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La Laguna es ciudad histórica en Tenerife y antaño capital isleña, pero lo que verdaderamente la caracteriza es su carácter abierto, juvenil y su continuo vaivén estudiantil. Esto es debido, en gran parte, a que la Universidad de La Laguna (ULL), sita en la misma ciudad, mantiene el Campus Central en el mismo centro de la ciudad, no quedando muy alejado el Campus Guajara, y presenta varias residencias estudiantiles, bibliotecas y librerías.

Los últimos dos años, el movimiento y la organización estudiantil están en auge, desde los/as propios/as alumnos y alumnas de la ULL, hasta los distintos institutos de enseñanzas medias de la zona metropolitana han experimentado la agitación estudiantil a la salida de los centros, las octavillas informativas, numerosas manifestaciones de miles de estudiantes, concentraciones de protesta y distintas huelgas de la enseñanza en este periodo de tiempo, donde han sido más secundadas y mayor participación que en cualquier otro lugar de Tenerife.

Y todo este conjunto de reivindicaciones, protestas y organización, tiene evidentemente una base material muy madura, que provoca esta movilización y ese despertar estudiantil.

Ese origen material ha sido claramente el ataque de la burguesía en crisis, hacia el derecho a la educación de los hijos e hijas de la clase obrera, mediante las diversas reformas efectuadas por el gobierno actual, y concretamente el equipo de trabajo del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, con su ministro José Ignacio Wert a la cabeza.

No vamos a explayarnos en todas estas medidas, ya tan famosamente conocidas, pero resaltamos los cambios estructurales en la universidad, para impedir y dificultar hasta la médula el acceso a estudiantes de extracción popular, y la LOMCE como ley para una educación vertical y con una carga ideológica fuertemente burguesa.

Esto ha provocado que gran parte de la ciudad, representada por ese estudiantado, muestre su total rechazo hacia estas medidas y, concretamente, el responsable más visible de ellas, el ministro de Educación.

Dicho esto, semanas atrás salta la noticia de que el mismo ministro que está acabando con la educación pública, va a visitar la capital estudiantil tinerfeña, para la inauguración de la catedral de La Laguna, tras largos años de obras.

Ante esto, diversos colectivos de la educación, con los sindicatos de enseñanza a la cabeza, pero con organizaciones estudiantiles y otros colectivos como los Colectivos de Jóvenes Comunistas, tras varias reuniones, sacaron un comunicado conjunto, nombrando a Wert persona non grata, denunciando su gestión y convocando a una manifestación para el mismo día 25 de enero, que pasaba frente a la catedral.

Hay que resaltar el estado de sitio que vivió La Laguna desde 4 días atrás, con patrullas policiales inundando las calles del centro por el día pero sobre todo por la noche, en la que era imposible pegar un solo cartel sin que la policía te identificara y multara.

El día de la manifestación congregó a más de 3000 personas y numerosos colectivos de enseñanza, sindicatos, organizaciones políticas, colectivos de mujeres y el bloque obrero/estudiantil del PCPC y los CJC.

Las características del recorrido (calle estrecha, junto con numerosas personas) y el despliegue policial existente en las calles aledañas, desde decenas de lecheras con cientos de policías en cada esquina, hasta la vigilancia continua de helicópteros de la policía nacional; provocaban una sensación de tensión creciente en el ambiente, en una ciudad sitiada por las fuerzas policiales. Hay que resaltar que la subdelegación de gobierno movilizó desde la península a 300 efectivos de la policía nacional, además de los ya presentes, para incrementar la presencia policial en la zona.

Durante el recorrido se pudieron escuchar consignas reiteradas a favor de la educación pública, contra la LOMCE, por la unidad de trabajadores/as y estudiantes, contra la ley del aborto y exigiendo menos policía y más recursos para educación, que eran seguidas por todos y todas las asistentes. La voz del conjunto de la masa era una sola, y en una sola dirección, que gritaba fuertemente: ¡Fuera Wert de Canarias!

El momento en el que se llegó a la altura de la catedral, fue el de mayor intensidad, cuando varios asistentes intentaron entrar a la catedral para poder hacerse oír por el ministro, que guarecía dentro del edificio religioso sin dejarse ver en ningún momento. Ante esto, la policía inició una carga que se llevaba por delante a todo aquel y aquella de por medio, golpeando a estudiantes, personas mayores, etc..., lo que provocó la ira de la manifestación y la repulsa de estas agresiones indiscriminadas contra los y las asistentes. Esta carga se saldó con 4 detenidos y varios heridos (uno de los detenidos acabó con varios puntos de sutura en la cabeza).

Desde ese momento, la policía dividió la manifestación en dos, justamente frente a la catedral y envió a los detenidos a comisaría. Esto hizo que los y las participantes de la manifestación fuesen testigos del nivel de represión policial que se llegó a dar, y puedan comprender que el Estado y sus cuerpos policiales son un instrumento muy valioso para la clase dominante en momentos de crisis y cuestionamiento de legitimidad, cuando los medios de información ya no sirven para perpetuar la mentira y el engaño al pueblo.

Hay que diferenciar bien esto, que es un paso necesario para el capitalismo en crisis y sus gobiernos de gestión burguesa (ya sea PP, PSOE o cualquiera que intente gestionar el capital), que es una medida a la que recurren por la naturaleza misma del sistema capitalista, independientemente de la fuerte carga de herencia franquista que pueda tener el gobierno actual.

La manifestación, que pasó a ser concentración frente a la catedral tras las fuertes cargas policiales, fue desinflándose poco a poco con el paso del tiempo y la marcha del ministro.

Ante la noticia de que los/as detenidos/as se encontraban ya en comisaría, gran parte de los/as asistentes se desplazaron hasta la misma para mostrar el fuerte apoyo popular existente. Durante el trayecto hacia la comisaría llegaban desde diversas calles hacia un mismo punto cientos de personas coreando consignas, dando la sensación de que la ciudad cobraba vida a través del paso y la voz del pueblo hacia un mismo destino.

En la comisaría y con el paso del tiempo, cada vez era más desproporcionada la relación cuantitativa entre manifestantes y fuerzas policiales, a favor de estas. La policía llegó a rodear a los/as allí presentes, en un despliegue totalmente desorbitado, donde volvió a cargar duramente de nuevo contra los/as asistentes.

La presión social se mantuvo hasta que los y las compañeras fueron liberados tras prestar declaración, en una jornada que sirvió a las masas para comprobar el carácter y la función del Estado, de la herramienta de opresión para el pueblo de la que se dota la burguesía para continuar y perpetuar su condición de clase dominante en la sociedad capitalista.

Los días posteriores, el conjunto de organizaciones y colectivos participantes en la jornada, dio paso a una rueda de prensa para denunciar, de manera colectiva, la desproporcionada represión policial que sufrió la ciudad universitaria, ante la manifestación y protesta masiva del pueblo en contra de la destrucción de la educación pública y la imposibilidad de una educación para la clase trabajadora.

En cualquier caso, La Laguna expresó bien clara su posición durante esta jornada, el ministro no es bienvenido aquí y las medidas que imponen bajo órdenes del gran capital privado para golpear al pueblo trabajador deben revertirse inmediatamente.

Redacción UyL Canarias