Compartir

El Gobierno de España publicó en julio la normativa del teletrabajo, que como consecuencia del veto impuesto por la CEOE ha empeorado en su tramitación. Las amenazas de la patronal española han hecho que los trabajadores y trabajadoras que están en teletrabajo durante pandemia se hayan quedado sin ninguna protección. La presión de la patronal ha desnaturalizado totalmente la propuesta realizada por el Ministerio de Trabajo.

En opinión de ELA, es inaceptable dejar sin protección a los trabajadores y trabajadoras que están en teletrabajo. Asimismo, es inaceptable tener que hacer realizar más del 30% de la jornada para tener opción a los beneficios recogidos en la ley del teletrabajo, dejando sin protección a aquellos que están trabajando por debajo de ese número de horas. Además, no se concreta cómo se compensarán los gastos derivados del teletrabajo. Y, por último, esta legislación no protege de manera eficaz el derecho de los trabajadores y trabajadoras a sindicalizarse.

Algunos de los elementos recogidos en la ley para la regulación del teletrabajo estaban mejor recogidos en la propuesta realizada en el mes de julio. El hecho de que la propuesta fuera debatida en la Mesa de Diálogo Social ha permitido a la patronal ejercer su derecho de veto, empeorando su contenido inicial. Es inaceptable que cuando se tienen que garantizar los derechos de los y las trabajadoras sea necesario el acuerdo con la patronal y, por el contrario, cuando se recortan los derechos laborales que los sindicatos no puedan ejercer ese veto, como ocurrió con la reforma laboral.

Es evidente que dentro del Diálogo Social no es posible llevar adelante una política progresista y no se entiende que los sindicatos y el gobierno acepten esta situación. ELA quiere poner de manifiesto que los sindicatos vascos tratarán de llenar las carencias de la nueva legislación por medio de la negociación colectiva. Los sindicatos tendrán que poner en marcha herramientas para que el mundo del trabajo no caiga en el individualismo y la organización de los y las trabajadoras prevalezca.

Fuente: ELA y Redacción UyL