor o en contra del memorándum”.

El EAM entonces unió al pueblo en base a su posición social y no su elección política o partidista hasta aquel momento. Hoy día, la propuesta del KKE para la Alianza Popular pretende unir a los trabajadores, los desempleados, los empleados, los autónomos, los campesinos pobres, los jóvenes y las mujeres de las capas populares sin poner etiquetas de partidos políticos.

El KKE lucha por esta amplitud y no por una supuesta “amplitud” orquestada que es promovida por SYRIZA y que abarca la Federación Helénica de Empresas, sectores del capital, el personal político y los órganos de la UE, que quieren ejercer administración”.

El Secretario General del CC del KKE concluyó su discurso subrayando que “el KKE ha perdurado y perdurará. Se fortalece por la fuerza del pueblo. Tenemos profunda confianza en la fuerza de la justa causa de la clase obrera, de nuestro pueblo” y llamó a los reunidos a librar la batalla decisiva de las próximas elecciones en mayo.

62 años después de la ejecución de Nikos Belogiannis -héroe del pueblo, miembro del Partido Comunista de Grecia- y de sus compañeros

"Nosotros creemos en la teoría más correcta que ha sido concebida por las mentes más progresistas de la humanidad. Y nuestro esfuerzo, nuestra lucha, es que esta teoría se convierte en una realidad en Grecia y en el mundo entero (...) Queremos a Grecia y a su pueblo más que nuestros acusadores (...) Precisamente porque luchamos para que nuestro país tenga días mejores, sin hambre y guerra (...) y cuando es necesario, sacrificamos nuestras vidas. "(Nikos Belogiannis, segmento de su discurso de defensa en el tribunal militar)

Nikos Belogiannis nació en 1915 en el pueblo de Amalia (región de Peloponeso) y fue el hijo de un artesano pobre. Como estudiante de la escuela secundaria y más tarde, como estudiante de la Universidad de Atenas, se involucró en el movimiento progresista de los jóvenes. N. Belogiannis se afilió a la Organización de la Juventud Comunista de Grecia (OKNE) y en 1934 al Partido Comunista de Grecia (KKE). Fue expulsado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Atenas por sus actividades revolucionarias. En 1934-36 fue el organizador y líder de una serie de organizaciones del partido en el Peloponeso. En marzo y agosto de 1936, fue detenido por su actividad revolucionaria. En julio de 1937 se escapó de la prisión. En mayo de 1938 fue nuevamente detenido y condenado a cinco años de prisión y dos años de exilio.

El período de la ocupación nazi

La autoridad griega en favor de los fascistas después de la ocupación de Grecia entregó a Nikos Belogiannis y otros presos comunistas a los fascistas alemanes e italianos. Cabe señalar que de los 17.000 comunistas, no más de cuatro mil habían sobrevivido hasta el comienzo de la ocupación alemana y dos mil de ellos estaban en las cárceles y campos de concentración en las islas del mar Egeo. Sin embargo, unos pocos cientos de comunistas, aprovechándose de la confusión de las autoridades lograron escapar de la cárcel en 1941. Entre ellos se encontraban algunos miembros del Comité Central del Partido, pero N. Belogiannis no logró escapar a la libertad.

Cabe señalar que antes de la ocupación, el rey y los líderes de los partidos burgueses se habían ido de Grecia. A pesar de que sólo había unos pocos miles de personas en las filas del KKE y la mayoría de ellos estaban en las prisiones y en los campos de concentración el partido tomó la iniciativa y creó la primera organización de liberación nacional “Solidaridad Nacional”, cuyo objetivo fue ayudar a las víctimas de la guerra y de la ocupación nazi. Incluyó la organización griega de la Cruz Roja, intelectuales progresistas, parte del clero y un gran número de mujeres. Haciendo caso omiso de las órdenes estrictas de las autoridades de ocupación y el gobierno títere, miembros de la organización ayudaron a los soldados heridos e hicieron un esfuerzo especial para salvar al pueblo y especialmente los niños del hambre. Antes del final de la guerra a través de donaciones había creado cientos de centros de salud, más de 1.200 farmacias populares, 90 centros de convalecencia, 73 hospitales para el pueblo, un gran número de jardines de infancia, guarderías y hogares infantiles. Más de un millón de personas recibieron asistencia de la organización "Solidaridad Nacional".

El 31 de mayo de 1941, el Comité Central del KKE hizo un llamamiento para la formación de un frente popular contra los invasores. Los grandes partidos burgueses griegos rechazaron inmediatamente el llamamiento del KKE y declararon que la mejor manera de salvar al pueblo era la de “esperar a ver qué pasa”. Los primeros que respondieron al llamamiento del Partido Comunista fueron las organizaciones masivas de la clase obrera, los sindicatos. El 16 de julio de 1941, fue fundado el Frente de Liberación Nacional de los Trabajadores (EEAM), y el 28 de septiembre de 1941, con la participación del KKE y de varios pequeños partidos se formó el Frente de Liberación Nacional (EAM). Durante muchos años, EAM se transformó en la mayor organización de masas que ha existido jamás en Grecia. A pesar de la prohibición y cientos de víctimas, EAM organizó durante la ocupación nazi una serie de huelgas muy grandes y manifestaciones de masas, que eran las más grandes en escala que en cualquier otro país bajo la ocupación alemana-nazi.

En enero de 1942 el Comité Central del KKE y el Comité Central del EAM emitieron una resolución para establecer un ejército guerrillero regular, el Ejército Popular Griego de Liberación (ELAS).

EAM y ELAS lucharon contra los fascistas alemanes, italianos y búlgaros. Estos últimos operaron en el norte de Grecia y amenazaron su integridad territorial.

En septiembre de 1943, Nikos Belogiannis se escapó. En 1943-44 estuvo involucrado en el partido y el trabajo partidista en la zona de Patras como el comisario político de la 3ª División del Ejército Popular Griego de Liberación (ELAS). En el mismo período (antes de 1944) ELAS liberó muchas zonas montañosas del país, donde el Gobierno Popular (PEEA) se estableció, así como los órganos de poder popular, los comités y los tribunales. En agosto y a principios de septiembre de 1944, cuando el victorioso Ejército Rojo entró en los Balcanes, ELAS había pasado a una ofensiva general contra las fuerzas fascistas. El ejército regular de ELAS tenía en sus filas a 78.000 oficiales y soldados, que eran aguerridos. Además de estas fuerzas había una organización de los reservistas, alrededor de 50 mil personas y la milicia nacional de seis mil personas. Había más de 1,5 millones de miembros organizados en EAM, de los cuales 400.000 eran miembros del KKE y unos 400 mil miembros de la juventud antifascista de la organización EPON.

ELAS liberó Grecia completamente. Después de la liberación de Grecia, Nikos Belogiannis se puso jefe del departamento del trabajo ideológico de la organización del KKE en la región del Peloponeso. Él dirigía la revista “Morias libre” y al mismo tiempo trabajaba en dos libros “El capital extranjero en Grecia” (publicado en 1998 por la editorial “Synchroni Epochi”) e “Historia de la literatura griega moderna”.

En Grecia empezaron a llegar las tropas extranjeras, principalmente británicas.

La Guerra Civil

La guerra civil se impuso sobre el pueblo griego por los círculos imperialistas de Gran Bretaña y los EE.UU., así como por las fuerzas reaccionarias de Grecia con el fin de mantener el orden político y socioeconómico que existía en Grecia antes de la Segunda Guerra Mundial. Esto tuvo consecuencias nefastas para el país.

En esta lucha desigual, las fuerzas populares estuvieron representadas por el Ejército Democrático de Grecia (DSE). El Ejército Democrático de Grecia (DSE) fue creado en octubre de 1946 en respuesta a un terror sangriento, que inició en Grecia en diciembre de 1944 por las fuerzas reaccionarias burguesas y las tropas extranjeras contra los combatientes del movimiento antifascista nacional.

Hasta los finales de 1947, el DSE mantuvo la iniciativa en la lucha. En el verano de 1947 la operación del ejército “nacional” no consiguió destruir el DSE. Las fuerzas del DSE repelieron al enemigo y le infligieron una serie de graves derrotas militares. En general, el “ejército nacional” se vio forzado a pasar a la defensiva. La clase dominante estaba preocupad? de que sus planes pudieran fallar, porque Gran Bretaña no estaba preparada a continuar su intervención en Grecia. Los EE.UU. acudieron de ayuda.

El 20 de junio 1947 se firmó un acuerdo entre Grecia y EE.UU., según el cual el poder supremo en Grecia fue transferido al Presidente de los EE.UU. Afirmaron que el gobierno griego llevaría a cabo cualquier petición del Presidente de EE.UU., por supuesto, en el nombre de la “seguridad” del país.

En Grecia, cientos de barcos con equipo militar moderno llegaron para modernizar el “ejército nacional”. El 24 de febrero de 1948 el general estadounidense Van Fleet llegó a Atenas. Se puso jefe del “ejército nacional”. Cinco mil oficiales militares estadounidenses y asesores comenzaron a supervisar el “ejército nacional” y purgaron a funcionarios y soldados en sus filas.

Crearon una “zona muerta” en las regiones donde operó el DSE, ya que un millón de campesinos fueron expulsados de sus hogares para que los partidarios del DSE no pudieran utilizar su ayuda. El “ejército nacional” había sido entrenado y preparado para “la guerra de montaña”. Por otro lado, los esfuerzos del DSE y su adaptación a la nueva situación no podían cambiar la situación: Hasta el verano de 1948, cuando la batalla principal se llevó a cabo, la correlación de fuerzas entre el DSE y el “ejército nacional” era de 1 a 10, con respecto a la mano de obra, y de 1 a 50 con respecto al equipo militar; una ventaja abrumadora a favor del enemigo. El DSE no tenía aviones o tanques. Además, los estadounidenses primero usaron bombas de napalm allí, que fueron ampliamente utilizadas durante la guerra de Vietnam. Sólo en una batalla en Grammos, lanzaron 338 bombas de napalm en las posiciones del DSE.

A pesar de la correlación de fuerzas desigual, la batalla final (en Grammos y Vitsi) fue feroz, y no es casualidad que todavía se enseña hoy en las academias militares en Grecia y en los EE.UU.

Cuando la batalla estaba todavía en curso Nikos Belogiannis escribió: “Una característica básica de la batalla en Grammos fue la gran diferencia en recursos humanos y materiales entre los dos oponentes. Los imperialistas extranjeros les proporcionaron abundantes cañones y aviones a los monarco-fascistas... La diferencia fue eliminada por la superioridad política y moral de los luchadores y cuadros del DSE que hoy están escribiendo las páginas más gloriosas de nuestra historia luchando por una nueva Grecia de la democracia popular”.

Durante la Guerra Civil (1946-1949) Nikos Belogiannis estaba llevando a cabo el trabajo político en el Ejército Democrático de Grecia. En 1947 fue nombrado jefe del Departamento de Propaganda del DSE. En 1948-49, comisario político de la 10ª División del DSE. Fue herido en una batalla en 1948.

La guerra civil se prolongó hasta el agosto de 1949. La lucha del DSE fue heroica y la primera lucha antiimperialista en el mundo después de la II Guerra Mundial. A pesar del heroísmo de los soldados del DSE, debido a la desigualdad de las fuerzas en combate, la guerra terminó con la derrota del ejército popular.

Durante las batallas de la guerra civil, hubo 50 mil personas muertas. 6.500 comunistas y demócratas fueron fusilados después de ser condenados por los tribunales militares. 50 mil antifascistas fueron encarcelados y exiliados, muchos fueron sometidos a torturas atroces. 100 mil griegos, combatientes del DSE y sus familias, se vieron obligados a abandonar el país después de la derrota del DSE. La mayor parte de ellos recibieron asilo político en la Unión Soviética y otros países europeos socialistas.

Después de la derrota del DSE, en septiembre de 1949, N. Belogiannis y miles de hombres armados se marcharon a los países socialistas de Europa central y oriental. En Grecia, se estableció un violento régimen antidemocrático, que era totalmente dependiente política, económica y militarmente de imperialismo británico-estadounidense.

En 1950, N. Belogiannis fue elegido como miembro del Comité Central del Partido Comunista de Grecia (KKE).

La detención y la ejecución de N. Belogiannis

La VI y la VII sesiones plenarias del CC, que tuvieron lugar en el mismo año, decidieron adaptar la táctica del partido a la nueva situación, es decir, la derrota en la Guerra Civil. Por lo tanto, la resolución del Pleno hizo hincapié en la necesidad de transferir el núcleo del trabajo del partido de la lucha armada a la pacífica actividad política de masas. Promovió la tarea política de la reconciliación y la lucha por el “pan para el pueblo” y contra el atrapamiento de Grecia en las nuevas cadenas imperialistas de EE.UU. y la OTAN. Al mismo tiempo hizo hincapié en que el partido debería establecer un mecanismo robusto para el trabajo subterráneo en Grecia y, al mismo tiempo, utilizar todos los métodos legales posibles de lucha.

En junio de 1950, Nikos Belogiannis en base a la decisión del Comité Central del Partido Comunista de Grecia, llegó a Grecia de manera ilegal, utilizando documentos y pasaporte falsos. Tenía que informar a las fuerzas del partido en Grecia acerca de la nueva línea del partido y reorganizar la red de organizaciones clandestinas del partido en el país. Cabe señalar que N. Belogiannis no era el único cuadro del partido que entró ilegalmente en Grecia. Cientos de comunistas entraron, con diferentes objetivos, en Grecia, en aquel período. Muchas personas, después de llevar a cabo sus tareas, una vez más se fueron del país, pero hubo también muchas personas detenidas por las autoridades. Estas misiones se consideraban un honor en el partido y hubo muchas cartas al Comité Central del Partido para dirigirlos sobre el trabajo clandestino en Grecia.

En uno de los primeros mensajes que Nikos Belogiannis envió al extranjero a la dirección del partido, escribió: “Estoy aclarando y reorganizando lo que ya existe, y al mismo tiempo, estoy creando una nueva organización. Muchas posibilidades, perspectivas optimistas.”

Nikos Belogiannis fue detenido en diciembre de 1950 y en ello jugó un papel especial la organización recién fundada de América - la CIA. La policía anunció la detención el 5 de enero de 1951. No es casualidad que el único periódico legal de izquierda, el “Demócrata”, fue prohibido poco tiempo antes. Se publicó con la ayuda del Partido Comunista clandestino.

A pesar de la detención, su trabajo y el trabajo de la organización clandestina del partido dio frutos: en el país se estaba extendiendo un movimiento general de amnistía general, de eliminación de los “campos de muerte”, de abolición de las leyes de “emergencia”. El movimiento obrero clasista de huelgas comenzó a desarrollarse.

100 mil griegos habían firmado el Llamamiento de Estocolmo del Consejo Mundial por la Paz, a pesar del terror y el asesinato, el 5 de marzo de 1951 en Tesalónica, del comunista Nikos Nikiforidis, que estaba recogiendo firmas.

En julio de 1951 por iniciativa del KKE clandestino, se fundó la coalición de la Izquierda Democrática Unida (EDA). Es característico que cuando las elecciones parlamentarias tuvieron lugar, el 9 de septiembre de 1951, de los 10 parlamentarios elegidos de las listas de EDA, siete eran presos políticos y demócratas exiliados, entre ellos el Comandante General de ELAS C. Sarafis, el bien conocido dirigente sindical y comunista Ambatielos y otros. Tras estos resultados, las autoridades cancelaron los escaños parlamentarios de los presos políticos democráticos.

El 19 de octubre de 1951 en un tribunal extraordinario, comenzó el primer juicio contra N. Belogiannis. En el banquillo de los acusados hubo junto a él otros 92 miembros del Partido Comunista de Grecia. Ellos fueron acusados de que habían violado la ley número 509, aprobada en diciembre de 1947, que prohibió el KKE y la “propaganda comunista”. Cabe señalar que en aquel momento en el gobierno de Grecia no estaban las fuerzas de la derecha, sino los “centristas”. El 16 de noviembre un tribunal extraordinario (en el que participaron G. Papadopoulos -la futura cabeza de la Junta de los Coroneles 1967-1974) condenó a Belogiannis y a 11 comunistas a la muerte. Sin embargo, la sentencia no se ejecutó porque era claro que el proceso y el veredicto eran netamente políticos.

Las autoridades tuvieron que realizar un nuevo juicio-farsa, con nuevos cargos, “para demostrar el sabotaje” de los comunistas, que supuestamente trabajaban en contra de los intereses de Grecia y traicionaron sus intereses, sirviendo a una “tercera” potencia.

El KKE clandestino comunicaba con la dirección del partido en el extranjero utilizando la radio. La policía descubrió dos de estos sitios en Atenas y, por tanto, un nuevo “caso Belogiannis” fue fabricado en el nuevo juicio, esta vez en un tribunal regular con la falsa acusación de “espionaje” (violación de la ley 375 de 1936). El segundo juicio-farsa comenzó el 15 de febrero de 1952. El 1 de marzo de 1952, el veredicto condenó a Nikos Belogiannis y a otros 7 comunistas a muerte.

Inmediatamente en Grecia y en todo el mundo surgió un movimiento en contra de las nuevas condenas a muerte. Los abogados pidieron al rey que perdonase a sus clientes. Al mismo tiempo, los EE.UU. exigieron que el gobierno y el rey llevasen a cabo la ejecución de la sentencia. El sábado, 29 de marzo de 1952 por la tarde, el rey Pavlos rechazó la petición de clemencia para N. Belogiannis y sus camaradas. Después de la medianoche del domingo 30 de marzo, decenas de personas que estaban en la entrada de la prisión para detener la transferencia de personas condenadas a muerte en el lugar de la ejecución se marcharon, ya que no estaban al tanto de la decisión del rey y del gobierno. Se fueron porque incluso los nazis alemanes no llevaban a cabo ejecuciones programadas los domingos. Los verdugos llegaron a la cárcel y tomaron a cuatro personas para fusilarles. Estos fueron: Nikos Belogiannis, Dimitris Batsis, Nikos Kaloumenos, Ilias Argiriadis. Les llevaron al lugar de la ejecución y les dispararon bajo las luces de los camiones militares y los jeeps, ya que todavía estaba oscuro y tenían que llevar lo todo a cabo rápidamente, antes de que se difundieran las noticias en Atenas.


 

Artículo y foto extraídos de la web del KKE