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  • Los subcontratados realizan jornadas de 10 y 12 horas por 600€ y teniendo que correr con los gastos de transporte y material

  • Aunque la falta de experiencia ha llevado a la relajación de la lucha, la negociación conseguida por los técnicos de Cataluña hace retomar la confianza

El pasado 28 de marzo, los técnicos e instaladores de Cobre, Fibra Óptica y ADSL de Movistar en Madrid convocaron una huelga indefinida que se extendería al resto de territorios del Estado en los días posteriores. Con el mismo problema y los mismos objetivos, el 9 de abril, los y las trabajadoras de Alicante, se unían a la huelga y comenzaban un proceso de movilizaciones con el que reivindicar sus derechos como trabajadores y trabajadoras del sector.

Los motivos de la huelga son evidentes, un nuevo ataque a la clase obrera. Cada 3 años, Telefónica realiza una modificación de la contrata que empeora las condiciones de los trabajadores y trabajadoras del sector. Teniendo en cuenta esta dinámica, en enero de 2015, en un nuevo intento de ampliar su cota de ganancia, la empresa de telecomunicaciones propuso una nueva contrata que volvía a empeorar las condiciones de los y las trabajadoras, que vieron en este el ataque más directo y explícito de telefónica en la última década, rozando la esclavitud. Algunas de las medidas antiobreras tomadas por la empresa de Movistar se centran principalmente en una rebaja sustancial del baremo (puntos) aplicado a los trabajos realizados, obligándoles incluso a realizar algunos trabajos de manera gratuita. Además, los subcontratados realizan jornadas de 10 y 12 horas, mientras su contrato es de 2 horas y sus condiciones salariales lindan los 600 €, teniendo que correr con gastos de transporte y material, así como de equipamiento.

Ante esto, la clase obrera no tiene otra solución que la organización y la lucha, aspecto que se ha dificultado en Alicante debido a la falta de experiencia de los técnicos ante este tipo de situaciones, lo cual ha hecho que la plantilla decaiga anímicamente durante algunos días, hasta el punto de que han vuelto al trabajo a pesar de las distintas movilizaciones que están llevando a cabo, principalmente concentraciones en el centro de la ciudad y reparto de panfletos informando a los vecinos y vecinas la situación actual por la que está pasando este sector de la clase trabajadora.

Sin embargo, la negociación conseguida por los compañeros y compañeras en Cataluña – se reunirán lunes 11 de mayo con un directivo de Telefónica – da un voto de confianza a los cerca de 200 trabajadores que sufren las consecuencias de este ataque contra el pueblo trabajador de la ciudad de Alicante y, fortalece el camino recorrido hasta ahora por los técnicos, lo cual supone también un avance cualitativo de la lucha, ya que con la experiencia adquirida este mes de huelga sumado a la acumulación de fuerzas que se está dando actualmente les permite continuar la lucha hasta la consecución de unas condiciones laborales dignas, fijando la punta de lanza de estas exigencias en la incorporación directa y total de todos los contratados y subcontratados a la plantilla de Movistar, y una mejora considerable de las relaciones económicas, que permita a los técnicos mejorar sus condiciones de vida.

La unidad y la lucha son el único camino para parar el retroceso de los derechos de este colectivo de trabajadores, y el endurecimiento de su sobreexplotación en el marco de la ofensiva antiobrera de la multinacional Movistar .