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Hace meses que, no casualmente, partidos pseudofascistas como VOX y las derechitas “algo más cobardes” han inundado los medios de comunicación. Partidos reaccionarios cuyo programa se enfrenta abiertamente con los derechos de la clase trabajadora y muy especialmente con los derechos de las mujeres de esa clase, empleando para ello mitos y mentiras más que alejadas de la realidad.

Mitos y mentiras, que por desgracia están muy presentes en nuestra sociedad y que salen a la luz a la mínima oportunidad. Y es que, ¿cuántas veces se han utilizados datos falsos, manipulados y directamente inventados para ocultar la violencia de género que inunda nuestras calles?

Cientos de veces hemos tenido que escuchar que la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género deja desprotegido al hombre que sufre también violencia en el ámbito familiar. Cientos de veces hemos escuchado las “tantísimas denuncias falsas que las mujeres interponen para beneficiarse de las provechosas medidas para las víctimas”. Cientos de veces hemos visto como se resaltan las nacionalidades en los medios de desinformación cuando víctima o verdugo son de distinta nacionalidad para hacer creer que esas cosas no pasan en nuestro país, y si pasa, es culpa de los extranjeros.

Mentiras empleadas con el único fin de poner el punto de mira en otro sitio y no en la defensa de las mujeres y en la batalla vital que hemos de dirigir contra el patriarcado y su fiel aliado capitalista.

Frente a estos mitos falsos e hirientes debemos conocer la realidad que por desgracia existe y que hace que miles de mujeres del Estado Español y millones en todo el mundo sean víctimas de esa pandemia patriarcal.

Los juzgados españoles recibieron un total de 40.491 denuncias por violencia de género en el 4º trimestre de 2018 según los últimos datos aportados por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Las denuncias por violencia de género se han disparado desde 2015.

¿La Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de género desprotege al hombre? Falso. Esta Ley, que ya de por sí deja mucho que desear en cuanto a protección de la víctima se refiere, legisla únicamente el delito cuando el agresor es el varón y la víctima una mujer, siempre y cuando haya existido una relación sentimental entre ambos. Efectivamente no regula los casos en los que la mujer es la agresora y el hombre la víctima.

Sería demagogia negar esa realidad en la que el hombre es víctima de un delito en el ámbito familiar a manos de una mujer pero desde luego, eso sigue siendo un delito y está penado en nuestro retrogrado Código Penal. Una mujer no queda impune de dichos delitos como se nos hace creer, pero la magnitud de casos es infinitamente menor.

Es la cantidad de agresiones y la naturaleza de las mismas las que han hecho que se precise una legislación especial en casos de Violencia de Género, pero, obviamente, en caso contrario se pena como delito ordinario del ámbito familiar.

¿Las mujeres utilizan las denuncias falsas para beneficiarse de las ayudas que recoge la legislación para las víctimas de violencia de género? Falso. Como ya hemos hecho eco en numerosas ocasiones, informes de la fiscalía, entidad que no se conoce precisamente por ser “progresista”, afirman que únicamente el 0,01% de las denuncias presentadas se ha determinado que son falsas. E incluso de ese 0’01% habría que ver con detenimiento las circunstancias en que se han dado. Un número ínfimo y miserable comparado con las miles y miles de denuncias existentes.

¿La mayoría de los agresores son de nacionalidad extranjera? Falso. Un informe sobre el homicidio en España del Ministerio del Interior, otra entidad nada “progresista” deja claro que la mayoría de feminicidios en el Estado Español están perpetrados por hombres de nacionalidad española (más del 85%).

Estos son solo algunas de las falsedades que escuchamos días tras días sobre la violencia patriarcal, sin olvidar los que señalan a la víctima como la culpable de su situación, pero eso, da para centenares de líneas más.

Lo que no podemos obviar es la violencia estructural que afecta a las mujeres en este sistema y especialmente las mujeres trabajadoras agredidas, vapuleadas e incluso asesinadas, y que precisa como necesidad imperante el derrocamiento del patriarcado y su esbirro capitalista.

Alba A.K.