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Desde el inicio de la crisis capitalista del verano de 2007 cuando el banco de inversiones Bear Stearns anuncia la quiebra de dos fondos de inversión que habían estado operando en el mercado especulativo hipotecario de las “subprime”, hasta que implosiona definitivamente con la caída de Lehman Brothers que quiebra el 15 de septiembre de 2008, después de haber dado unos beneficios de 4.200 millones de $, todas las conjeturas políticas sobre la situación del capitalismo, se han ido colocando tanto por los defensores del sistema capitalista, como por los detractores.

Lo cierto es que la crisis, que es sistémica y general, está generando unas confrontaciones interimperialistas que hasta ahora han tenido sus escenarios bélicos en territorios ajenos (Yugoslavia, Iraq, Siria, Venezuela, países centroafricanos, …), pero que también van colocando situaciones de riesgo directo, como puede concretarse en el intento del imperialismo norteamericano de “cercar” a Rusia y a China, principales competidores por la hegemonía y liderazgo mundial.

Tenemos que situar este artículo a partir de la fecha del estallido (2007/2008), así como se ha situado el 24 de octubre de 1929 (denominado Jueves Negro) como el detonante de la crisis que (fabricada al amparo de la Conferencia de la Paz de París en 1919 para abordar los tratados que pusieron un punto final a la Primera Guerra Mundial) supuso de hecho provocar las condiciones para el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Han transcurrido 100 y 90 años desde aquellos acontecimientos y tenemos la obligación de establecer analogías que nos faciliten un análisis concreto, y las diferencias que supone el siglo de diferencia.

El desarrollo de las fuerzas productivas, unido al avance de la ciencia y la tecnología, colocan las contradicciones en un marco diferente. También en el marco político de la hegemonía, la actual confrontación (difusa a veces, poco visible en otros), establecen una importante diferencia en el momento actual de la lucha de clases.

Hace un siglo, la hegemonía política, comercial y financiera del capitalismo es conquistada por los EEUU, que aprovechan las condiciones que han ido fabricando durante el siglo XIX, para imponerse a las “viejas fórmulas” colonialistas de Inglaterra y Francia. No es necesario analizar el papel de España porque es un actor insignificante en el epílogo de este siglo XIX.

Pero la confrontación principal se produce con la Unión Soviética. Es decir, a partir de la crisis capitalista, los países centrales del sistema se enfrentan directamente con el primer estado socialista de la Historia de la Humanidad. El papel de la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón militarista, está en las contradicciones del propio capitalismo. Por ello, tras la derrota de Alemania, Italia y Japón, surge el período denominado históricamente de Guerra Fría, que enfrentará abiertamente al imperialismo con la Unión Soviética y el campo socialista de los países europeos.

¿Cuáles son las diferencias con lo acontecido hace un siglo? Lo más evidente es la inexistencia de la URSS y, por tanto, del conflicto socialismo-capitalismo. Nos encontramos en la fase final del capitalismo que se va desgastando a partir de su propia naturaleza y las contradicciones del propio sistema. En segundo lugar, la pérdida de la hegemonía de los EEUU adquiere un carácter trágico ante la imposibilidad de que otra potencia capitalista occidental, tome el liderazgo mundial.

En estas condiciones, la guerra es la única salida, y en este caso, salida desesperada y terriblemente peligrosa para el planeta. Este momento histórico fue incluso advertido por políticos del sistema como Zbigniew Brecinsky que ya en la década del 70 del siglo XX consideró inexorable este proceso. Pero la guerra es multifacética, y por eso tenemos el caso de la guerra que Trump ha desatado en el ámbito comercial contra China (caso de Huawei y el sistema 5G; aranceles; el conflicto en Hong Kong; etc), pero también contra la UE (aranceles), Dinamarca (Groenlandia), sin mencionar la guerra abierta contra Venezuela.

¡Estamos en un momento peligroso para la Humanidad!


Secretaría Internacional del CC del PCPE