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Este jueves 27 de marzo, las trabajadoras y trabajadores del Campo de Golf de Benalup-Casas Viejas se manifestarán contra la situación en la que se encuentran desde mayo de 2012, fecha en la que Zanona entró en concurso de acreedores.

Zanona es el proyecto de un empresario belga, afincado en la zona, que dedicó 50 millones de euros a un complejo que compone un Campo de Golf, un hotel de 5 estrellas gran lujo, y un spa. Un proyecto fracasado, y no por culpa de los trabajadores.

Estos trabajadores han sido abandonados a su suerte por la organización sindical mayoritaria en la empresa. La mayoría de los ellos/as, (siempre hay colaboradores bien remunerados por el explotador) acumula impagos de salarios de 7 meses, con nefastas consecuencias para sus familias, que han llegado a perder su vivienda.

Cuando empezaron los problemas, Zanona tenía una plantilla de 106 trabajadores (115 en el mejor momento), y tras un ERTE y un ERE, se redujo a 69, de los cuales sólo continúan 61.

Lejos de ayudar a organizarse y mantener la necesaria unidad de los trabajadores, los representantes sindicales, en su mayoría, han optado por plegarse y beneficiarse de las “ventajas” de vender las bondades de la gestión concursal. Llegando a firmar un cambio de contrato para la plantilla, de fijo a fijo discontinuo, que no admitió la autoridad laboral.

Sin embargo, otros sindicalistas, sí han intentado organizar a los trabajadores y trabajadoras en defensa de sus intereses, haciendo todo lo que está en su mano para ello. Incluso apelar en repetidas ocasiones a la inspección de trabajo, que alega no poder actuar.

Por si fuera poco lo anterior, desde el 17 de noviembre no existe actividad, no habiendo suministro eléctrico ni de agua, herramientas ni materiales para poder realizar el trabajo, mientras las instalaciones están sufriendo deterioro… ¿cuánto pagará un inversor por un Campo de Golf sin césped?

Ni aun así la empresa ha conseguido romper la defensa de su puesto de trabajo por parte de muchos trabajadores y trabajadoras. Tras comunicación verbal por parte patronal de que el día 7 de marzo no se acuda al puesto de trabajo, se organiza la movilización del jueves 27.

¡La única batalla que se pierde es la que se abandona!