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Partamos de unos axiomas que solo lo son  para marxistas y personas con un alto nivel de conciencia de clase.

Lo que marca la voluntad de ser empresario es cumplir con una vocación de servicio social: MENTIRA

El gran objetivo  de un empresario es crear empleo: MENTIRA

Y si partimos de estas dos grandes negaciones que esconden una única verdad:

Los empresarios crean su empresa para ganar dinero: VERDAD

Entenderemos de una forma muy sencilla lo único que se esconde detrás del llamado TELE TRABAJO y su permanente promoción por parte de las empresas y el estado a su servicio

Articular la organización del trabajo de la forma más eficaz posible para conseguir incrementar la tasa de ganancia de los negocios de la burguesía.

Esa y ninguna más, es la única razón por la que las empresas apuestan por la opción de trasladar el máximo de los puestos de trabajo que lo permitan, de los centros de trabajo a las casas de los trabajadores y las trabajadoras.

Ese es la razón,  y para armar la estructura ideológica que lo justifique y promocione, hay multitud de argumentos tan dispares como: seremos libres para disponer de nuestro tiempo de trabajo, podremos trabajar con ropa de ir por casa y zapatillas, no perderemos tiempo en llegar al centro de trabajo y, además, ayudaremos a reducir la huella de co2, tendremos la posibilidad de estar más tiempo con nuestra familia…… Un escenario de felicidad al que resulta difícil oponerse salvo que se sea un sindicalista rojo  que, más que por sus compañeros y compañeras, solo mira por hacerle mal a la empresa con sus argumentos.

Con el tele trabajo estoy disponible 24 horas al día, aislarme de mis compañeros/as me individualiza y, consecuentemente, me debilita y aleja de la negociación colectiva, mi casa es un espacio en el que no debo meter a la empresa para la que trabajo si quiero mantener mi privacidad, quién me paga los m2 y el gasto de trabajar en casa, qué pasa si vivo en una casa donde no tengo un espacio diferenciado en el que trabajar, ¿lo hago en la cocina, entre barras de pan y tomates?, no me apetece perder el contacto con mis compañeros/as y la sociabilidad que me permite el ir a trabajar, ¿seremos capaces de organizar una reivindicación o una huelga estando cada quien en su casa?….

Son solo algunas de las ideas que se nos ocurren y que, sin la menor duda, si hiciéramos una tormenta de ideas de esas que tanto le gustan a los empleados del departamento de personal de las empresas, podrían, no solo ser muchas más, sino que se convertirían en irrefutables desde el punto de vista del mundo del trabajo.

No somos luditas que nos oponemos al avance de la técnica, ni mucho menos. Para nada nos oponemos a que se apliquen en beneficio de la Humanidad los avances producidos por la revolución científico técnica, pero a lo que sí nos oponemos, y lo hacemos con vehemencia, es a que esos avances sirvan, única y exclusivamente,  para que aumente nuestra explotación y se incremente la plusvalía absoluta y relativa que nos extrae a diario la patronal

200 millones de € para ayudar al desarrollo del tele trabajo en las empresas.

Las medidas adoptadas por el real decreto que estableció el estado de alarma, situó una dotación de 300 millones de € para la Vicepresidencia de Servicios Sociales y ¡200! para desarrollar el tele trabajo.  Como dicen en Cuba, si sucede conviene;  y es el  confinamiento el suceso que está aprovechando la burguesía para aplicar de golpe lo que era un plan para ir implementándolo durante el próximo lustro.

No nos dejemos confundir  con cuentos de engaña bobos y defendamos con uñas y dientes cada uno de nuestros derechos; ahora como siempre, con Covid 19 y sin él, nos va la vida en ello

Julio Díaz