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Damasco (PL) La actual guerra en Siria prácticamente toca a todas las puertas de la vida del país, con el consiguiente e irrecuperable costo humano y pérdidas económicas invaluables.

En particular, el tejido social es afectado por el accionar de más de 100 mil mercenarios y extremistas islámicos de 83 países -estimulados y financiados por Estados Unidos, Arabia Saudita, Catar y Turquía-, quienes pretenden derrocar el gobierno del presidente Bashar al-Assad.

Así, muchas vías de comunicación internas, sobre todo aquellas que unen a zonas controladas por los irregulares armados, están cortadas o no son funcionales.

La inevitable consecuencia es que todo tipo de suministros y mercancías, entre ellos medicinas y alimentos, no pueden llegar con normalidad a la totalidad de las regiones del país.

En ese contexto, el sector de la salud no escapa a las afectaciones. El acceso a medicamentos y atención médica en varias localidades resulta, cuando menos, difícil.

Por otra parte, la infraestructura sanitaria también es blanco del accionar de los grupos de irregulares armados.

Según explicó el ministro de Salud sirio, Saad Nayef, desde el inicio del conflicto hace mas de dos años, los terroristas han destruido 25 fábricas de productos farmacéuticos y saqueado muchos establecimientos del ramo, tanto públicos como privados.

No obstante, en medio de esas circunstancias, el pasado 20 de octubre el gobierno sirio dio inicio a una campaña de vacunación en las escuelas de toda la nación, contra la poliomielitis, el sarampión, rubéola y parotiditis.

Fuentes de ese Ministerio explicaron que las acciones de inmunización se extenderán hasta el fin del actual curso escolar (hacia el verano), y están dirigidas a niños desde el sexto hasta el noveno grado.

Además se vacunará también a todos los menores de los grados primero a quinto que no han sido inmunizados previamente contra esas enfermedades, mientras una iniciativa similar se realizará en los albergues temporales para refugiados y centro médicos del 10 al 21 de noviembre.

Para ello Damasco cuenta con la ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual acordó suministrar a Siria vacunas de última generación contra la poliomielitis como respuesta a la detección de 10 casos en el país, que estaba libre de esa enfermedad desde 1999.

Al respecto, Nayef reafirmó la necesidad de que las organizaciones internacionales de salud insten a los países vecinos de Siria a detener la infiltración de seres humanos que cruzan ilegalmente la frontera común.

Esa acción resulta imprescindible en el control de la polio en Siria, explicó, teniendo en cuenta que esas personas (mercenarios armados) provienen de zonas afectadas por el virus de la enfermedad, sobre todo Afganistán, Pakistán, Somalia y Nigeria.

Y, a pesar de la situación en el terreno militar, de acuerdo con el vicecanciller sirio, Feisal Mekdad, el Gobierno se responsabiliza por cada niño, por tanto, dijo, la vacuna será enviada a todos los rincones del país, incluso a los "puntos candentes", donde las agrupaciones armadas han capturado con frecuencia los envíos de ayuda humanitaria y medicamentos.

Por otro lado, Damasco ha logrado controlar algunas carreteras que estaban obstruidas por los extremistas islámicos como medio para distribuir todo tipo de insumos a las poblaciones necesitadas, incluso en las áreas de mayor intensidad en los conflictos.

Tras desminar la carretera hacia la norteña ciudad de Alepo, entre el 8 y el 28 de octubre, el Gobierno envió unas 90 toneladas de diversos medicamentos. También tres mil 700 toneladas de harina de trigo, unas 509 de trigo, así como combustible.

Sin dudas, a pesar de los esfuerzos del gobierno sirio en cuanto a la atención a la población, quedan sin cubrirse necesidades en algunas regiones.

No obstante, las críticas sobre el estado de la población siria realizadas por varias organizaciones internacionales intentan repartir "equitativamente" la responsabilidad de cualquier desabastecimiento entre la llamada oposición armada y el Gobierno.

Resulta llamativo además que, en lo que aparenta ser la avanzada mediática a una acción en otro campo, durante las últimas semanas agencias internacionales han tomado marcado interés sobre cuanta noticia se refiera al tema.

Si bien toda preocupación legítima en ese sentido es loable, algunos analistas se preguntan si detrás de esa renovada atención no se estará gestando una "intervención humanitaria" en Siria.

Manuel Vázquez (corresponsal de Prensa Latina en Siria)


Artículo extraído de prensa-latina.cu