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“El viejo mundo se muere, el nuevo tarda en aparecer, y en este claroscuro surgen los monstruos”

 - Antonio Gramsci -

Nos encontramos, con que de repente, nos han colocado sobre la mesa de discusión política general la llegada “ triunfal” de Vox al panorama político de este país. Como siempre los medios del sistema mienten, no es verdad que este partido, o nuevo Movimiento, sea una novedad. Esta derecha fascista, hermana siamesa del PP y Ciudadanos, tenía su nido original, su nido de la serpiente, su urdimbre constitutiva, en el PP, y anteriormente en Alianza Popular, ese partido franquista, creado por prohombres del franquismo, y destinado a servir a los intereses de la clase social que creó al monstruo, que se sirvió de él durante la Dictadura, y que continuó durante la Transición y los tiempos actuales. La aparición política a nivel de masas de Vox no es más que la expresión temporal de la aguda crisis del capitalismo terminal de nuestros días. Vox, la derecha más derecha de todas las derechas existentes en la actualidad en el estado español nace en el marco de la crisis de los sectores de la pequeña y mediana burguesía, castigados por los intereses del gran capital nacional e internacional, que los proletarizan, situación a la que tienen, no miedo, pavor, y por ello se arrojan en los brazos de la extrema derecha, más extrema, es decir Vox.

Naturalmente estaría incompleto el panorama si esta extrema derecha, más extrema, no intentara pescar también en sectores de la clase obrera, que esos sí que están en crisis desde hace muchísimo tiempo, que no es que se hayan proletarizado, es que eran proletarios, y que como consecuencia de la globalización y de las leyes capitalistas se han convertido en parias. A estos sectores desesperados de la clase obrera, la derecha más derecha, les dice que la culpa de su situación no es la explotación capitalista y sus leyes e instituciones, sino los obreros norteafricanos, latinoamericanos o de cualquier otra nacionalidad que han venido a quitarles sus miserables trabajos.

En esta clave se encuentra los fastos que Vox preparó en Granada el día 2 de enero para conmemorar el 527 aniversario de lo que ellos llaman la “Reconquista de Granada”. No fue un acto conmemorativo, fue un acto contra los trabajadores musulmanes perfectamente pensado y escenificado, y en la línea de la concepción que la derechona española, en torno a FAES, está diseñando para la reconquista, en clave neofranquista, del espacio político español. Repetimos no fue un acto conmemorativo sino “patriótico”, confesional, naturalmente en santa alianza con los sectores más reaccionarios de la Iglesia Católica – como los quicos, curas falangistas, como el del Valle de los Caídos, significados dirigentes de la Conferencia Episcopal Española, la múltiple fauna de sectas religiosas e iglesias de distinto pelaje, ya conocidas en otras latitudes, etc. Como muestra un botón, ¿Cual fue la primera y controvertida propuesta de Vox nada más terminar las elecciones en Andalucía?, a que fue la derogación de todo o de gran parte de la Ley de Violencia de Género. ¿Está esta propuesta en consonancia con las declaraciones de curas, obispos, PP, Ciudadanos, etc, sobre el matrimonio, sus contenidos y formas?. La alianza no es cívico-militar como en Venezuela, es clerical reaccionaria y fascistoide, es Vox, la derecha, más a la derecha.

A ello se suman, naturalmente, los militares, a través de declaraciones públicas de apoyo a Franco, su “obra” y “espíritu”, y los gestos, declaraciones y actitudes de la Casa Real, en torno a situaciones como las de Cataluña y otras nacionalidades del estado español.

Todo este conglomerado político- social-militar-eclesiástico recuerda totalmente a la situación política de España a lo largo de los siglos XIX y gran parte del XX, con Guerra Civil y la Dictadura franquista incluida. En esas claves de Reconquista ideológica se hallan inmersos todos los agentes anteriormente nombrados.

Otros dos componentes indispensables para la comprensión total de este brebaje fascistoide, son el ascenso internacional, de la mano de USA, de todos los partidos ultras, y la crisis de la socialdemocracia y de la izquierda en general, pero estos dos ítems no son objeto de análisis de este artículo, pero no es una amenaza, los trataremos como se merecen.

José María Lucas