Comenzaremos este artículo ahondando en aquellos aspectos de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del 2022, que más escandalosamente y con mayor evidencia están al servicio de los intereses de la oligarquía monopolista: en la partida destinada a los gastos militares, que resaltaremos obedecen en gran parte al compromiso de España con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), instrumento militar al servicio del imperialismo norteamericano; a incrementar en más de un 80% su actual gasto militar en los próximos años, hasta rondar los 18.000 millones de euros.

Analizaremos los Gastos Militares del 2021 para prever que los del próximo año estarán provistos de la misma impudicia de quienes dicen con la boca pequeña que quieren hacer (como siempre) los presupuestos más sociales y solidarios, mientras acarician (como siempre) el lomo de la hidra capitalista.

Mirando los datos del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE, organismo que permite conocer y dar seguimiento a la evolución mensual del sector real de la economía), llama especialmente la atención que el gasto inicial de Defensa es del 55% del presupuesto previsto (quedando por ejecutar aún el 45%), y ya llevan un exceso de gasto comprometido de 1.337,22 millones de euros. Cifra mayor de lo presupuestado en un 15,78% de desvío respecto al crédito inicial aprobado en los PGE.

Destacaremos los 234,28 millones del incremento en ”Gastos Corrientes” del Ministerio de Defensa, llamando si cabe más la atención ya que el conjunto de los presupuestos del estado por este capítulo ha decrecido en 126,62 millones: un 4,5% de disminución, creciendo únicamente en Defensa; contrastando con la merma del Ministerio de Sanidad en la cifra de 172,12 millones, porque, como se sabe, Sanidad necesita mucho menos de lo que presupuesta para gastos corrientes, mientras Defensa siempre necesita mucho más de todo.

Continuamos con el relato de la propuesta del reformismo en materia de asistencia social para desenmascarar la propaganda vende-humos del “gobierno más progresista de la galaxia". Así, su preocupación por lo social, buscando “una mejor distribución de la riqueza” con las mismas relaciones con la burguesía, hace de la ensoñación utópica del buenismo oportunista vende- obreros y obreras de los socios de la socialdemocracia tradicional, si cabe más mentiroso y con mayor habilidad demostrada del disfraz, del birlibirloque político.

El exvicepresidente del ejecutivo del Gobierno de España, Pablo Iglesias, calificó al Ingreso Mínimo Vital (IMV) como "el mayor avance en derechos sociales en la historia de España desde la aprobación de la ley de dependencia", afirmando que serían 2,3 millones de personas las beneficiarias y el compromiso de que nadie que lo requiriese se quedaría sin recibirlo. En cambio, esta renta básica se ha trasformado en un fraude más. De este modo, a agosto del 2020, de un cómputo de más de 600.000 solicitudes sólo se habían aprobado 3.966; resolviéndose de forma favorable solamente 336.933 solicitudes de un total de 1,4 millones de expedientes. Una cifra que supone un exiguo 23,1% de expedientes aprobados.

Por supuesto, estos datos en materia social y militar dejan claro y meridiano que sólo el pueblo organizado salva al pueblo. Nada debemos esperar favorable a los intereses de la clase obrera y las capas populares, ya que el reformismo es quien disfraza la actual situación de crisis capitalista y frena la capacidad de lucha de la clase trabajadora mediante el “pacto social”, sus políticas de conciliación de clases y su compromiso de gestión responsable de la democracia burguesa. Nuestra obligación es denunciar su juego de entrega, desmaquillarlos para derrotarlos y hacer avanzar nuestras propuestas.

Para ello, un Plan Urgente de Emergencia Social debe ser la exigencia del pueblo trabajador, que garantice sanidad exclusivamente pública, trabajo y pensiones dignas, administración pública de la vivienda frente a los fondos buitre. Un Plan que abra camino a la devolución al sector público de las privatizaciones, prioritariamente en la sanidad, teniendo en cuenta la de derogación de la Ley 15/97.

Debemos tener presente que organizar la lucha colectiva bajo la dirección política del Partido Comunista es lo que hará cambiar la correlación de fuerzas imprescindible para alcanzar la influencia necesaria que, en un proceso dialéctico, nos permita desterrar la hegemonía cultural burguesa y con ello dignificar las condiciones materiales de vida de nuestra clase, y finalmente su emancipación.

Escrito por: M.Y. GO

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