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Coincidiendo con el aniversario de la fundación, en 1921, del histórico Partido Comunista Italiano, muy recientemente ha tenido lugar el II Congreso de la organización hermana Comunistas Izquierda Popular-Partido Comunista (CSP-PC). La importancia del Congreso residía, fundamentalmente, en la modificación del nombre de la organización para recuperar la denominación original con la que nació el primer partido comunista en Italia: Partido Comunista de Italia (PCdI), que se modificó en su día tras la disolución de la Komintern.

Al dar este paso, no poco importante, nuestros camaradas italianos reivindican la historia heroica del movimiento comunista de su país, de los militantes que lucharon contra el fascismo y de los partisanos y partisanas que liberaron al país de la ocupación nazi, pero también avanzan en la configuración de su partido como vanguardia de la lucha actual de la clase obrera y sectores populares italianos.

La política eurocomunista del compromiso histórico del PCI de Berlinguer en los 70 y la lamentable desaparición, tras el triunfo de la contrarrevolución en el bloque socialista europeo, del que fuera el Partido Comunista más grande de Europa (el PCI decidió disolverse en febrero de 1991 y transformarse en el Partido Democrático de la Izquierda, hoy Partido Democrático, cuyo Secretario General, Matteo Renzi, es hoy primer ministro del país), dejó el panorama comunista italiano en manos de un Partido de la Refundación Comunista (PRC) que fue y sigue siendo uno de los principales promotores del Partido de la Izquierda Europea. La escisión en el año 1998 de lo que hoy es el Partido de los Comunistas Italianos (PdCI) no supuso un verdadero paso adelante en la recuperación del Partido Comunista y ambas organizaciones protagonizaron un proceso de reagrupamiento de las fuerzas oportunistas en el seno de lo que se denominó la Federación de la Izquierda, que a día de hoy ha dejado paso a una línea de trabajo basada fundamentalmente en alcanzar pactos electorales con el Partido Democrático.

En este panorama desolador cobra una importancia primordial la existencia de un Partido Comunista de Italia que mantenga posiciones ideológicas firmes en defensa del marxismo-leninismo, que reivindique la necesidad de la organización en base al centralismo democrático, que analice de manera autocrítica la historia de los y las comunistas de Italia, que no se muerda la lengua a la hora de plantear la necesidad de luchar por la salida de la UE y el euro, que denuncie el papel del PIE y que quiera organizar a la clase obrera italiana en todos los centros de trabajo y en todo el país. Nuestros camarada italianos se han puesto manos a la obra y su tarea no es sencilla; cuentan con muchas fuerzas en su contra, pero con una gran ventaja, la capacidad de aprender de la experiencia pasada de nuestro movimiento, de las victorias y derrotas de otros partidos hermanos y, sobre todo, la capacidad de extraer importantes lecciones del triunfo pasado de las tesis eurocomunistas, que tanto daño hicieron y hacen en Italia y en España.

Ástor García