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Este domingo, 26 de noviembre, se ha celebrado la XXXII edición de la marcha a Rota en unas condiciones excepcionales. Excepcionales porque la ha convocado el PCPE en solitario y excepcionales porque la situación política, tanto internacional como nacional así pueden considerarse.

En la marcha de hoy, el PCPE ha estado acompañado por militantes de Nación Andaluza y por sindicalistas de la Coordinadora de Trabajadores de Andalucía (CTA), a los que agradecemos su participación y esfuerzo. Ha transcurrido, como estaba previsto, por el centro de la localidad sin incidentes y trasladando a la población las consignas que "no a los gastos militares, si para escuelas y hospitales".

Hemos expresado que la marcha se ha realizado bajo condiciones excepcionales. Una de estas, la convocatoria en solitario del PCPE, no ha sido fruto del capricho de una organización, sino que obedece a planteamientos políticos de singular relevancia. La lucha contra el imperialismo no puede ser tratada como una lucha más dentro de la enorme fragmentación de luchas que vivimos en el estado español, ni puede postergarse ante intereses que nada tienen que ver con la lucha por la libertad y la emancipación de la clase obrera y con ella, la humanidad. Por el contrario, esta lucha adquiere su verdadera dimensión cuando se comprende que el imperialismo no es solo una manifestación militar o bélica, si se quiere, del sistema capitalista, sino que es el propio sistema capitalista, en todas sus dimensiones, en su fase superior.

Así pues, no se podía consentir de ninguna forma que la convocatoria de la marcha no se realizara este año o se demorara, casi "sine die", bajo el pobre pretexto de que no era factible hacerla bien por coincidir con otros actos patrocinados por organizaciones integrantes de la Plataforma Antibases de Andalucía y que eran más importantes a sus intereses partidistas; bien porque se quería dar un giro al tradicional formato de la marcha hacía formulaciones más o menos "pacifistas" pequeño-burguesas, o bien por oscuros intereses cuyo fin último es el de liquidar cualquier intento de protesta verdaderamente popular. Por tanto, ha sido una cuestión y un ejercicio de responsabilidad política la convocatoria de esta XXXII edición de la Marcha por parte del PCPE, frente a la irresponsabilidad de aquellas organizaciones que, dejando de lado la vital y necesaria respuesta antiimperialista, han optado por hacer primar sus intereses particulares.

En cuanto a la otra condición excepcional a la que aludíamos antes, la podemos encontrar tanto en la situación internacional, con la agresión y provocación del imperialismo estadounidense y el de la Unión Europea, llevando el conflicto hasta las fronteras de la Federación Rusa, la constante amenaza hacia el pueblo de Corea del Norte, el mantenimiento del criminal bloqueo a Cuba, la intervención directa en zonas centroafricanas como Mali, donde se están desplegando tropas de la UE, españolas entre ellas, la sangrante situación de las personas que están siendo vendidas como esclavos en Libia y sobre la que ningún medio de información burgués hace la más mínima referencia, entre otras situaciones más o menos conocidas, como en la situación dentro del estado español, donde en poquísimo tiempo hemos visto avanzar las formas más rancias del fascismo español fomentado por el reaccionario gobierno de la burguesía, liquidando las libertades democrático- burguesas sustituyéndolas por formas represivas sin parangón, la injustificada y brutal represión del pueblo catalán por parte de unas fuerzas de seguridad del estado que han demostrado el profundo odio que sienten hacia la población, la acometida brutal contra los intereses de la clase obrera y sectores populares, el agravamiento de la situación de la mujer, el desmantelamiento de la educación y sanidad pública, en beneficio de las empresas privadas, el incremento imparable de las tasas de pobreza en la población, desnutrición infantil, despojo por parte de los bancos de las viviendas de la clase obrera, pérdida y ruina de pequeños comerciantes y pequeñas empresas, de autónomos, etc. Todo esto, fiel reflejo del avance del imperialismo tanto a nivel internacional como a nivel del estado español, hace más necesario que nunca el que se dé respuesta por parte de aquellas organizaciones que se dicen antiimperialistas, que se denuncie y se lleve a las masas trabajadoras y sectores populares la necesidad de organizarse y hacer frente a esta gravísima amenaza.

Con este motivo, dado el papel preponderante que juega la base de Rota en los planes geoestratégicos del imperialismo yanqui y europeo, al igual que su utilización para reprimir cualquier intento de insurrección revolucionario dentro del estado español, de la península ibérica o norte de África, la Marcha a Rota se convierte en un icono y en un referente de lucha y de resistencia popular, al que hay que prestar toda la atención que se merece.

Por ello, desde ahora hacemos un llamamiento a todas aquellas organizaciones que se definan como antiimperialistas a unificar este ámbito de lucha, hoy por hoy tan disperso y por ello, tan poco eficaz, creando un verdadero frente antiimperialista desde donde se coordinen las actividades, acciones, etc, que cada momento requiera y cuyo objetivo se incardine en aumentar el nivel de conciencia de la clase obrera y demás sectores populares, arrancándolos del embrutecimiento donde quiere tenerlos la burguesía imperialista y ofreciéndoles la alternativa del cambio revolucionario. Nos ponemos trabajar desde hoy en este proyecto para que el año que viene, la marcha a Rota sea una verdadera respuesta popular y revolucionaria a esta lacra que azota el planeta. No olvidemos que nuestro viejo enemigo está organizado y que solo nuestra organización en un fuerte bloque hará posible la victoria. ¡¡¡ OTAN NO BASES FUERA!!! ¡¡¡ POR UN FRENTE ANTIIMPERIALISTA!!!

PCPE y J-PCPE