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PARO Y LA POBLACIÓN ACTIVA BAJAN, LA EXPLOTACIÓN SUBE.

El análisis del tercer trimestre de la EPA (Encuesta de Población Activa) pone datos a aquello que los trabajadores y las trabajadoras ya estamos viviendo en nuestro propio pellejo: hay más trabajo que antes, pero las condiciones del mismo son mucho peores.

La portada del Unidad y Lucha de Noviembre ya exponía el escalofriante dato de que 3.694.852 millones de trabajadores y trabajadoras cobran menos de 300 euros al mes, siendo esto la demostración palpable de que la tan cacareada salida de la crisis económica, de la que hablan los medios de la patronal, es su salida de la crisis, y que se hace posible mediante el aumento constante de la explotación de la clase obrera.

En otras palabras, los puestos de trabajo que se empiezan a crear son más precarios que nunca, por tanto, aunque las grandes empresas empiecen a remontar su tasa de ganancia, los trabajadores y las trabajadoras no vamos a recuperar nuestros ingresos previos a la crisis capitalista.

Este empobrecimiento absoluto del conjunto de la clase obrera, así como el empeoramiento de las condiciones de trabajo, consecuencias directas de las reformas laborales aplicadas por el PP y el PSOE, se ve plasmado en datos como los siguientes:

  • Los contratos indefinidos han caído en 29.000 y los temporales han crecido 245.000, agudizándose así la ya habitual temporalidad de los terceros trimestres.

  • La tasa de temporalidad ha crecido en 1,23 puntos porcentuales hasta alcanzar el 27% de los asalariados.

  • El empleo a tiempo parcial que, aunque baja en este tercer trimestre en 104.000 personas, supone el 14,6% de todo el empleo.

  • El empleo crece fundamentalmente en el sector servicios: en el último año, más de 400.000 en los servicios frente a un práctico estancamiento en la industria, donde solo crece en 12.000 personas.

Como se puede ver, los datos demuestran que, tal y como ya veníamos anunciando, la estrategia elaborada por los monopolios para remontar sus beneficios pasa por la precarización absoluta de la fuerza de trabajo, forzando hasta los límites que sean necesarios, y pagando el precio social que haga falta, creando un conjunto de trabajadores y trabajadoras con salarios inferiores al mínimo necesario para la supervivencia.

Junto a la comentada reducción del precio de la fuerza de trabajo, el otro dato que no podemos dejar de comentar, como así lo hace sacando pecho el nuevo Gobierno de Rajoy, es el descenso del paro.

Así, el número de trabajadores parados se ha reducido en 253.900 personas, situándose en los 4.320.800 parados. De este modo, el paro ha descendido en 1,09 por ciento, situándose en un 18,91%, y quedándose en 2,5 millones de parados más que en el 2007, al inicio de la crisis.

Sin embargo, lo que no se cuenta desde el Gobierno es que el descenso del paro se reduce porque la población activa continúa cayendo, del mismo modo que ha venido haciendo durante los últimos cinco trimestres.

Por último, es importante comprobar que, aun con el citado descenso, todavía hay 2.446.400 de trabajadores y trabajadoras que llevan más de un año buscando empleo, 1.811.200 que llevan más de dos años en paro, 666.660 hogares sin ningún ingreso y 55.500 hogares con todos sus miembros en paro.

En conclusión, el empobrecimiento del conjunto de la clase obrera desde el estallido de la crisis capitalista se muestra en este tercer trimestre de la EPA con toda su crudeza y, por tanto, los cantos de sirena que llaman a la salida de la crisis se estrellan contra la realidad implacable, de que la recuperación económica de la que se habla no es la de los trabajadores y las trabajadoras, sino la de sus amos, los monopolios.

Luis Muñoz Gutiérrez