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Una novela como "El Proceso" de Franz Kafka, es una obra clásica que ocupa dentro de la narrativa expresionista centroeuropea un lugar destacado. Sólo recordar cómo el protagonista Josef K es procesado sin acusación alguna, viéndose atrapado en una madeja, en un absurdo laberinto, una pesadilla.

En esta ocasión vamos a rescatar un magnífico libro. Se trata de "Reportaje al pie de la horca" de Julius Fucik. Quien ingresó en 1921 en el Partido Comunista de Checoslovaquia. Había estudiado filosofía. Ejerció como crítico teatral. En 1942 fue detenido por la Gestapo y un año después ejecutado. Estuvo encerrado en las mazmorras de la prisión de Pankrac. Sufrió torturas hasta la extenuación. Durante el tiempo de presidio escribe su diario: un testimonio extraordinario, una prosa magnífica.

El 19 de mayo de 1943 expresa: "Lo repito una vez más: hemos vivido para la alegría; por la alegría hemos ido al combate y por ella morimos. Que la tristeza jamás vaya unida a nuestro nombre". También reivindica el legado de la poesía de Jan Neruda. El tenía la firme convicción de que el ejército rojo aplastaría al nazismo como así fue. Uno puede morir pero de lo que se trata es de vencer.

FUCIK. REPORTAJE AL PIE DE LA HORCA. AKAL. MADRID. 1985