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Sin duda uno de los tesoros a rescatar es la revista chilena Araucaria, impulsada por el Partido Comunista de Chile. Tras la desaparición de Pablo Neruda y el asesinato de Víctor Jara, se produce la diáspora, el exilio y la dispersión. Fue un enorme acierto la fundación de Araucaria en 1977.

Significó un aglutinante de dimensiones siderales. Tuvo como colaboradores a Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Julio Cortázar, García Márquez, Marta Harnecker, Patricio Manns, Federico Schopf, Antonio Skármeta y una extensa lista. 

La revista tuvo una enorme influencia en el ámbito intelectual latinoamericano. Tan solo superada por la revista cubana Casa de las Américas, fundada por Haydée Santamaría, revista que mantiene en la actualidad todo el vigor. 

La revista Araucaria fue dirigida por Volodia Teitelboim. La línea de la revista fue galvanizar la intelectualidad latinoamericana en los campos del ensayo, de la literatura, artes plásticas, cinematografía, expresión musical...dentro de un marco antiimperialista donde confluía múltiples sectores, teniendo claro la línea editorial revolucionaria de la revista.

La revista desapareció en 1988. Fue un error porque dejó a la intemperie los ámbitos de lucha ideológica y el enemigo nos desarmó y se rearmó hasta hoy. Ejemplos como las revistas mencionadas son experiencias fundamentales para los retos de rearme ideológico en los tiempos venideros.

Miguel Ángel Rojas