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Un futuro incierto para millones de trabajadores y trabajadoras jubiladas.

1.    Cuidado. Sabemos hasta donde pretende llegar el gobierno del capital en la actual embestida, pero desconocemos lo que nos preparan para el futuro próximo. Algunas pistas sobre este incierto futuro puede dárnoslas el Instituto de Estudios Económicos, “think tank” vinculado a CEOE, que sin pelos en la lengua nos presenta un futuro de trabajo hasta los 70 años como mínimo, con un periodo de cotización no inferior a 40 años para poder percibir el 100% de la pensión pública

2.     Es imprescindible defender nuestro sistema de pensiones público, pero no olvidemos sus insuficiencias. En comparación con otros países de nuestro entorno, España invierte poco en pensiones públicas (10% del PIB, frente al 12’2% de la eurozona), lo que da como resultado que, por ejemplo, tengamos un 20% de las pensiones contributivas y todas las no contributivas por debajo del umbral de pobreza.

3.     De nuevo, la sacrosanta Constitución de 1978 queda en evidencia. Su artículo 50, que habla de garantizar la suficiencia económica de la tercera edad mediante pensiones, demuestra ser papel mojado, al igual que ocurre con la mayoría de artículos que benefician a las clases populares.

¿Hay que reformar las pensiones?

1.     No es verdad que el tema de las pensiones tiene que ver con la crisis. Los poderes políticos y económicos planteaban el tema de las pensiones mucho antes de la crisis actual.

2.     Todas estas reformas, todas, y la que ahora se propone, establecen medidas para disminuir las pensiones.

3.     Rebajas sobre rebajas. Cada vez hay más pensionistas, porque la gente vive más años y cada vez hay menos cotizantes porque hay menos población en edad de trabajar. Así que nos dicen que no habrá dinero para pagar las pensiones públicas. Cunde la alarma social.

Las “soluciones” recientes: el factor de sostenibilidad: FEI y FRA

1.     FEI (Factor de Equidad Intergeneracional): Todos los nuevos jubilados verán reducido el importe que cobraran de la pensión por cada año que aumenta la esperanza de vida.

2.     FRA (Factor de Revalorización Anual): Afecta a TODOS los jubilados. Se elimina la revalorización por el IPC y se sustituye por una complicada fórmula con muchas variables económicas.(bastante difícil de entender). Con lo que el valor real, la capacidad de compra de la pensión disminuirá cada año.

3.     Pretenden aprobar esta reforma el mes de septiembre. ¿Por qué tanta prisa si, en todo caso, el problema es a medio y largo plazo?

Las trampas de estos argumentos

1.     ¿Por qué tiene que estar equilibrado el presupuesto de las pensiones cuando para otras partidas no se propone el equilibrio?

2.     ¿Por qué las pensiones se tienen que pagar sólo con las cotizaciones de los trabajadores.

3.     ¿Por qué no consideran que puedan aumentar los ingresos?

4.     El número de trabajadores no importa, importa la riqueza que producen.

5.     Las pensiones no han tenido déficit hasta 2012 y dicho año, además, un déficit bajo

6.     ¿Cuánto ha costado el rescate bancario? Las políticas de ajuste están haciendo pagar los problemas que generan el sistema capitalista a los pensionistas y los usuarios de otros servicios sociales. …y muchos otros argumentos que rebaten los de ‘la crisis de las pensiones’.

7.     En resumen, la crisis de las pensiones públicas no es una verdad técnica. Es una construcción política e Ideológica. Si se considera el tema en toda su amplitud esta crisis no existe. Con voluntad política y social, la ‘crisis de las pensiones’ puede resolverse sin disminuirlas.

Las pensiones privadas

1.     Los supuestos “expertos” recomiendan que se contraten pensiones privadas. No sólo pensiones privadas individuales sino pensiones colectivas (de empresa).

2.     Las pensiones privadas han aumentado rápidamente en los últimos años, pero las entidades financieras se quejan de que no contratamos suficientes pensiones privadas porque ya nos cubren las públicas.

3.     A las pensiones privadas se les conceden importantes desgravaciones fiscales. Si no hay dinero para las pensiones públicas, ¿por qué se desgravan las pensiones privadas?

4.     Una proposición económicamente ruinosa: de enorme riesgo, baja rentabilidad, muy caras de gestionar, y favoreciendo a los más ricos. ¿A quién benefician?

5.     Divide todavía más la sociedad entre ricos, que ahorran mucho, y además se benefician de grandes desgravaciones fiscales, y los pobres que no pueden a hacerlo.

Las verdaderas razones para ‘la crisis de las pensiones’

1.     La ‘alarma’ sobre los problemas del sistema de pensiones está mucho más conectada con los objetivos del capital financiero que con el sistema de pensiones porque las pensiones privadas pueden ser muy favorables al capital financiero y el bienestar o la seguridad de los pensionistas no es el objetivo central de la privatización de las pensiones.

2.     Los fondos privados de pensiones proporcionan flujos regulares y abundantes de recursos financieros al capital privado para negociar y obtener grandes beneficios con ellos.

3.     La UE (LA EUROPA DE LOS MERCADERES)  tiene un gran interés en desarrollar estos fondos para potenciar el mercado europeo de grandes capitales

4.     Las razones profundas y verdaderas de los discursos acerca de ‘la crisis del sistema de pensiones públicas’ es el aumento de los beneficios del capital financiero.

Las consecuencias:

1.     La disminución de las pensiones públicas aumentará la pobreza entre los pensionistas y la desigualdad entre la población.

2.     Cada vez más trabajadores con pensiones públicas están condenados a la pobreza. Vivirán muy mal y no podrán tampoco ayudar a sus familias.

3.     Si no hay recursos para mantener a los pensionistas públicos, ¿de dónde salen los recursos para los pensionistas privados? El tema reside en la distribución de la renta, no en el déficit de las pensiones públicas. Si no hay recursos para todos, ¿no es mejor repartirlos de manera más justa en vez de que unos tengan mucho y otros nada?

¿Qué se puede hacer?

1.     Las sociedades se construyen luchando por lo que desean. Si queremos pensiones públicas dignas hemos de luchar por ellas. No podemos permitir que se pierdan unos derechos conseguidos con mucho esfuerzo de los trabajadores de generaciones anteriores. Es absolutamente preciso hacerlo ahora.

2.     No aceptar la idea de la crisis de las pensiones. No contratar pensiones privadas.

3.     Son muchas las cosas que se pueden hacer para mantener las pensiones públicas.

4.     Pero inmediatamente hay que detener la reforma propuesta:

5.     Si para un país capitalista importante la masa de jubilados y pensionistas es determinante podemos imaginarnos la importancia que tendrá en países de todo el mundo, algunos de ellos clave en sus respectivas zonas de influencia. La lucha en torno a un programa sindical único, unitario y político de estos millones de trabajadores es un objetivo estratégico mundial de primera magnitud.

6.     Mientras, el ala "izquierda" del capital, las opciones oportunistas y reformistas que predican el idealismo de un capitalismo de rostro humano, apuestan por un nuevo Pacto, por vender la falaz idea de que nuestras condiciones de vida y derechos mejorarán con una cogestión del sistema capitalista, planteando la imposible humanización de una UE y un capitalismo senil y agónico que, como fiera herida de muerte, multiplica los zarpazos dirigidos contra las rentas del trabajo y las condiciones de vida del pueblo trabajador.

7.     No hay tiempo para más consenso social, nuestro pueblo cada vez es más pobre y vive peor. Debemos preparar una nueva Huelga General para demostrar que sin la clase obrera, nada se mueve. Ante este nuevo ataque, hace falta más unidad, más organización, más lucha de la clase obrera. Defendiendo cada conquista que nos sea arrebatada, en el marco de la lucha por el Poder obrero y el Socialismo.

8.     Son insaciables, y vienen a por nuestros derechos. Ya no hay “líneas rojas” que salvaguarden lo elemental del sistema público de protección social: pensiones, sanidad, educación, servicios sociales, prestaciones por desempleo… están en el punto de mira del capital y sufren ataques continuados e inmisericordes. Lo sabemos, al igual que conocemos lo que tenemos que hacer para pararles los pies. Debemos reforzar la lucha sindical, los sindicatos instrumentos imprescindibles para la defensa de nuestros intereses como clase social, así como otras organizaciones sociales. Pero sobre todo necesitamos reforzar el instrumento que permita dar unidad a las distintas luchas, que aporte a la clase obrera una visión global, que sepa orientar las luchas hacia nuestros objetivos fundamentales como clase social; si queremos poner fin a tanto desmán, si queremos defender nuestros actuales derechos y conquistar un verdadero bienestar para las clases populares, los trabajadores y trabajadoras debemos reforzar al Partido Comunista de los Pueblos de España.

Las pensiones no se tocan.

J.A.