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“La situación en HVL y las subcontratas es dramática”

Sócrates Fernández es delegado sindical de CC.OO. en la empresa HVL (Hullera Vasco-Leonesa) y se encuentra encerrado desde el viernes 11, junto con otros tres compañeros, en las oficinas de la empresa en la localidad leonesa de Santa Lucía.

UyL: Sócrates, cuéntanos las razones del encierro y quiénes estáis aquí.

Sócrates: Estamos encerrados cuatro representantes de la plantilla, uno de cada organización sindical que hay en la Vasco (CCOO, UGT, USO y la Asociación de Vigilantes) desde que el viernes la asamblea general aprobara unánimemente el encierro indefinido como medida de presión ante la gravísima situación de todos los trabajadores, tanto en la empresa matriz como en las subcontratas como, en general, en todo el sector minero.

Los incentivos a la compra de carbón nacional están en el aire, los mecanismos para sostener al sector están paralizados y parece que nadie se preocupa por la minería, más ahora en plena campaña electoral donde vemos cómo PP y PSOE, a pesar de las buenas palabras, siguen empeñados en acabar con la minería de carbón.

Específicamente en HVL, nos encontramos en una situación dramática. La empresa se encuentra en concurso de acreedores voluntario, porque afirma que tiene pérdidas millonarias. Desde mayo estamos en un ERTE de 6 meses, hasta noviembre y, casi inmediatamente después, la administración concursal comunicó al comité a finales de noviembre otros 6 meses de expediente. Esto en la práctica significa que hay impagos de nóminas de aproximadamente medio año, con lo cual te puedes imaginar en qué situación se están quedando las familias de los compañeros, y eso sólo ya sería una razón fortísima para un encierro o para otras movilizaciones.

Pero la cosa no acaba ahí, HVL tiene subcontratas (Cidsa y Peña el Castro) cuyas plantillas tienen intención de despedir al completo tras la presentación de expedientes de extinción de las contratas, lo que supone 100 compañeros más que pueden irse a la calle si no paramos esta dinámica de destrucción de empleos en el sector.

UyL: ¿Pero es que no hay trabajo? ¿No tiene pedidos la empresa?

S: Claro que sí, que nosotros sepamos había pedidos con Gas Natural y con Iberdrola por casi 150.000 toneladas, que garantizaban los puestos de trabajo durante todos estos meses, pero HVL y la administración concursal alegan que les cuesta más caro tener la empresa en funcionamiento que tenernos en expediente de regulación. Alegan pérdidas por casi 60 millones de euros, pero nosotros sabemos que el activo de la empresa llega a los 150 millones, por tanto aquí no hay ninguna quiebra, aquí lo que hay es una intención de cerrar la minería de interior y centrarse en el cielo abierto a costa de destruir puestos de trabajo y empeorar las condiciones laborables.

UyL: ¿A qué te refieres?

S: Pues a que la empresa, tras el acuerdo firmado en Madrid hace meses para el adelanto de las prejubilaciones, está presionando para que la plantilla que no tiene opciones de acogerse a las prejubilaciones lo haga a las bajas incentivadas. En la práctica eso significa que los trabajadores se van a la calle con un dinero que no paga la propia empresa, sino el Instituto del Carbón con lo cual cierran los pozos y las explotaciones sin pagar un euro.

UyL: ¿Eso qué significaría?

S: Significaría fundamentalmente el empeoramiento brutal de las condiciones de trabajo. Para empezar dejaría de aplicarse el convenio de la Hullera Vasco-Leonesa y la intención sería contratar nueva mano de obra bajo convenios más bajos como el de la construcción, con salarios sensiblemente más bajos. Para continuar, los trabajadores dejarían de estar adscritos al Régimen Especial de la Minería del Carbón, lo que supondría una desprotección añadida y perder los derechos que se consiguieron en décadas de lucha minera.

Está claro que la empresa no habla abiertamente de esto, así que en su lugar lo que tratan es de dividir a la plantilla, con manipulaciones, con informaciones falsas, porque saben que en nuestra unidad es donde reside la fuerza.

UyL: La unidad de la plantilla es evidente si aprobó el encierro por unanimidad pero, ¿en el ámbito de las organizaciones sindicales hay esta unidad también?

S: Sí, y eso es muy importante porque además se está instalando entre las organizaciones sindicales una conciencia de que es necesario que sea la asamblea de trabajadores la que tome las decisiones, que éstas se deben respetar y que no se debe ocultar ninguna información a los compañeros. Lamentablemente hay todo un pasado en que las luchas mineras han fracasado por guerras sindicales, pero es nuestro objetivo que esto no ocurra en la Hullera. También es muy importante la lucha unificada de la plantilla de la matriz y de las subcontratas

UyL: Antes comentabas que el encierro es indefinido, ¿qué tiene que pasar para levantarlo?

S: Queremos presionar a la empresa y a la administración concursal para que pague los salarios que se deben. Que los paguen íntegros, ni un solo euro de menos. Por otra parte, queremos también que se sienten a negociar la vuelta al trabajo, porque llevamos 15 días intentando hablar con ellos y no responden. Queremos un compromiso firme en este sentido por parte de la empresa, no se puede jugar con la vida de cientos de familias. Además del mantenimiento de los puestos de trabajo de los compañeros de las subcontratas.

UyL: ¿Es la nacionalización del sector una posible solución?

S: Sin duda. Serviría para que nuestros puestos de trabajo no dependiesen de las maniobras de las empresas privadas, que nos utilizan como carne de cañón en los conflictos que tienen con el gobierno y con las eléctricas. Está claro que formar parte de un sector público potente en el sector de la energía sería muy positivo tanto para el empleo como para el futuro de las comarcas mineras, pero como primer paso, ya que si ese sector público sigue pretendiendo competir en los términos que imponen las empresas de este y otros sectores, sigue pretendiendo ser más rentable que las empresas de otros países que explotan muchísimo más a los trabajadores, podríamos volver a tener los mismos problemas.

Redacción UyL