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La literatura asiática no es muy digerible, en general, la cultura es distinta y las traducciones no siempre las más acertadas. Pero lo blanco es siempre blanco.

Takiji Kobayashi es de rabiosa actualidad, como cualquier escritor comprometido, porque la lucha de clases continúa y la labor de los camaradas es indispensable.

Nacido en 1903 y muerto en 1933, pudo estudiar, pese a no ser de una familia acomodada, y desarrolló interés por la escritura. Debido a las dificultades económicas que atraviesa por la recesión que sufría Japón, se une al movimiento sindicalista y posteriormente, en 1931, ingresa en el Partido Comunista de Japón. Detenido en varias ocasiones, murió tras un arresto donde fue torturado. Era el año 1933. Con tan sólo 29 años es un referente de la escritura comunista.

Su libro “El Camarada” detalla el día a día de una pequeña célula comunista en una fábrica. El sacrificio y la entrega del protagonista son una premonición de su propia muerte. Pero un comunista nunca abandona. Kobayashi traza unos personajes y unos escenarios donde el miedo, la opresión y la injusticia se entremezclan con momentos de ternura y esperanza. Literatura proletaria que trasciende épocas y lugares… “Los capitalistas exprimían a nuestros camaradas forzándolos a un trabajo duro en la fábrica y sacrificándolos a las balas enemigas en el campo de batalla. Sólo estábamos nosotros para protegerlos”…

Libro corto e intenso, fácil de leer y un pequeño manual de funcionamiento de un partido dentro de una dictadura fascista como fue la japonesa.

En 2008, Kanikosen, otra novela de Kobayashi, se convirtió en el “best seller sorpresa de la temporada en Japón”.Todo se inició con un debate sobre la novela entre los escritores Genichiro Takahashi y Karin Amamiya que se publicó el 9 de enero en el periódico Mainichi Shimbun y que despertó el interés del público por la obra. La edición publicada con motivo del 75 aniversario de la muerte de Kobayashi alcanzó unas ventas superiores a 600.000 ejemplares durante el año 2008, a las que añadir 200.000 ejemplares vendidos en el mismo año por la edición manga de la obra y el rodaje de una versión cinematográfica, que se estrenó en 2009 (y que se añade a la previamente existente de 1953). Con la expresión “Fenómeno Kanikosen” se conoce la identificación que sienten hacia los personajes de esta novela de Kobayashi los trabajadores jóvenes actuales, obligados a trabajar en contratos temporales y con salarios bajos, y todos aquellos a los que la crisis económica hace temer por su empleo.

En la situación actual, con una epidemia que se lleva a más pobres que ricos, con unas medidas discriminatorias que llevan a arriesgar la vida de los trabajadores por el sacrosanto interés del capital, no estamos muy lejos del contexto en que escribe Kobayashi.

La lucha obrera tiene que seguir hasta conseguir su emancipación. Hoy, como siempre, tenemos la necesidad de que la clase obrera cree las condiciones para que vuelvan a nacer intelectuales comprometidos. Hoy, como siempre, los comunistas tenemos que ser vanguardia y serlo también en el campo de la cultura.

Juan Luis Corbach