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Un niño, con casco de minero, acompaña a su padre. (Foto: Campillo)

Las calles de León capital se convierten en el escenario de una sentida marcha del sector minero / Los trabajadores del sector exigen soluciones al carbón

Siempre condenados a salir a la calle para luchar por su pan. Los mineros leoneses han vuelto a calzarse las botas y el mono de trabajo aún teñido por ese carbón que poco borra de las cuencas mineras para luchar y pelear por su futuro.

Video de leonoticias.com

Pero los hombres del carbón no han estado solos en esta batalla. Mujeres, madres, hermanas y vecinos de las cuencas, cientos, hasta miles, se han sumado este jueves a una marcha por la capital leonesa para exigir a Rajoy y a Soria que cumplan lo pactado y que desarrollen un plan energético estable donde el carbón nacional sea prioritario.

Y por eso, porque las minas se cierran y con ellas, según denuncian, sentencian de muerte a decenas de comarcas, con los nuevos rayos del sol los mineros leoneses han embriagado de emoción la capital leonesa donde el eco de la agonía y el desconsuelo del carbón han resonado con fuerza.

Bajo el lema 'Salvemos la mina’ y con la tradicional traca de petardos, pasadas las 9:30 horas de este jueves miles de personas han iniciado de la explanada de la Delegación Territorial de la Junta una marcha nocturna que ha recorrido las principales calles de la capital acompañados en todo momento de proclamas a favor del sector.

Con frases como “Aquí están, estos son, los que sacan el carbón” o “Rajoy, cabrón, rescata al carbón”, los manifestantes protagonizaron una marcha sin incidentes que quiso ser una nueva llamada de atención al Gobierno para que publique el mecanismo de garantiza de compra y cumpla con lo establecido en el Plan del Carbón 2013-2018.

Un minero fotografía a sus compañeros en Ordoño II.

La esperanza de la luz

El sol desaparece y la oscuridad se impone en la ciudad, la misma que es la reina de esa mina en la que ahora reina el silencio, inunda León. Y en medio de esa oscuridad, el centelleo de las lámparas mineras dibuja un halo de esperanza.

De la poca que le quedan a los mineros leoneses que se han encontrado contra un muro infranqueable, ese de un Gobierno que califican de “insensible” y que lamentan que en los últimos años con sus decisiones y su inacción “se ha empeñado en acabar con el sector del carbón”.

Pero no existe la retirada en el vocabulario de los mineros. No entienden de rendición porque advierten de que la mina es mucho más que trabajo, la mina es vida, sufrimiento y aliento para cientos y miles de personas y esas comarcas que sin ellas caerían en la muerte y el olvido.

Y porque si se puede, porque la única lucha que no se gana es aquella que no se lidia, los mineros han vuelto a ponerse las botas para pelear por su futuro y reivindicar la vuelta a los tajos. “Solo queremos trabajar, no pedimos absolutamente nada más”.

Pero ya advierten, nadie debería mantenerse ajeno a quienes cada día arrancan de las entrañas de la tierra carbón. No debería existir nunca un corazón tan insensible que ignorara el sentimiento de la clase minera. Y por ello, reiteran, llegarán hasta donde el final, porque no morirán en la orilla y si muere lo harán con las botas puestas.

Mineros, durante la marcha. (Foto: Campillo)

Dos mineros conversan antes de iniciar la marcha. (Foto: Campillo)

Los mineros recorren Gran Vía de San Marcos. (Foto: Campillo)

La marcha minera avanza por las calles de León. (Foto: Campillo)

Imagen de la marcha en la Avenida de Roma. (Foto: Campillo)

 Un joven con la bandera de León avanza en la marcha.

 Un instante de la marcha. (Foto: Campillo)

 

El rueido de los petardos no ha faltado a la cita. (Foto: Campillo)

Una pancarta abre la marcha reclamando la salvación de la minería. (Foto: Campillo)