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Ni la palabra Blas de Otero, ni la palabra deja la oligarquía en su guerra desatada contra la clase obrera. No son únicamente leyes mordazas, criminalización del derecho de huelga, códigos penales y todo un arsenal de leyes represivas, la patronal ansia más. Quiere dejar la libertad sindical, el derecho de manifestación y de opinión, reducidos, como todos nuestros demás derechos, a una farsa. Formalidad sin ejercicio real posible… Ayer era la morosa churrera canaria o la patronal de hostelería quienes denunciaban a trabajadores y trabajadoras que ejercían legítimamente sus derechos y ahora es la multinacional de la agroalimentación BONNY SA quien acaba de denunciar a CGT y a su delegado sindical por exhibir, en una concentración contra impagos de la empresa, la siguiente pancarta: “Bonnysa morosa, explota, cobra y no paga”. Pide 6.000€ para la restauración de su dañado honor, que la epidermis de los explotadores es muy sensible, ya sabemos. Y, de paso, da un aviso a navegantes protestones y protestonas. Ejemplar escarmiento se pretende para quien critique la explotación en el puesto de trabajo u ose ejercer derechos sindicales, de opinión o cualquier otro que evidencie que esto no es un bailecito sino lucha de clase. Toda nuestra solidaridad y apoyo al compañero y al sindicato CGT.