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En Galicia estamos en vísperas del mayor cierre de camas hospitalarias de la historia. El plan de estabilidad Gobierno-UE para 2014-17 impuso nuevos recortes en Sanidad. Sentémonos a disfrutar sus virtudes: 

Sesenta mil pacientes del SERGAS están en lista de espera quirúrgica y no por falta de profesionales. La contratación de trabajadores y trabajadoras de la Sanidad oscila entre el 23% de los aspirantes en Enfermería y 3,8% en Servicios Generales.

 

El actual Director General de Asistencia Sanitaria de la Xunta codirigió antes un grupo (SEDISA) encargado de empresarializar el Sistema Sanitario. La conocida táctica de asfixiar la Sanidad Pública, “demostrar” su inviabilidad y justificar el desvío de sus presupuestos a la Privada, está dando sus frutos: 

  • La “hospitalización a domicilio” está de moda.
  • En los comedores de la Pública campan las cucarachas.
  • ¿Necesitas una operación? Paga a la Privada y el SERGAS, con el dinero público, te lo devolverá luego. ¿Y si no tengo? Ve a reclamar a Bruselas.

Si se cierran los hospitales públicos este verano, las esperas quirúrgicas máximas legales solo podrán ser satisfechas por la Privada.

Una vez más el mensaje de la oligarquía y sus adulones es claro: sé rico o muere, cabrón.

La respuesta del sector es ejemplar: pese a sus diferencias, todos los sindicatos de la Salud (CCOO, CIG, UGT y CESM-Omega, CSI-F y SAE) siguen convocando acciones unitarias para frenar la barbarie de la mercantilización de un derecho humano fundamental. Así se avanza.