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Gráfico de elaboración propia, con base a los datos de la “Posición de inversión Internacional” de la cuenta del Banco Central de Venezuela.

Recordemos: En Venezuela el 97% de las divisas las genera el sector estatal de la economía. La totalidad de nuestro empresariado sólo exporta un famélico 3%, es decir, todas las empresas privadas en Venezuela apenas “generan” un risible 3% (2 mil 700 millones de dólares de EEUU en 2012) del total de divisas que ingresan al país [i]. Por ende, casi todas las divisas son estatales.

Si en Venezuela las importaciones totales han crecido más de tres (3) veces en apenas 9 años, y la producción interna se mantiene relativamente a la baja, pero por bajo margen, lo lógico es que el mercado rebose en mercaderías importadas de todo tipo, haya exceso de oferta y los precios de las mismas caigan. Sin embargo, en Venezuela sucede todo lo contrario. Las mercaderías escasean, su calidad disminuye y la variedad de las mismas se reduce a un ramplón: ¡Señor no tenemos más existencia, esto es lo que hay!

Más aún, a pesar de estar controlado el tipo de cambio, en 6,3 Bs/US$, las mercancías en Venezuela experimentan las subidas más espectaculares de precio. Llegando a ser la inflación anualizada (Septiembre a Septiembre 2013) de 50% (BCV), nadie se explica cómo puede haber resultados económicos tan catastróficos, habiendo un ingreso petróleo tan sólido.

Los enormes ingresos por exportaciones petroleras se han (re)exportado. Nuestra burguesía local se ha dado a la tarea (con gran éxito) de sacar del país las divisas que deberían ser invertidas en el bienestar del pueblo trabajador. La burguesía ha privatizado buena parte de la renta petrolera. Viendo el Gráfico, notamos el crecimiento neto de más de 200% en los activos de venezolanos en el extranjero, en apenas 9 años. Es decir, la burguesía venezolana ha fugado de manera ilegal y artera, más de 111 mil millones de dólares. Con dicha cantidad se pudo haber construido una red de más de 60 trenes (ferrocarriles y metro-subterráneos) que atreviesen de punta a punta el país.

Con control de cambio, la fuga de divisas es “imposible”. Legalmente NADIE puede sacar dólares de la economía local y exportarlos. Por ende, la única forma de apropiación de esos dólares, no es más que la importación fraudulenta de mercancías que no llegan, que tienen sobreprecios, que están sobrefacturadas etc. Por esa vía, al importar falsamente, fugan enormes cantidades de capital y arruinan inexorablemente al país.

La única forma de evitar esta realidad, es impulsando una CENTRAL ESTATAL ÚNICA DE IMPORTACIONES (CEUI), que evite los fraudes masivos de la burguesía, la corruptela anárquico-importadora de entes estatales, elimine la fuga de capitales y financie con impuestos diferenciales un necesario proceso de INDUSTRIALIZACIÓN ESTATAL. Sin eso, el infierno (maxidevaluación-hiperinflación) nos aguarda con toda seguridad.

[i] Estos datos están en “Exportaciones e Importaciones de ByS” del BCV.

*Centro de Investigación y Formación Obrera – Asociación Latinoamericana de Economía Política Marxista (CIFO-ALEM).

Manuel Sutherland


Texto e imagen extraídos de la web Tribuna Popular