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Editorial Junio 2019

El imperialismo yanki siente gravemente amenazada su hegemonía mundial, viendo que las potencias competidoras, paso a paso, le hacen perder su posición de ventaja. Sus actuaciones políticas vienen marcadas por la desesperación de no encontrar solución a esta situación. Esto le lleva a una línea política aventurera y, en última instancia, a la guerra.

El histrionismo de Donald Trump no es otra cosa que una medida estrategia para tratar de trivializar sus políticas más arriesgadas en el tablero mundial, que constituye hoy su “espacio vital” natural (Anschluss).

Hoy ese imperialismo yanki dispara en todas las direcciones. Incrementa el gasto militar de forma brutal. Y abre, uno tras otro, nuevos frentes de conflicto, provocando un auténtico terremoto mundial.

  1. CHINA

Los EE UU mantienen un pulso constante con China, como primera potencia que le disputa inexorablemente la hegemonía mundial. La política de aranceles, contraria a su tan predicado neoliberalismo, y la pugna tecnológica por la ventaja de Huawei sobre los sistemas yankis de telefonía, tensionan no solo las relaciones entre los dos países, sino que lleva a nuevas dificultades a la economía mundial. En el mismo paquete hay que incluir a Rusia, y a todo el bloque económico -y también militar- oriental, que agrupa a la mayoría de la población del planeta.

  1. PALESTINA

El símbolo de la lucha del mundo árabe se lo tiene ganado Palestina, por la heroicidad de su lucha y por su confrontación directa con el sionismo, que no es otra cosa que la vanguardia del imperialismo en esa zona. El pasillo euroasiático está sometido a un continuado acoso por parte del imperialismo yanki, que provoca todo tipo de agresiones políticas y militares: Afganistán, Yemen, RASD, Siria, Turquía, Mali, Libia, etc.

  1. IRÁN

El cerco del imperialismo yanki contra Irán, decretando un embargo total a su producción petrolífera, que no ha podido llevar a la práctica, deja claro el determinante factor económico de su actuación política, cuando al mismo tiempo se mantiene un incondicional apoyo a las brutales monarquías del Golfo. El silencio de Trump frente al asesinato de Kasogui no es más que una pequeña expresión de que para los yankis el tema de la vida, y de los derechos humanos, son cuestiones absolutamente subordinadas a sus negocios.

  1. VENEZUELA

La guerra multifacética del imperialismo yanki contra el gobierno bolivariano de Venezuela, iniciada antes por Obama, es la expresión más directa de la vigencia de la doctrina Monroe “América para los americanos”. América Latina como el patio trasero de EE UU, para su control geopolítico y para el saqueo de sus materias primas. Los reaccionarios gobiernos de Brasil, Argentina, Chile o Colombia gozan de todas las simpatías de los amos del norte, y son considerados “colaboradores necesarios” de su estrategia agresiva.

  1. CUBA

En este panorama mundial de exacerbación de la agresividad del imperialismo yanki, Cuba es la espina clavada en lo más profundo del imperio americano, expresión de la soberanía y la dignidad de un pueblo invencible, que construye el socialismo a noventa millas del monstruo. La aplicación completa de la Helms-Burton es una demostración de que el bloqueo es real, y que nunca ha aflojado.

  1. UNIÓN EUROPEA

En esa línea de agresividad sin límites el imperialismo yanki ve con desagrado ciertas iniciativas, últimamente en el terreno militar, de las potencias imperialistas europeas. Si EE UU después de la Segunda Guerra Mundial se impuso el objetivo de controlar la posible competencia de Europa a sus políticas expansionistas, y en general esta situación se aceptó por la actual UE, hoy las limitaciones que esta entente impone al desarrollo de Alemania y Francia hacen crujir las cuadernas de una embarcación que siempre navegó con capitán yanki, y Comando Supremo de la OTAN. Los aranceles impuestos recientemente al sector automovilístico, y otras medidas económicas yankis, ponen en crisis los viejos consensos interimperialistas, que permitían un reparto acordado de zonas de influencia.

  1. RPD COREA

El permanente acoso del imperialismo yanki contra la RPDC se presenta, una y otra vez, como un riesgoso escenario de guerra, a pesar de la reiterada política de paz de Kim Jong-un y el PTC. Su situación, en una zona geopolítica especialmente desfavorable para la influencia yanki, acrecienta la agresividad imperialista.

Frente Mundial Antiimperialista. Un escenario internacional con estas características fácilmente ha de terminar en una guerra de mayores dimensiones, una guerra letal al poner en uso armamentos de última generación con una capacidad de destrucción nunca conocida. La clase obrera es la gran víctima de estas tensiones internacionales, pero el peligro involucra a la Humanidad en su totalidad. Guerra, por otra parte, acompañada del deterioro creciente, y, en algunos aspectos, no reversible, de las condiciones de vida del planeta, y del deterioro y embrutecimiento de las sociedades humanas, con especial incidencia en la violencia contra las mujeres, y también contra la infancia.

La respuesta ha de ser de amplia unidad de masas, contra la guerra imperialista, por la defensa de la soberanía de las naciones y por la paz. Con esas banderas hay que levantar una masiva movilización mundial que pueda cambiar la correlación de fuerzas y evitar la mayor barbarie. Un Frente Mundial Antiimperialista.

El Movimiento Comunista Internacional se ha de poner a la cabeza de esta iniciativa, liderarla y articularla para dotarla de la mayor capacidad de intervención política.

El desarrollo de la lucha de clases internacional exige que asumamos la responsabilidad que nos toca. Es la hora de la ofensiva política más audaz. Abanderar la lucha por la paz es un requisito imprescindible para que las agudas contradicciones entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción puedan derivar en crisis revolucionaria y en un futuro socialista.

IIª CONFERENCIA FEMINISTA

El PCPE ha hecho de su compromiso con el avance de la lucha por la liberación de las mujeres un factor fundamental de la identidad de su proyecto revolucionario. La IIª Conferencia Feminista, que se celebrará los días 22 y 23 de este mes, da continuidad a esa línea política.

Cuando, en la fase actual, la socialdemocracia trata de cooptar al movimiento de las mujeres para sus posiciones edulcoradas, que cambia ligeramente las formas para dejar igual el fondo, las elaboraciones políticas e ideológicas del PCPE ofrecen a las mujeres una propuesta capaz de unificar el movimiento sobre la base de los principios revolucionarios, que vinculan feminismo y socialismo como una sola unidad dialéctica.

Que la mujer trabajadora reconozca en el PCPE su mejor herramienta contra la posición de sometimiento en que la coloca el sistema de dominación capitalista, abrirá el camino para facilitar la incorporación de sus elementos más destacados a la lucha por el poder obrero y por el socialismo en las filas de Partido.

ELECCIONES: CICLO SOCIALDEMÓCRATA DE LA GESTIÓN CAPITALISTA

Los resultados de las dos convocatorias electorales nos sitúan ante un nuevo ciclo de gestión socialdemócrata del capitalismo español. Tarea que es asumida con enorme entusiasmo tanto por los viejos como por los nuevos socialdemócratas, PSOE y PODEMOS.

Independientemente del gobierno que finalmente se concrete, que puede tener sus variantes en las horas en que se cierra este número de Unidad y Lucha, lo cierto es que, por una parte los manejos previos de la burguesía de este país, y por otro los resultados electorales conseguidos nos colocan ante una salida socialdemócrata a la situación por la que transita el capitalismo español, fuertemente presionado por diversos factores de crisis.

Después de una campaña mediatizada por el ¡Qué viene la derecha!, el resultado ha sido el esperado, y promocionado. Con el miedo a la retórica franquista se activó el voto socialdemócrata y se consiguió, especialmente en las Generales, un récord de participación electoral.

Tanto la actual situación de crisis del poder del Estado en Catalunya, cómo los ajustes necesarios para tratar de recomponer la tasa de ganancia del capital monopolista en España, hacen de la gestión socialdemócrata la herramienta más adecuada para el desarme ideológico de la clase obrera y para la implementación de las violentas políticas orientadas a consolidar la sobreexplotación de la clase obrera.

Con su discurso de género, sus gestos a la eutanasia, y su posición de diálogo frente a quienes con sus aullidos claman por el artículo 155, la socialdemocracia de Pedro Sánchez es el gobierno más funcional a los intereses de la clase dominante.

La lucha ideológica adquiere, como ya viene ocurriendo hace años, una importancia de primer grado para desmontar las falsas ilusiones de las promesas del próximo gobierno, y para conducir a la clase obrera y al movimiento popular hacia posiciones de combate revolucionario.