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Entrevista a Cristina, 22 años, graduada en Psicología y camarera en el centro de la ciudad de Murcia para la cadena de restaurantes 100 Montaditos.

- UyL-.Muy buenas, Cris. Cuéntanos un poco quién eres y cuál es tu experiencia laboral.

-Cris-. Muy buenas, tengo 22 años, soy graduada en Psicología, y bueno, empecé a trabajar antes de ser mayor de edad ayudando a mi madre a limpiar. Luego, pues lo típico que hemos hecho de dar clases y cosas de esas, para ganarme un dinerillo. Y ya pues en la playa ayudaba en un chiringuito, pero eso no era legal; porque yo simplemente iba a echar una mano.

Mi primer trabajo legal y regulado fue en IKEA, estuve un año. Empecé echando 16 horas, me lo ampliaron a media jornada e iba compaginándolo con los estudios. Las condiciones eran buenas, te respetaban las vacaciones y te daban de alta todas las horas que echases, lo único es que las horas extra te las pagan en el finiquito, que a toda persona empleada en IKEA le acaba llegando.

Y ahora he entrado a 100 Montaditos. Al principio estaba 20 horas, 500€ al mes, todo correcto, hasta que llegó un punto en el que el jefe decidió que no había dinero, que la empresa no era viable y en vez de despedir a gente, nos bajó la cotización a 8 horas semanales cuando echábamos muchas más. Ahora trabajo a jornada completa y cotizo un día de cada siete que echo.

-UyL-. Volviendo al tema de IKEA… Has dicho que tu propio contrato ya contemplaba que no ibas a continuar trabajando ahí, que no era un trabajo estable, que era algo totalmente temporal; y donde estás ahora, lo mismo: ya estáis viendo que os van a echar. Uno de los problemas actuales es ese, que los trabajos tienen fecha de caducidad, que no hay estabilidad ni se puede hacer plan de futuro viable.

-Cris-. Yo en IKEA empecé con un contrato de tres meses, se me acabó, me hicieron otro de tres meses y luego uno de seis. Ese el modo de funcionar de IKEA, rotación de plantilla continua. Echas seis meses allí, te quedas seis meses mínimo en el paro para que la empresa te vuelva a contratar si a la empresa le interesas. Yo tenía compañeros que habían estado así 10 años, trabajaban un año, seis meses al paro, y así.

-UyL-. Claro, ¿entonces, en esas condiciones, establecer un plan de vida...?

-Cris-. No se puede.

-UyL-. Muchas veces vemos que, aunque los trabajadores pretendamos organizarnos para mejorar nuestras condiciones laborables, cosas como la continua rotación de la plantilla hacen que sea muy difícil.

-Cris-. Totalmente.

-UyL-. Si queremos articular cualquier tipo de estructura sindical o herramienta de lucha, es complicado en esas condiciones.

-Cris-.En IKEA había una división muy marcada de sindicatos, CCOO, UGT y FETICO. Los sindicatos estaban muy quemados allí por eso. Si siempre está entrando gente nueva y lo que le vendes es propaganda y no otra cosa, la gente pasa.

-UyL-. La propuesta del PCPE ante esta pelea de siglas que dificulta la unión para defenderse en el puesto de trabajo es la creación de una estructura: Comités de Unidad Obrera (CUO), a la que puede unirse cualquier persona trabajadora con independencia de cuál sea su afiliación sindical si la tuviera, que se una para mejorar las condiciones del propio entorno de trabajo. ¿Lo verías útil?

-Cris-. Totalmente. Eso posibilitaría que todo el mundo se uniese y luchara, o intentara hacer presión. Yo trabajaba en IKEA y no prestaba atención a los sindicatos por esa división. En IKEA -al menos- hablaban mucho, pero hacían poco. Entonces, no vale de nada esa pelea de sindicatos si estás vendiendo algo que no vas a intentar cumplir, o no estás luchando porque mejoremos nuestras condiciones. Todo iría mejor si, en la medida en que cada uno de nosotros pudiese, pusiéramos de nuestra parte para luchar juntos por algo común.

-UyL-. Volviendo a tu trabajo actual, ¿cuáles son los principales problemas del sector y de tu trabajo en concreto?

-Cris-. La hostelería es un trabajo muy esclavo, a nadie le gusta trabajar mientras el resto de la gente está librando. Echas muchas horas al día y por lo general en turno partido o, por ejemplo, 10 horas del tirón, que es horrible. En muchos trabajos no hay descanso ni de media hora, y las horas no te las pagan bien: 3 euros o 3 euros y medio la hora. Se ve como algo normal, cuando eso es infrahumano. En mi caso, hago hasta cierta hora y las extra no me las pagan.

-UyL-. Tener una vida fuera del trabajo en esta profesión es difícil.

-Cris-. Yo he trabajo y estudiado a la vez y hay que hacer malabares. Prácticas que coinciden con la hora de trabajo, sales de trabajar a la una o a las dos, y a las siete y media en pie para ir a la universidad. Sales de clase, comes y a trabajar. Y súmale el problema de la mala combinación de autobuses, que viviendo fuera del centro lo hacían imposible.

-UyL-. A veces nos venden que cualquiera, con esfuerzo y sacrificio, puede llegar a una buena posición social.

-Cris-. Una mentira.

-UyL-. ¿Piensas que ser trabajadora, o ser de una familia trabajadora, es, en la actualidad, un impedimento para subir en esa famosa escalera social? Es decir, ¿está una trabajadora en igualdad de condiciones con una persona más acomodada?

-Cris-. No se parte en igualdad de condiciones; vas más cansado, no rindes, no tienes tanto tiempo para dedicarle a estudiar. Y las becas simplemente no sirven para igualar. La universidad es para ricos y cada vez más. Necesitamos unas condiciones de trabajo dignas pero no las hay. Vivimos en un sistema que no piensa nada más que en los beneficios al mínimo coste.

J-PCPE MURCIA