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ÚLTIMA HORA: ACAMPADA DE TRES DÍAS FRENTE AL PALACIO FORAL.

Ya son 120 días de Huelga que llevan realizando las trabajadoras de las Residencias de Bizkaia, tras más de un año de conflicto en defensa de un convenio digno para las más de 5.000 obreras que representan en el sector privado.

El pasado 8 de Marzo comenzó este colectivo de mujeres con otra jornada de Huelga Indefinida que se va a prolongar hasta el 6 de Abril. Todas ellas, afiliadas a ELA, con un 70% de representación sindical en este conflicto laboral, celebraron el día de la mujer trabajadora bajo el lema: “Porque somos mujeres y nadie nos escucha”. De nuevo como en estos meses pasados, las calles de Bilbao volvieron a teñirse del color verde de los cientos de camisetas que llevan puestas este colectivo de gerocultoras, empleadas de la limpieza y cocineras.

El paso que han dado en la radicalización del conflicto ha sido una acampada de tres días frente al edificio decimonónico de la Diputación Foral de Vizcaya en la Gran Vía que tanto inspira en estos últimos tiempos a la señora Carmena...

Allí se encuentra la sede del diputado general: Unai Rementería, quién al mas puro estilo mafioso sigue ignorando a estas madres coraje, que lo único que piden es dignidad en su trabajo, súbida de salario y mejores atenciones en los ratios por el colectivo de ancianos que cuidan, del que el ente público sufraga al año más de 90 millones de euros que van a las arcas de las tres patronales: Gesca, Elbe y Lares.

Como le pareció poco al antiguo alcalde de Mundaka el prohibir el paso a actos públicos a estas trabajadoras en la Casa Torre de Santurce y en la sala de Exposiciones de la Diputación Foral en la capital vizcaína, sigue contestando desde los medios de comunicación como El Correo con cartas, con títulos tan sugerentes como “Mi versión” en el día del padre. Un nuevo Nerón del Siglo XXI, eso sí muy campechano y con eusko label que potencia titulares a doble página donde se acusa a las trabajadoras de las enfermedades de los ancianos en la Huelga, o con la ayuda de su colega y alcalde de Bilbao, el señor Aburto, a que en la jaima de la acampada no puedan contar con sillas plegables porque no entran en la normativa municipal del glamour de la Kapital Vip. Mientras ellos dan 21 millones de euros al I+D a empresas amigas; viajes a EE.UU a potenciar el mundo empresarial republicano y demócrata como en los tiempos de Ardanza, quién regalaba makilas de mando al señor Ronald Reagan...

Parece ser que a los señores y señoras del PNV y del PSE; así como del PP, no les debe preocupar mucho la cuestión, a pesar de las decenas de marchas y manifestaciones diarias de estas operarias que han realizado varios kilómetros por las calles de la Margen Izquierda, Zona Minera e incluso desde  la Margen Derecha:  Desde la zona obrera de Erandio y Astrabudua hasta Las Arenas de Guecho...

También es cierto que hay una apatía en las direcciones del resto de sindicatos, en unos casos más que en otros, a pesar de que muchas trabajadoras de sus bases apoyan el conflicto laboral, al que se está criminalizando por parte de las instituciones vascas, con prepotencia y retando a que sigan otro año más de movilizaciones en la calle al más puro estilo thacheriano...Desde acusaciones de maltrato familiar, de despidos, de denunciar por parte de las patronales al colectivo de familiares Babestu, etc, etc... En eso consiste su juego democrático y de negociaciones y mimbres varios...

Como dicen las propias trabajadoras: “Maltrato son los servicios cronometrados (7 minutos por usuario para levantarle y asearle; 3 para cambiarle de pañal, 3 veces al día como máximo...) Maltrato es que por la noche sólo haya una gerocultora para cubrir dos plantas. Maltrato es no tener tiempo para sentarte con una anciana/ o a escucharle o tenderle la mano...No se han enterado de que tratamos con personas, que sienten y padecen. Y ésa es la realidad diaria de cualquier residencia en Bizkaia. En huelga (con unos servicios mínimos entre el 80 y 100%) y sin huelga.”

La metáfora de la tienda de campaña de cuatro metros de largo, frente al gran edificio del poder de la burguesía vasca; nos recuerda a las heroicas mujeres del Vietcong, contra los imperialistas yankies... Podrán acusarlas de utópicas, de quijotescas, pero los molinos de viento y los gigantes se encuentran en esas instituciones vascas sanchopanzistas, que no representan para nada a la clase trabajadora; sino al poder capitalista que disfrazan el entorno con jardineras y elecciones democráticas cada cuatro años...

Desde el PCPE seguimos en la lucha diaria de estas valientes obreras , que al igual que en los años setenta sus compañeras de la galletera de Artiach, fueron un gran ejemplo; ahora ellas están dando el paso  de formar parte de  la historia del Movimiento Obrero del País Vasco y de los pueblos de España. Sólo nos queda decir: “Erresidentziak Borrokan!!!”

El pequeño Maxím.