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La crisis política y económica desatada por el COVID en España y la ayuda generosa del Gobierno Chino en su vertiente sanitaria puede llevar a importantes cambios en nuestro país, si no se permite a la oligarquía y su estado que se tapen rápidamente sus vergüenzas cuando el asunto se solucione.

Para comprender las implicaciones de éste hecho hemos de remontarnos a la victoria de Franco y sus tropas extranjeras en la guerra civil y la imposición de una dictadura fascista al estilo de la de sus aliados Hilter y Mussolini. Una dictadura que sentó sus bases en una aplicación generalizada del terror ante un pueblo que no se resignaba a vivir de nuevo bajo la bota de los terratenientes.

Ésta situación de precariedad de la dictadura se agravó cuando los aliados de Franco fueron aplastados, principalmente por la Unión Soviética, lo que la llevó a una situación de total aislamiento internacional desde 1945 a la vez que seguía combatiendo al enemigo interno, que era básicamente el pueblo, y mientras cientos de miles morían de hambre en la más absoluta miseria de la posguerra. En éstas circunstancias parecía que el Franquismo desaparecería con el resto de las potencias del Eje, pero con la Guerra Fría declarada por EEUU la situación dio un vuelco y el régimen fascista en España pasó a ser un valioso aliado anticomunista.

Y es aquí dónde comienza la andadura de una alianza entre la oligarquía española y las Fuerzas Armadas de EEUU. En 1953 el Franquismo y EEUU firman los pactos de Madrid con los que los primeros instalan 4 bases militares en España y los segundos obtienen el fin del aislamiento, reconocimiento internacional y un Plan Marshall encubierto; a cambio de convertir a España en una base militar extranjera la oligarquía ve asegurado su dominio político. Una situación que se ve peligrar con la muerte de Franco en que se pretende crear un régimen democrático burgués y los acuerdos de la dictadura pueden ser cuestionados y es en ese momento dónde la oligarquía realiza su jugada maestra; consigue por las mismas fechas la entrada de España en la UE, por lo que el "mercado" ya no es un asunto interno y no se cuestiona como ha amasado sus beneficios en la dictadura y se fuerza entre grandes protestas de masas la entrada de España en la OTAN, renovando con formas "democráticas" ese acuerdo que la oligarquía ya cerró durante el franquismo. Sus beneficios y su permanencia en el poder como clase quedan ya no solo asegurados si no, mejor que antes, homologados y blanqueados internacionalmente.

Tal es la situación con que hemos llegado hasta la actual pandemia. Una pandemia que ha golpeado fuertemente a nuestro sistema sanitario, desmantelado a piezas por privatizaciones y recortes y que hoy se ve totalmente desbordado. Y ante ésta situación ¿Qué sucede? Que EEUU, que nos obliga a gastar el 2% del PIB en su armamento por ser de la OTAN, no solo nos deja abandonados a nuestra propia suerte si no que planea las maniobras Defender Europe, las más grandes en 25 años, con un enorme despilfarro de recursos y desplegando a 37000 soldados, que propagarán aún más enfermedad en Europa, y la tan avanzada e "imprescindible" Unión Europea nos abandona a Italia y a nosotros a nuestra suerte tras haber impuesto más de una década de recortes en el sector público que nos ha llevado a la desprotección letal ante la que nos encontramos.

Pero cuando parece que está todo perdido para la clase obrera aparece en el horizonte la República Popular de China que con sus propias características de una país con dos sistemas, pero con una economía profundamente planificada, que pese a ser  el enemigo nº1, la gran amenaza, el Mal hecho país, entrega gratuitamente a España e Italia 1,8 millones de mascarillas y 100.000 test para realizar la prueba del COVID-19. Y la cosa no queda ahí, más enemigos vienen al rescate y Lombardía, la zona más rica de Italia, pide médicos y medicinas no a la UE ni a EEUU, si no a Cuba, Venezuela y China, países contra los que la UE mantiene unas sanciones criminales, y que hoy más que nunca avergüenzan al mundo.

Ante ésta situación debemos comprender qué factores están en juego y que cuando se resuelva ésta crisis no pase sin pena ni gloria como un simple fenómeno meteorológico. Han sido las alianzas internacionales de la oligarquía española desde hace casi 70 años las que le han permitido sostenerse en el poder y saquear los recursos públicos , sanidad incluida, han sido esas mismas alianzas internacionales con EEUU primero y la UE y la OTAN después la que le han permitido construir la Monarquía Parlamentaria en que vivimos, que le asegura su dominio y la paz social mientras realiza sus privatizaciones, pero esos mismos aliados que la sostienen en el poder han declarado abiertamente que nos abandonan. Y en cambio ha sido China, cuyos sectores estratégicos están socializados y su economía planificada y dirigida por el Partido Comunista quien ha venido en ayuda de los pueblos de Europa y a la vez ha dado una puñalada política e ideológica a nuestra oligarquía.

Por eso que esa puñalada jamás se cure es tarea de toda la clase obrera, debemos comprender y difundir que las alianzas internacionales forman parte de la política interna de España, y que las actuales las realiza la oligarquía en su interés lo que influye en que régimen político vivimos, que no es otro que la Monarquía Parlamentaria; alianzas que se han realizado con países que han abandonado a nuestro pueblo en su peor hora.

Si queremos acabar con la Monarquía del Ibex, y que por fin se realicen las tareas democráticas pendientes en España, hemos de denunciar más fuertemente que nunca a esos falsos aliados ante todo nuestro pueblo y llevar el ejemplo de la desinteresada ayuda de la República Popular de China por bandera y la necesidad de un acercamiento a ella, que por el ejemplo que da su fuerte economía con amplios sectores socializados debilita ideológicamente a la oligarquía y su monarquía y facilita mucho más la propaganda por una república aun burguesa pero no oligárquica, en que las libertades conquistadas eliminarán distracciones del conflicto entre el capital y el trabajo facilitando la lucha por el tránsito ininterrumpido al socialismo.

Ernesto Díaz