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(El cuadro)… Es un lugar sensible; transmite lo que viene de la masa y le infunde lo que viene del partido. (Che)

El idealismo burgués si no fuera por su servidumbre a tanto crimen podría pasar a la historia como un caso cómico de dislate estupidizante del pensamiento clasista.

Resulta que fabrica un ser humano para el que no existe entramado de relaciones sociales. Sólo hay humanos "deseantes", vivos por el resultado de sus deseos, que una vez puestos (¿quién los aparca allí?) en el mercado dan como resultado la ley de la oferta y la demanda y hasta el lindo subibaja de la bolsa. Humanos -res extensa, como quería Descartes-, movidos desde el exterior por ley mecánica ajena a estructura social alguna. Humanos a solas con sus deseos que por la magia espeluznante de la "Mano Invisible" consiguen la inexplicable paradoja del bienestar de toda la humanidad. Esa criminal mitología la sufrimos debido a la capacidad que les confiere la violencia de su poder y el poder de su violencia.

A este "ser", por decir algo, la sociedad comunista le opone un ser humano que aúne en sí mismo el componente político-productivo. Un ser plenamente inserto en la producción/reproducción de la sociedad y de las condiciones de la misma (productor asociado, lo conceptuó Marx alguna vez). Un ser humano plenamente consciente de la necesidad como libertad y ésta como vida.

Un anticipo de ese futuro lo visualiza la militancia revolucionaria centralizada en el p. El militante conscientemente centralizado es muestra actual de lo futuro. Su actividad militante en los frentes de masas y la natural inserción social en su ámbito de vida normal (trabajo, barrio, ocio, aficiones, lugares de encuentro...) ha de estar regida por una natural actividad sociopolítica.

Centralizado significa centralización a través del Centralismo Democrático con el c.c. del partido. Fragua un militante que incluso en las más adversas condiciones de militancia (alejamiento, aislamiento, clandestinidad) o fases tácticas y estratégicas (repliegue, resistencia, contraataque, ofensiva...) despliega, en su ambiente, la orientación precisa para la acción de las masas.

Actuación centralizada en su ambiente cotidiano no significa postergación de otras tareas o que éstas tengan un tratamiento secundario. Y no son pocos los militantes en condiciones de promover la acción de masas en su ámbito o nivel. En todo caso la escasez podemos considerarla como argumento. No como impedimento.

Las masas aprenden por experiencia propia, por las acciones que enfrentan contra el sistema de explotación y dominio y los aparatos que lo protegen. Esto es fundamental. Lenin lo repitió miles y miles de veces. Es imperativa una multitud de militantes habitando las orientaciones del c.c., capacitados y capaces en su ámbito de promover la participación, movilización, organización y toma de conciencia de las masas según la orientación partidaria. Siempre, por supuesto. Y más acuciante hoy dada la situación de la lucha de clases, la necesaria acumulación de fuerzas y la urgente aceleración del proceso de bolchevización que precisamos. Granada, agosto 2013.

Julio Míguez