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Este 28 de Abril se inicia un amplio ciclo electoral con las Elecciones Generales y las autonómicas en el País Valencià y que finaliza el 26 de mayo con las elecciones municipales, autonómicas, en casi todo el estado, y las elecciones al Parlamento Europeo.

Un ciclo electoral que para nuestro Partido va de menor a mayor importancia y no es por el hecho de que el día 26 de mayo se concentren más citas electorales que el 28 de abril, sino por la relevancia que tienen para la denuncia de la miseria, la opresión y la explotación que sufre el pueblo trabajador las elecciones al Parlamento Europeo, frente a las Elecciones Generales españolas.

Esto puede parecer contradictorio, dado que el Parlamento Europeo no es el órgano de gobierno de la Unión Europea, sino una institución tutelada por otros organismos y es un invitado de piedra en la toma de cualquier decisión importante de la la UE. Mientras que el gobierno burgués de España, surgido del Congreso de los Diputados que se va a elegir en las Elecciones Generales, goza sobre el papel de poderes mucho mayores.

Pero de nuevo leyes e ideología de la burguesía chocan con la realidad y como revolucionarios, hemos de juzgar a la burguesía por lo que hace y no por lo que dice. Y lo que en la práctica sucede es que ante cualquier tipo de elecciones de parlamentos burgueses, como órganos que la burguesía ha construido a su imagen y semejanza para mantener su dominio, su capacidad para dañarla, aunque se encuentren en manos de fuerzas populares, es muy escasa (véase por ejemplo el caso de Allende en Chile, o los contratiempos que sufre Venezuela bolivariana) mientras que su poder es inmenso cuando se trata de enriquecerla aún más (como sucedió con el rescate a la banca o las indemnizaciones a Florentino Pérez cuando sus negocios con el estado burgués salen mal, si no es que directamente es ese su modelo de negocio).

Por lo que realmente la utilidad que puedan tener las instituciones burguesas para mejorar la vida de la clase obrera, no ya destruir el capitalismo, depende de cual sea la situación económica y política de la burguesía, que actualmente se encuentra en crisis en el plano económico pero que es fuerte en el político. Ya que al no existir actualmente un potente Partido Comunista a la cabeza de un amplio y organizado movimiento obrero no se ve obligada a tener que entregar migajas para salvar todo el pastel, y de paso el cuello, como si sucedía en décadas pasadas. Por lo que ni siquiera el parche de la socialdemocracia que compra a capas de la clase obrera para que no se radicalicen tiene cabida y fundamento económico actualmente.

Así que, ¿a dónde nos lleva todo esto?. A unos regímenes burgueses cuya forma de gobierno solo puede pasar ya por los recortes y la represión, a unas políticas que abiertamente benefician a los monopolios y por tanto perjudican a la clase obrera.

Y es en este punto donde se sitúa el acierto de resaltar la importancia de las elecciones al Parlamento de la UE sobre las demás, a la vez que se entiende que ningunas elecciones burguesas van a acabar con la burguesía. Porque la lucha del Partido Comunista es la organización y movilización diaria de la clase obrera y los sectores populares de todo el estado para derrocar el sistema capitalista, una lucha que se dirige fundamentalmente contra unos monopolios que actúan abiertamente a través de la Unión Europea.

Es esta denuncia de la Unión Europea lo que nos permite distinguirnos más claramente de la vieja y nueva socialdemocracia, que vende a la clase obrera un futuro dentro del sistema capitalista y una solución a sus problemas a través de sus instituciones, cuando lo que realmente venden es a la clase obrera, y para la que el mayor problema de la UE no es su existencia en sí, si no su forma de funcionar. Una denuncia que realizamos también en periodo electoral porque es el momento en que la burguesía trata de legitimarse y parecer democrática, decidiendo que este es el único momento de hablar de política y poniendo a disposición de las fuerzas populares, que logren superar sus trabas burocráticas y presentarse a las elecciones, una mayor cantidad de medios de difusión que el resto del año.

Y es que citando al Che, “sólo caben dos posiciones en la historia: o se está a favor de los monopolios, o se está en contra de los monopolios. Y todos los que están en contra de los monopolios, a todos ellos se les puede aplicar un denominador común”

Por todo esto decimos, ¡No a la Europa de los monopolios y la Guerra! ¡Vota PCPE, la fuerza del pueblo trabajador!

Pablo Terrones