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La situación de las mujeres trabajadoras ya antes de la crisis del coronavirus se encontraba en un punto, que se ha venido repitiendo en los últimos años, y que podríamos describir con los siguientes términos: brecha salarial, precariedad laboral, alta temporalidad, contratos a tiempo parcial, paro, sobreexplotación de los sectores altamente feminizados etc. datos que podemos encontrar año tras años en los informes del SEPE o de la ONU, cada 8 de marzo y por estas fechas.

Lo único que había cambiado era la propia subjetividad de las trabajadoras con respecto a su situación, las mujeres de la clase obrera comenzaron a organizarse por sectores y a llevar a cabo diferentes luchas en las que se iban consiguiendo algunas conquistas, camareras de piso, limpiadoras, trabajadoras de residencias de mayores y de escuelas infantiles… han protagonizado, en los últimos años, las luchas obreras más pertinaces y con más repercusión social.

Y ahora nos encontramos con esta alarma sanitaria que paraliza el mundo, pero lo que no cambia es que lo más importante sigue siendo que los capitalistas no pierdan su tasa de ganancia, y para ello, como lo han hecho históricamente, querrán cargar sobre las espaldas de la clase obrera el peso de esta crisis cíclica, para que no se les desmorone el chiringuito, y las personas más vulnerables volveremos a ser las mujeres, y, de nuevo, se nos intentará expulsar del mercado laboral y, como siempre se nos querrán cargar los cuidados de la infancia y mayores. El sistema capitalista su carácter patriarcal para salir a flote, ahogando a las mujeres sin ningún tipo de compasión.

Por ejemplo, en el turismo, las grandes cadenas hoteleras superan los 28.000 ERTE en todo el territorio español, sabiendo que algunas de estas cadenas ya intentaron hacer despidos a las personas temporales para no incluirlas en los ERTE, y sabiendo como funcionan estos grandes empresarios, estamos convencidas de que aprovecharán la coyuntura, escudándose en sus “grandes pérdidas”, para despedir a quienes tengan más derechos, subcontratar servicios a ETT etc. etc. Esas “grandes pérdidas”, que cuando se trataba de beneficios, no lo eran tanto, a la hora de negociar los convenios colectivos.

¿Qué pasará con los sectores altamente feminizados, con las dependientas, cocineras, cuidadoras de escuelas infantiles y centros de mayores, limpiadoras, recolectoras, cajeras, telefonistas, recepcionistas, auxiliares, sanitarias?¿qué pasará con las estudiantes, las jóvenes, las paradas, las inmigrantes?¿tendrán alguna oportunidad dentro de la selva en la que se va a convertir el mercado laboral en los próximos meses?

La única oportunidad que nos queda, ante el panorama que se nos viene encima, es la organización y la lucha, que cuando arrecien los ataques y las medidas contra el pueblo trabajador nos encuentren unidas y organizadas, hoy más que nunca cobran sentido la consigna que llevamos repitiendo hace un tiempo en el PCPE “Tu lucha decide”. Las mujeres trabajadoras no podemos permitir que nos vuelva a pasar lo que pasó tras la crisis de 2008, no podemos convertirnos en las más perjudicadas del sistema, no podemos hacernos eco del discurso “ahora hay que arrimar el hombro” “de esta se sale con el apoyo de todos y todas”, porque el capitalismo nunca pone nada, solo nos explota y oprime, tenemos que plantar cara y ser conscientes de que no podemos perder el pulso, y cuando esta situación termine deberemos estar casi tanto en la calle, haciéndonos ver, como tiempo hemos pasado en casa durante el confinamiento.

Este 1º de mayo, que lamentablemente, pasaremos en casa, nos debe servir a trabajadores y trabajadoras para hacernos esta reflexión, pero sobre todo para comenzar a preparar, desde ahora, algunas tácticas para la realidad inmediata. No podemos esperar a ver qué pasa, hay que contactar con las compañeras de nuestros centros de trabajos para ver de qué manera nos organizamos, debemos crear tablas reivindicativas y garantías de seguridad en nuestra vuelta al trabajo, debemos consultar con nuestros sindicatos, conocer la situación de otros sectores, y lo más importante, estar dispuestas a defender nuestros derechos laborales y a llevar a cabo nuevas conquistas.

¡Por un 1º de mayo de lucha y combativo! ¡Viva la lucha de la clase obrera!

Sonia