Compartir

A raíz de unos papeles de Wikileaks hemos podido saber los nombres de los financiadores de Vox, creo que falta el dinero iraní del exilio (Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán), pero con lo que han puesto hay para rascarse la cabeza y pensar.

De entre este marasmo de financiadores del nuevo fascismo ultraneoliberal destaca la Iglesia Católica de forma indirecta (a través de las Fundaciones Hazte Oír y Citizen Go (versión internacional de Hazte Oír). Hazte Oír fue fundada en 2001 por Ignacio Arsuaga Rato (sobrino tercero de Rodrigo Rato y amigo íntimo del líder de Vox, Santiago Abascal). Los donantes de Hazte Oír (la base inicial de Vox) financian igualmente y directamente a Vox, y entre ellos hay quienes destacan: Grupo Eulen, Esther Koplowitz (FCC), Juan Miguel Villar-Mir (exministro y dueño de OHL) y el presidente de El Corte Inglés.

Inicialmente todos donan para algo tan supuestamente inicuo como es el CONGRESO NACIONAL DE FAMILIAS, pero tras ello está la Fundación Hazte Oír y el germen de Vox. Estamos a finales de 2013 y desde entonces, Vox es el partido más rentable que ha existido en la política española. Y es que con esos padrinos es difícil no tener dinero, por si alguien pensaba que van a defender a Esther Koplowitz y a la vez a mi vecina Juanita que trabaja de limpiadora.

Pero el tema no es Vox, aunque subyace en el desarrollo, el tema son los ultraconservadores, ultraderechistas, franquistas que aún perviven en la escena española porque nunca hubo una transición que les condenara.

Hoy, le dedicamos este espacio a El Corte Inglés. Financiador de todo lo que se mueva más a la derecha del borde plano derecho de la tierra.

El Corte Inglés tiene un comienzo casi romántico, el de un hombre hecho a sí mismo. Un medio rico-medio pobre, que emigra a Cuba, donde su tío, César Rodríguez González posee las tiendas El Encanto, y donde obtiene los dineros para comprar, con la ayuda de su tío, una tienda en Madrid que crece como la espuma hasta convertirse en un imperio comercial. Su aventura en España comienza en 1939, no podía ser de otra manera: “cautivo y desarmado el Ejército rojo…” Lo dice su propia página de información. En 1959 la Revolución cubana les confiscó los almacenes El Encanto … así es la historia fachillas ….

El listado de presidentes de la entidad es un árbol genealógico: Ramón Areces, fundador y su añorado tío como primer presidente; Isidoro Álvarez (el donante a Hazte Oír y sobrino del primero), Dimas Gimeno (sobrino del anterior y candidato por Falange Española Independiente y uno de los 200 más ricos de España), Jesús Nuño de la Rosa y Márta Álvarez a día de hoy.

Pero de la historia oficial a la real hay mucha diferencia. El Corte Inglés tiene dos patas fundamentales: una sociedad embrutecida e “inculturizada” (porque fue llevada a la incultura a través de los de siempre, los de capa y sotana y las de cofia y sotana) y una represión sindical nada disimulada.

El ansia de una sociedad vaciada de valores éticos (muchos religiosos, pero pocos éticos) que se esforzaba en ser más que el vecino, aunque sus hijos comieran migas de pan. Ese ansia de ser clase media, instrumento de desmovilización obrera donde los hubiera, les llevaba a comprar en El Corte Inglés, directamente o a través de su modélica financiera. Era comprar productos un 30% más caros que en otros sitios pero saliendo con la bolsa de El Corte Inglés, o aprovechar las grandes rebajas de agosto, cuando los pudientes dejaban las sobras a los pobres que se creían clase media. A eso unieron la maravillosa tarjeta que te financiaba a intereses usurarios que llegaban al 17,30% TAE, aunque, a veces hay campañas en las que te financian al 0% para un importe máximo de 1.000 €.

La otra pata del emporio era la supresión de los sindicatos. El Corte Inglés creó su propio sindicato FASGA y que, por supuesto, tiene mayoría aplastante en la empresa. FASGA y FETICO son lo mismo, herederos del sindicalismo vertical de la época franquista. Por supuesto, también, que a los miembros de este sindicato no los verás en el juzgado de lo social, ni en manifestaciones, ni en una huelga. FASGA, un sindicato independiente, profesional y plural. Toma ya, les ha faltado decir que lo mismo puede ser parte el vigilante de seguridad que el director de la empresa. Por supuesto que ellos son apolíticos.

Con todo este entorno, El Corte Inglés es uno de los símbolos del postfranquismo. Productos a precios altos, vendedores en traje de chaqueta, nula conflictividad laboral y altos beneficios, aunque la existencia de mayor competencia ha hecho descender los mismos en la última década.

El apoyo al neofascismo está asegurado por sus propietarios y dirigentes. Sus dirigentes son familia, una familia continuada que obtiene todas sus licenciaturas en la Universidad CEU San Pablo, fundada en 1933 por la Asociación Católica de Propagandistas. Como la misma fundación defiende en su portal “Las notas distintivas de la institución son …. la formación en la doctrina de la Iglesia Católica”

El cóctel es perfecto: poder económico, poder político y poder religioso. La España golpista, la España monárquica, la España conquistadora y colonizadora, la defensora de occidente, está presente en esta institución económica y no negando sus virtudes, las de vendernos lo que no somos y por todos lo anterior no nos queda más remedio que emitir un sonoro: VAYANSE A LA MIERDA!

Juan Luis Corbacho