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El corte de suministro de agua a más de 200 familias es una de las consecuencias, la más palpable, que se produce tras la entrada de Aqualia (del grupo de FCC) en el control de la gestión del agua en Jerez de la Frontera.

 

El gobierno local del PP realizó, en abril de 2013, la privatización del servicio por 25 años, bajo el argumento de que traería beneficios a la ciudad y a sus arcas. Acusaba a los opositores a la privatización, agrupados en la Coordinadora para la Defensa de la Gestión Pública del Agua en Jerez, de alarmistas, embusteros e ir contra los intereses de Jerez.

Ahora se van produciendo lo efectos de “esos beneficios”, cuyo elemento más visible es el corte de suministro. Durante los primeros 8 meses, no se ha realizado ningún corte, pero ahora con el cambio de año se ha comenzado a realizar drásticamente, en principio en Jerez, en zonas económicamente no deprimidas, y recientemente en la Barca de la Florida (y sus alrededores) en los que, en dos días, ha realizado más de 100 cortes de suministro.

Según la propia Aqualia y la alcaldesa de Jerez, hay más de 7000 usuarios (familias) que tienen dificultades para pagar, lo cual nos adelanta el escenario que se puede producir.

En el proceso de privatización, de las 7 pedanías que tiene Jerez de la Frontera, Guadalcacín, Estella y Torrecera no han entrado en la gestión del servicio con Aqualia, y han optado por seguir con la gestión pública del agua, firmando un acuerdo con Aguas de la Sierra. Por el contrario, Nueva Jarilla, El Torno y San Isidro se han adherido al modelo propuesto por los “populares”. La Barca de la Florida no ha decidido si hacer uso de su competencia en agua, y su alcalde no se posiciona, pese a la petición vecinal por su continuidad pública.

Al no tomar una decisión, el alcalde de la Barca, del PP, mantiene de tácito la vinculación al servicio con Aqualia, permitiendo que esto ocasione 100 cortes de servicio en dos días en su localidad.

Con la entrada de Aguas de la Sierra en Guadalcacín, Estella y Torrecera, se producirán dos tipos de precio por el mismo gua a los usuarios. Uno que ya contempla un encarecimiento de todas innecesario, por cobrar el IVA por conceptos como alcantarillado y depuración, que Ajemsa no cobraba, como es el caso de Aqualia. Y otro por los servicios que prestará Aguas de la Sierra, con fines menos mercantilistas.

Partimos de la premisa que todo es susceptible de mejorarse, pero cambiar la gestión pública por la gestión privada es poner por encima de todo la tasa de ganancia. Ninguna empresa privada, ningún empresario emprende un negocio con la intención de perder dinero... el corte de estos suministros deja claro que todo sea por dicha tasa.

El trabajo realizado por la Coordinadora para la Defensa de la Gestión Pública del Agua y los efectos “beneficiosos” de la gestión privada, están haciendo temer al gobierno municipal del PP una respuesta obrera y popular de las familias afectadas por los cortes de suministros, que no pueden pagar. Ante esta realidad, la alcaldesa se presenta a la opinión pública como la salvadora de las familias económicamente excluidas, pero como siempre, no es más que una declaración de intenciones que nunca se llevará a efecto.

Antonio Pérez