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Más de dos años de conflicto han pasado desde el anuncio del monopolio Coca-Cola de cierre de la fábrica de Fuenlabrada. Sus trabajadores, con su comité a la cabeza han encarnado en Madrid el ejemplo en el que la clase obrera debe mirarse para combatir a los planes de la patronal, para defender nuestras conquistas históricas y dirigirnos por la senda de la movilización, del reagrupamiento del movimiento obrero.

Un reagrupamiento clasista que nos posibilite emprender la ofensiva que acorrale a las fuerzas del capital, se lleve por delante todas sus contra-reformas laborales y leyes represivas hacia la superación de este sistema que ya nada tiene que ofrecer más que miseria, paro y explotación.

En los períodos convulsos de la lucha, diferentes partidos políticos se han mostrado solidarios con la lucha de Coca-Cola y han pedido el apoyo de la clase obrera para sus diferentes candidaturas electorales, prometiendo una mejor gestión y solución a los problemas que aquejan a los trabajadores, siempre dentro del marco actual del capitalismo y dentro de sus alianzas imperialistas, sumisión sine qua non para ser difundido por todos los medios de propaganda del enemigo de clase. Pero todas las falsas ilusiones sobre una solución fácil, de gestión, que aparte a la clase obrera de la senda de la movilización y la lucha nos conducen a la derrota.

Las elecciones han pasado, los nuevos y viejos partidos ocupan sus sillones en el Congreso de los diputados, la fábrica de Fuenlabrada sigue sin producir y las promesas continúan sin cumplirse. La patronal tiene la planta tomada con vigilantes de seguridad mientras la desmantela y la convierte en un centro logísitco, que nada tiene que ver con el centro productivo que debe ser.

El Partido Comunista y la Juventud Comunista llamamos a todos los sectores de la clase obrera y el pueblo trabajador a levantar las banderas de lucha, a redoblar la solidaridad obrera con la fábrica de Coca-Cola de Fuenlabrada, a no dejarse engañar por las falsas promesas que nos conducen a una fatal desmovilización y derrota.

¡Luchar hasta vencer!