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No se ha cumplido todavía el plazo establecido por el Comité Central para la realización de los treinta actos políticos a lo largo y ancho de todo el Estado, y ya podemos hacer un cierto balance de una buena parte de los actos celebrados.

Si una característica puede definirse como el elemento común de estos mítines políticos es que, en ellos, el Partido se está encontrando con la clase obrera más combatiente, y especialmente con la clase obrera joven.

Los actos están teniendo una asistencia mayor o menor, según el grado de desarrollo de las organizaciones del Partido que los convocan, pero, en todos ellos, la asistencia se corresponde con sectores de la clase obrera que hoy están a la cabeza de las principales luchas que se están dando en este país en los centros de trabajo, y también con una juventud obrera y estudiantil –en algunos casos mayoritaria en la asistencia– que demuestra un interés especial por las ideas revolucionarias. El Partido rebasa los límites de su propia militancia y del entorno más cercano, para convocar más allá a trabajadores y trabajadoras que demuestran un claro interés por conocer nuestras propuestas políticas.

Podemos destacar como muy importantes –por citar tan solo dos–, el mitin celebrado en Madrid, en el Centro Asturiano, donde la sala se llenó por completo con una asistencia juvenil mayoritaria que siguió con un gran interés las diversas intervenciones políticas; y también el celebrado en Aguilar de la Frontera (Córdoba) donde también se llenó por completo un amplio salón municipal. En esta ocasión con la intervención de Antonio Zurera, Concejal de Aguilar, y el Secretario General, Carmelo Suárez.

Al final de muchas de las actividades realizadas se convoca un brindis, que se convierte en una ocasión para la charla y el debate de las ideas expresadas en los mítines.

El elemento principal de las intervenciones se está centrando en la importancia del desarrollo del Partido de la clase obrera como elemento imprescindible para el avance hacia el poder obrero y la revolución socialista, y la importancia histórica que tiene el papel del PCPE en este proceso. La explicación del proceso fundacional del Partido, y los diversos episodios vividos en estos treinta años, suele terminar con la explicación de lo que significa el PCPE en el contexto de la lucha de clases en la actual situación de crisis capitalista extrema.

Hoy existe un alto grado de comprensión de estos análisis, y de la necesidad de la lucha contra el oportunismo que, con sus cantos de sirena, tira arena a los ojos de la clase obrera, con el fin de apartarla del camino revolucionario y ponerla al servicio de las estrategias de la burguesía.

Así como es muy frecuente que, al final de los actos, varias de las personas asistentes soliciten un contacto con el Partido y planteen la posibilidad de pasar a militar en la organización.

Ese llamamiento al ingreso en el Partido también es una parte importante de las intervenciones políticas, que está recibiendo un notable eco. Cuando hagamos la evaluación final de este programa de actos quizás estaremos en condiciones de hablar de una “promoción de militantes del 30 aniversario”. Ciertamente que este es un buen momento para incorporarse a la militancia comunista, cuando el Partido adquiere una mayor fortaleza y cuando la agudización de la lucha de clases crea mejores condiciones para la lucha revolucionaria.

Con razón podemos decir –como se suele gritar en los mítines–: ¡Que viva el 30 aniversario del PCPE!

Y el próximo año, 2015, será el del 30 aniversario de los CJC.