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El pasado día 6 de febrero tuvo lugar la asamblea de unidad sindical a la que concurrían los sindicatos  Alternativa Sindical de Trabajadores, Coordinadora Sindical de Clase, Central Sindical Unitaria de Pensionistas y Jubilados y Sindicato Democrático de Trabajadores. A ésta se llega tras un periodo de tiempo en el que estas organizaciones trabajan sin descanso en este proyecto unitario, unidad de organizaciones sindicales de clase, necesaria en estos momentos en los que en el estado español se practica un modelo sindical que niega y en ocasiones impide la participación directa de las obreras y obreros en las decisiones que les afectan, se hace urgente recuperar el sindicalismo en el que son las asambleas obreras las que deciden en última instancia qué acuerdan y qué firmar con la patronal.

Este proceso y culminación de unidad sindical debe ser el inicio de la andadura, que tenga como resultado el ir aglutinando en un todo orgánico a otras organizaciones sindicales que hoy están desarrollando, en la práctica, el modelo sindical asambleario y participativo de clase.

Son las obreras y los obreros quienes deben tener la capacidad política y orgánica de tomar las decisiones que les afecten en asambleas soberanas, ningún delegado, comité de empresa o federación puede tomar la decisión, sin antes haber sometido el acuerdo o firma al criterio y decisión asamblearia del conjunto de trabajadoras y trabajadores o colectivo obrero.

La clase obrera necesita que sus organizaciones sindicales tengan un carácter anti-capitalista, es necesario un sindicalismo que confronte permanentemente con la burguesía, clase antagónica con intereses ajenos a los del proletariado, un modelo y práctica sindical que niegue y denuncie la conciliación y pacto social de clases, un sindicalismo que lucha por la elevación de la conciencia ideológica, un sindicalismo que sea independiente ante las estructuras del estado burgués no siendo subvencionado por éste de ninguna forma.

Felicitar el nacimiento de estas y/u otras realidades sindicales de clase, pero ello no nos puede hacer caer en el error de dar por finalizado ya el trabajo de unidad sindical, en lo práctico y en la necesaria unidad orgánica. En el estado español se sigue dando un fraccionamiento del sindicalismo de clase que nos sitúa muy lejos aún de poder confrontar contra la burguesía y sus agentes políticos y sindicaleros en posición de victoria general.

Esta experiencia de unidad que da paso al nacimiento del sindicato Alternativa Sindical de Clase, debe servir como ejemplo de que con un trabajo alejado de protagonismos individuales y caudillismos egocéntricos la clase obrera su dirigencia revolucionaria al frente en un tiempo inmediato podrá tener a su disposición una potente herramienta de lucha, un sindicato, orientado y guiado por principios inalienables , que cambie la correlación de fuerzas existente hoy donde la burguesía, el capital, puede imponer e implementar todas las leyes y prácticas de sobreexplotación y opresión.

Unidad de la clase, principio ideológico, político y orgánico al que los comunistas aspiramos y por el que trabajamos. Ésta será posible, en el ámbito sindical, cuando hagamos comprender al conjunto del proletariado y demás clases asalariadas, que la contradicción principal no reside en sindicatos pequeños y/o llamados mayoritarios en sus formas y estructuras.

La verdadera contradicción es entre quienes aceptan el sistema de explotación capitalista y tan solo persiguen mejoras muy puntuales desde el reformismo y el oportunismo, y el socialismo científico (ideología y práctica comunista) de quienes luchamos por el derrocamiento del capitalismo y la construcción del estado socialista-comunista . Esta contradicción es la que hoy marca todo el desarrollo y proyección de las políticas en el movimiento obrero, y que tiene una implantación en el sindicalismo. Esos son los verdaderos opuestos, los contrarios partícipes de la contradicción.

Lenin: «Cuanto más amplias sean las organizaciones sindicales más amplia será nuestra influencia en ellas. No es cosa nuestra cultivar el trigo en pequeños tiestos.» Debemos seguir trabajando para que el proletario disponga de organizaciones independientes ideológicamente y de clase fuertes.