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Los gobiernos de la socialdemocracia suelen ser como oxígeno para el sistema capitalista. Cuando las dificultades aprietan, y las cosas se ponen feas, el recurso a un gobierno de la socialdemocracia salva al capitalismo de la asfixia. La experiencia histórica se inició en 1914, y hasta la fecha el recorrido está lleno de ejemplos, y siempre con el mismo resultado. Cuando en 1981 el Partido Comunista Francés entró en el gobierno con el Partido Socialista, las privatizaciones, que en ese momento eran una necesidad imperiosa para el capitalismo francés, se aprobaron una detrás de otra. En nuestro país Felipe González fue un ejemplo paradigmático, incluyendo una brutal reconversión industrial a golpes de porra y gases lacrimógenos.

Ahora en nuestro país el “gobierno de coalición” vuelve a generar una serie de ilusiones en el movimiento obrero y popular, con su secuela de desmovilización generalizada. Una dura batalla la que hay que dar para que los sectores más conscientes de la clase obrera y el movimiento popular ganen la pelea en la dura lucha ideológica que hay que dar en el presente.

Quizás ver cómo se analiza esta cuestión desde el lado del capital pueda ayudar a una mejor comprensión. Aquí una imaginaria y distendida conversación entre dos grandes tiburones.


Conversación entre dos altos ejecutivos, uno de un monopolio energético, y otro de uno de los grandes bancos del país

J. S. ¡Quién me iba a decir a mí que estaría de acuerdo con la formación de un gobierno con el coletas de Podemos! ¡Manda güevos!

A. P. B. Pues tantas veces que juraste que en la vida eso pasaría en España, y ahora hasta contento te veo.

J. S. Chico, la realidad manda, y las cosas van como van. Si no colocamos un parche a tiempo se nos gangrena el cuerpo. Llevamos un tiempo en España que parece que no hay una que nos salga bien. Primero tuvimos que dar la jubilación forzosa al putañero de Juan Carlos, a la prisa y corriendo, porque aquello no había forma de mantenerlo, y ya estaba bien de pagar todas las cuentas. Luego nos salta lo del Villarejo, que cada mañana tenía que mirar la prensa a ver si saltaba mi nombre en eso, que por ahora no sale. Después los jodidos catalanes, que resulta que esta vez no se conforman con algo más de pasta y se han tirado al monte de la independencia, ¡tontos que son ellos! Y luego no paramos de escándalos con nuestros juecesitos, ¡qué menudas figuras nos han salido! Primero el loco del Elpidio, después lo de Cursach, Alba en Canarias ¡menudo pájaro!, y en connivencia con el Soria, que tan bien nos resolvió en su día lo de los mineros, pero la mala leche le puede. Y no digamos nada de nuestros políticos, si no sacamos al Marianito de la Moncloa por la vía rápida ese nos incendia hasta el mismísimo Manzanares. ¡Vaya forma de robar, si se querían hacer ricos en dos días! El susto que le dimos cuando le dijimos que se había acabado la fiesta todavía lo recuerdo, ¡perplejo se quedó! Y luego la escena de irse al bar, haciéndose la víctima, demuestra que no era un tío con cojones. Menos mal que el Ejército y los mandos de la policía se mantienen firmes, ahí sí que el Caudillo dejó un trabajo bien hecho.

A. P. B. Sí, desde luego la jugada de retirar al Caudillo de su monumento la teníamos reservada para dentro de diez años por lo menos, pero con las cosas tal como estaban la verdad es que no quedó otro remedio que adelantarse. A mí me llamaron a una reunión con un par de Generales, porque andaban un tanto enrabietados, pero estos aprendieron bien la lección hace tiempo, y no hicieron falta muchas palabras para que comprendieran que dejar sentir un cierto ruido de sables en esa ocasión era más que nada una oportunidad de mantener las cosas que importan en su sitio, y demostrar que el Ejército sigue siendo un vigilante de lo que hace cualquier gobierno. Creo que eso dio un buen resultado, y los de VOX creyendo que ellos habían sido los protagonistas, ¡tiene su gracia!

J. S. Aun así, a ver qué hacen estos en el gobierno, porque la cosa no está nada fácil. Mira la huelga general que han convocado los pensionistas en el norte, por ese camino tendremos nuevos problemas, han recibido muchos apoyos desde fuera y eso me preocupa. ¿Tú te imaginas que Pedrito y Pablito no fueran capaces de mantener el engaño y que volviéramos de nuevo a las huelgas generales, y a los piquetes en la puerta cada vez que se produce un despido? La jugada de los cincuenta euros ha estado bien, eso calmará las cosas por un tiempo y les dará credibilidad con los obreretes. Yo creo que la CEOE debió hacer una protesta más contundente, pues eso le habría dado mayor credibilidad. Pero como están en el juego pues se les nota, y no saben hacer la comedia como se debe.

A. P. B. Pero lo que no me ha gustado nada es eso de que el Sánchez no haya recibido al imbécil del Guaidó. Venezuela es una pieza fundamental para nuestros negocios, no solo para los tuyos y los míos, sino para los de las principales empresas españolas. Y llevamos ya muchos años sin que esto se resuelva. La verdad es que impresionan las manifestaciones de apoyo a Maduro en ese país. Quizás, al final, la vía de Zapatero sea la que vaya a resultar más inteligente, y por eso Sánchez está jugando a dos bandas, primero lo aceptó como Presidente y ahora no lo recibe …...

J. S. Pero, ¿y Sánchez podrá controlar al coletas durante cuatro años? Ese tío no se besa porque no se alcanza, y siempre va a querer más protagonismo, e incluso marcar algunas líneas políticas. Esa es la parte que más me preocupa, la verdad.

A. P. B. Sí, el coletas es muy pretencioso. ¿Te acuerdas de aquello de “tomar los cielos por asalto”? Creo que eso era una cita marxista. Pero ese, a día de hoy, se está viendo en una situación que nunca soñó, y tú sabes que la moqueta domestica mucho a esos radicales de pacotilla. Cuando se compró el chalet fue el momento en que empecé a tener esperanzas de que este muchacho entraría en la vía razonable. Ahora creo que Sánchez hizo bien en darle la vicepresidencia. A mí en cierta manera me recuerda a cuando llegó Felipe González. Y eso que Felipe era entonces un hueso más duro de roer, y tenía la ventaja de los trabajadores movilizados en la calle y diez millones de votos. Y al final nunca hemos dejado de reconocer el enorme acierto de financiar la campaña electoral del “gobierno del cambio”, creo que ha sido uno de los mejores negocios de nuestra vida. Ahora hay que tener un poco de paciencia y tirarle algunos caramelos de vez en cuando para que se ponga contento, y al final todo seguirá estando en su sitio. Aunque la verdad es que el tema de Cataluña no sé cómo se va a resolver ……, a ver si eso no le termina tocando a la corona …..

Juan García Corredera