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Miguel Hernández  dedicó su Elegía Segunda, en el libro Viento del Pueblo, a Pablo de la Torriente Brau, cubano,  aunque naciera en Puerto Rico,  quien acude a España en su lucha contra el fascismo. De hecho murió combatiendo en la defensa de Madrid, el 19 de diciembre de 1936, abanderando el ¡No pasarán! Había llegado como corresponsal de guerra en solidaridad con los combatientes republicanos y como tal se enroló en la trinchera escribiendo crónicas de la contienda,  así fomentó la solidaridad internacionalista. Además empuñó las armas en el campo de batalla.

Tenemos la oportunidad de recuperar un puñado de escritos en el libro Humor y Pólvora”. La selección de textos recoge relatos de vivencias juveniles, casi aventuras de corsarios imberbes, en un mar de ironía.  Sus angustias  en el presidio del Castillo del Príncipe y los calabozos de Isla de Pinos las expresan extraordinariamente en varios relatos, había sido detenido por los esbirros de la burguesía cubana durante los años treinta. Finalmente, el último tramo comprende crónicas de la guerra en España, rememora diversos episodios: desde los polizontes que llegaron en un barco mexicano para sumarse a la defensa de la República a los retazos de recuerdos de las muchachas milicianas, el papel de la aviación en la contienda

Cada hoja que escrutemos es un grito contra el olvido de la memoria de la combatividad de todo un pueblo contra el fascismo y contra el despotismo burgués. El libro está fuera de cualquier circuito comercial, no existen ediciones recientes, difícil de encontrar en una biblioteca, pero se puede localizar a través del ámbito digital.

DE LA TORRIENTE BRAU, PABLO. HUMOR Y POLVORA. Editorial Orbe, La Habana. 1984