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Durante este mes se conmemora el aniversario de la Revolución de Octubre de 1934, insurrección obrera y popular que tuvo especial incidencia y trascendencia en Asturies y que, año tras año, se recuerda por parte de diferentes organizaciones del campo del oportunismo y del reformismo, con el objetivo no de sacar conclusiones para hacer avanzar las posiciones de la clase obrera en el actual marco de desarrollo de la lucha de clases; sino que, urgidos por la necesidad de mantener los lazos con un pasado al cual ya no responden en su práctica política, veremos a unos y a otros participar en charlas académicas, en ofrendas florales o en pequeños actos casi clandestinos.

Todo ello para poder seguir ejerciendo el papel que han adoptado en esta guerra de clases que la oligarquía ha desatado contra las y los trabajadores y los sectores populares, que no es otro que el de actuar como agentes de la burguesía entre nuestras filas, entre los trabajadores. Seguramente veremos durante estos días, cómo los dirigentes de IU o Podemos asisten a actos y tratan de “explicar” la naturaleza de aquella revolución, tras haber pasado apenas un mes desde que estos gerifaltes del oportunismo hubiesen recibido, con los brazos abiertos, a la Guardia Real en Mieres, capital de la Revolución de Octubre.

Para el Partido Comunista de los Pueblos de España tiene especial importancia esta fecha, no para contribuir a la labor de tergiversación que desde uno y otro campo se ha tratado de hacer durante años, sino para que Octubre del 34 siga siendo un referente para los trabajadores y trabajadoras de Asturies y de España. Para recordar a la clase obrera que, por primera vez, las clases dominantes vieron temblar el suelo bajo sus pies ante el avance de las columnas mineras que iban a tomar Oviedo. Para recordar que en Octubre del 34, por primera vez, los trabajadores tomaron el cielo por asalto para expulsar a los explotadores y parásitos que habían mantenido al pueblo en la servidumbre e ignorancia durante siglos. Para explicar a los trabajadores que si en Asturies tuvo éxito la insurrección no se debió a la casualidad, sino que se debió a que había prendido con fuerza el llamamiento a la unidad de los trabajadores y las fuerzas revolucionarias bajo un programa de lucha de ruptura con el régimen burgués y de avance hacia el socialismo-comunismo.

En definitiva, desde el PCPE enfrentamos esta conmemoración con una actitud ofensiva en un doble sentido: sin duda para mantener el hilo rojo de la historia de nuestra clase, y para desarrollar la identidad de clase y el concepto de unidad que los trabajadores debemos impulsar para vencer en esta guerra que nos ha declarado la oligarquía. Y también para cumplir con el deber que tenemos ante aquellos que se dejaron la vida en su lucha por el socialismo. Dicho deber del Partido Comunista lo marcaba José Díaz (Secretario General desde 1932 hasta 1942): “Nosotros, el Partido Comunista, comprendemos muy bien que ciertas gentes se desentiendan de las responsabilidades del movimiento. Y si nosotros no saliéramos a la plaza pública a gritar, a pleno pulmón, que todo cuanto hicieron las masas revolucionarias de Octubre es un hecho glorioso, parecería como si estos hechos gloriosos constituyeran una vergüenza que tenemos que ocultar”.

Por estas razones, desde el PCPE empezamos, en el octogésimo aniversario, a celebrar este acontecimiento, organizando en el corazón de la cuenca minera un acto de masas, donde convocamos a todos los trabajadores y trabajadoras asturianos a hacer de este acontecimiento una importante jornada de lucha política e ideológica. Este año, de nuevo convocamos a todos los trabajadores y trabajadoras a acudir al acto que organizará el PCPE el sábado 10 de octubre en Cerredo, junto con los trabajadores mineros que están viviendo un nuevo intento de doblegarles en su lucha constante por el mantenimiento de la minería en nuestro país. Cerredo, símbolo de las últimas luchas mineras que se han dado, en las que los mineros, desde la unidad, supieron derrotar al monopolista Vitorino Alonso, debe ser lugar de encuentro y de unidad el próximo 10 de octubre. Con esa vocación y aspiración afrontamos los actos de conmemoración de la Revolución de Octubre.

¡TODO PARA CLASE OBRERA!

POR LA UNIDAD OBRERA