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El mes de marzo en Valladolid, la clase obrera de la ciudad, sufrió brutales ataques por parte del capital, anunciando cierres de fábricas como: Printolid (imprenta del grupo Vocento), Lauki (de Lactalis) y Dulciora (de Mondelez). Todas, empresas con beneficios, a esto se le suman, entre otras, las protestas por convenios dignos de los trabajadores y trabajadoras de RTVCyL, del sector del telemarketing o el nuevo y nefasto Plan Industrial de Renault.

 

El PCPE, como Partido de la clase obrera, estuvo (y estará) en las diferentes movilizaciones, entre las que caben destacar las realizadas al pie de la fábrica del sector lácteo, Lauki. Allí, para sorpresa de todos, se presentaron organizaciones fascistas como Democracia Nacional (DN) o España 2000. Estas organizaciones, lejos de estar con la clase obrera, no son más que oportunistas que aprovecharon la situación para "vomitar" su banal mensaje que se limita a pedir subvenciones y protección al empresario español como solución. ¿Acaso esto va a cambiar el modelo productivo? Como si antes de la entrada en la UE la clase obrera no sufriera estos abusos ni estuviese oprimida por la burguesía. Además, el fascismo siempre ha sido utilizado por el capital en momentos de crisis para mantener su posición de poder, además de reprimir y penalizar el movimiento obrero y sindical siempre que ha podido, sin olvidad nunca su rancia ideología, racista y xenófoba y sus múltiples agresiones y asesinatos a lo largo y ancho del Estado.

Ante estos hechos el PCPE avisó a diferentes organizaciones, de cara a una gran manifestación que iba a celebrarse el 16 de abril, con motivo de todos los conflictos ya mencionados, para organizar el rechazo a estas organizaciones fascistas, como antifascistas que somos. A raíz de esto, y de los diferentes comunicados, su presencia ha mermado, e incluso el Comité de alguna de las factorías arriba citadas mostró su público rechazo ante estas organizaciones.

Así se prueba que al fascismo sólo se le vence con la unidad de la clase obrera bajo un mismo lema: ¡NATIVA O EXTRANJERA, LA MISMA CLASE OBRERA!