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Los carros de combate Leopard 2E y los blindados Pizarro del Ejército de Tierra español se entrenarán este año en una misión en las Repúblicas Bálticas. La Brigada de Infantería Mecanizada Extremadura, desplegará a mediados de mayo seis carros Leopard y 16 vehículos Pizarro junto con 360 efectivos en Letonia, dentro del batallón multinacional de la OTAN en el país báltico.

El contingente español estará formado por una unidad mecanizada, una unidad logística y otra unidad de ingenieros. Los militares españoles estarán también en el cuartel general de la OTAN para esta misión en la ciudad polaca de Eiblag.

El ministro de Defensa ya anunció en octubre que la OTAN había solicitado a España un aumento de la presencia en el Este de Europa. Esto forma parte del plan que los jefes de estado y gobierno de los países que componen la OTAN acordaron, en la cumbre de julio del año pasado en Varsovia, de desplegar cuatro batallones con unos 4,000 efectivos en Polonia y en los tres países del Báltico para “disuadir” a Rusia.

Dentro del batallón multinacional en Estonia, España será el segundo país con más efectivos desplegados, sólo superado por Canadá. El batallón multinacional tendrá su base en la ciudad letona de Adazi y participarán además tropas de Italia, Polonia, Eslovaquia y Albania.

Junto con este despliegue de tropas, España sumará a la llamada misión “Policía Aérea del Báltico”, encargada de vigilar el espacio aéreo de las repúblicas bálticas, frente a Rusia, cuatro F-18 y un centenar de militares, pilotos, mecánicos y personal asociado estableciéndose en la base estonia de Amari.

Como vemos por estas cifras y datos proporcionados por el mismo Ministerio de Defensa, España, su gobierno, se suma de manera significativa a la escalada de tensión de la OTAN a Rusia. La política colonialista, anexionista e imperialista del Gobierno fascista de Ucrania se ve plenamente apoyada por este despliegue de fuerzas de la OTAN en su intento de cercar militarmente a Rusia a través de sus fronteras europeas. La implicación, por tanto, de este Gobierno del PP, en la política agresiva e imperialista de la OTAN es total, incrementando además el dinero público destinado a las intervenciones extranjeras en el presupuesto nacional. Así España se ve directamente involucrada en la política de tensión bélica que, auspiciada por los intereses imperialistas de la Unión Europea, pretende reforzar la política fascista del gobierno de Ucrania. El peligro de intervención armada es enorme y aquí el gobierno español demuestra, una vez más, su carácter dócil, obediente y servil para los intereses imperialistas de la OTAN. Consecuentemente la lucha por la salida de la Alianza Atlántica es una necesidad imperiosa de la clase obrera del Estado Español.

Alexis