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"El Estado es una máquina destinada a la opresión de una clase por otra, una máquina llamada a mantener sometidas a una sola clase todas las demás clases subordinadas"

Vladimir Ilich "Lenin", Acerca del Estado (1919)

El pasado 2 de agosto, el nuevo ministro del interior, Fernando Grande-Marlaska, decidió el cese de Manuel Sánchez Corbí como jefe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, tras unas declaraciones de este último, en el que  comunicaba "el cese de las actividades" de esa unidad al haberse "agotado los fondos reservados", alegando una “pérdida de confianza”, al haber realizado estas decisiones de forma unilateral.

El que hasta ahora fuera jefe de la UCO trabajó durante 25 años en Euskal Herria, y fue condenado en 1997 a cuatro años de cárcel y seis de inhabilitación por torturar al miembro de ETA, Kepa Urra. No obstante, el Supremo le redujo la pena un año después, y en 1999 el Gobierno de José María Aznar le indultó.

No obstante, por si alguno de nuestros lectores mantenía la esperanza de que el nuevo gobierno hubiera iniciado una limpieza de la cúpula de la Guardia Civil, o peor todavía, que tras el cese del anterior sujeto, la Guardia Civil iba a transformarse en una especie de “policía democrática”, lo sentimos mucho, pero como recordamos en la cita que encabeza este artículo, el Estado es una herramienta de clase, y en España, la burguesía sigue siendo la clase en el poder, aun cuando el gobierno lo gestiones el Partido “Socialista” “Obrero” Español.

Pues bien, el nuevo jefe de la UCO es el Coronel Francisco Javier Sánchez Gil,  ingresó en la Guardia Civil en 1985 y ha formado parte del Estado Mayor del Cuerpo. Dirigió la EUI, unidad centrada en operaciones antiterroristas y contra el narcotráfico; en caso de secuestros de rehenes y desequilibrados mentales especialmente peligrosos; y en la protección de altas personalidades ante la amenaza inminente de un atentado. 

De este modo, el cambio en la jefatura, no supone cambio de ningún tipo en la política de represión del Gobierno, y que el nuevo Ministro del Interior conoce de primera mano tras sus años de trabajo en la judicatura, manteniendo el resto del organigrama intacto, y simplemente, responde a un intento de imponer la autoridad del nuevo Ministro ante un perro viejo, que desde su posición, trato de cuestionar su autoridad mediante dichas declaraciones. 

Cosmética y fuegos de artificio. Declaraciones rimbombantes de un gobierno, y con él, del resto de grupos parlamentarios que apoyaron su investidura en la moción de censura realizada contra el infame Rajoy, que nuevamente, tratan de venderle humo a la clase obrera y los sectores populares, intentando maquillar el papel represivo de la Guardia Civil, y más concretamente, en el caso de la UCO, la connivencia que ha tenido durante décadas de corrupción del Partido Popular, en los que los esfuerzos por el esclarecimiento de sus fechorías, han salido a la luz solamente cuando el capital ha decidido sacrificar peones para justificar su crisis sistémica por los desmanes de sus gestores.

La lección que debemos aprender, es que no podemos esperar nada de aquellos que nos venden que un cambio en nuestra sociedad es posible sin luchar. Nada podemos esperar de liberales, viejos y nuevos, socialdemócratas, viejos y nuevos, más que la perpetuación de nuestra explotación, de la represión contra nuestras luchas, que la guerra imperialista contra los pueblos del mundo y la humanidad entera.

Cuando nos demos cuenta de esto, por fin, empezaremos a vivir, y dejaremos de sobrevivir. 

Luis Muñoz Gutiérrez