Compartir

Cojamos como ejemplo del desarrollo técnico de los medios de producción del capitalismo lo que en términos de avances militares nos situara el camarada F. Engels. Los avances técnicos y científicos que el capitalismo va incorporando a su forma de producción tienen un determínante reflejo en el devenir de los conflictos armados entre potencias capitalistas, ya no se trata de tener mejores generales o mas número de efectivos todo está condicionado por el desarrollo técnico que se haya conseguido en el perfeccionamiento del armamento. Pero no solo es la industria armamentística la que perfecciona sus armas con la intención y objetivo de explotación de pueblos o naciones (de la clase obrera) El capitalismo se desarrolla tecnológicamente en todas sus estructuras de producción y hoy también de comercialización. Pero en la complejidad de lucha de clases hoy aún hay, por parte de miembros de las organizaciones revolucionarias, quien mantiene una visión romántica y arcaica de cómo se desarrolla el capitalismo e implanta las técnicas en los centros fabriles y en el campo particularmente. Desde una posición anticientífica pretenden volver en lo teórico al principio del capitalismo promulgando ideas entre los obreros y obreras de lo nefasto de la robótica negando que este avance es necesario para el futuro de la clase obrera y en definitiva de la humanidad.

Entendemos que el capitalismo como fase histórica de desarrollo de los medios de producción, en su inexorable avance de construcción de la sociedad, sustentada en la propiedad privada de dichos medios de producción y de propiedad sobre la tierra, modelo este desde el cual se somete a altos niveles de sobreexplotación a la clase obrera, hará todo lo imaginable para mantener estas existentes relaciones de producción y propiedad. Es obligación histórica del proletariado y clases aliadas arrebatar al capital el poder político con el que destruir las actuales relaciones de producción y construir la sociedad socialista.

Hoy en la agricultura moderna no es diferente a lo que nos planteaba Engels al hablarnos de la guerra. Con la ¨revolución¨ técnicocientífica e implantación de la robótica en los tajos de las fincas capitalistas, no hay que tener al mejor manijero o encargado, no hay que disponer de un alto número de jornaleros altamente cualificados, hoy en las fincas agrícolas capitalistas se aplican técnicas y se usan instrumentos de alta tecnología con los que se consigue que los obreros y obreras del campo sean sometidos a un alto ritmo de trabajo con el que se ha llegado a niveles de producción que satisfacen los intereses del capital.

La robótica ha sido acogida con gran interés por el empresario agrícola y está siendo usada y aplicada con un alto grado de perfeccionamiento, lo que acarrea, en la lógica inherente del capital, que las obreras y obreros agrícolas en un gran número hayan pasado a engrosar el ejército de reserva. Ejército de parados en multitud de ocasiones en condiciones de profunda miseria.

Pero esta misma robótica, así como todos los adelantos científicos empleados por el capital en su modelo de relaciones de producción, facilitarán a la clase obrera una vez derrotado el capitalismo el desarrollo de la sociedad socialista.

No es la robótica, no es la ciencia la que somete al obrero a los actuales y/o anteriores niveles de explotación, es el capitalismo, desde su lógica de apropiación, el que no duda en aplicar todo adelanto tan solo en beneficio propio, sentenciando a la clase obrera a una situación de miseria y privaciones.

Solo con la derrota del capitalismo, el estado de obreras y obreros, pondrá toda la ciencia al servicio de la humanidad.

Juan J. Sánchez