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La patronal de la conserva pretende dar un mazazo múltiple a las obreras del sector: aumento de la jornada, desregulación de la misma, disminución del salario, y semana laborable de 7 días

O sea, lo que ya hemos oído y vivido en tantos otros sectores.

 

Al mismo tiempo, lanzaba hace un par de días la “propuesta” a la plantilla de aceptar cobrar “hasta” un 30 % del salario en forma de “productos y servicios”.

Esa propuesta apareció en varios espacios informativos. De las otras cuatro medidas, igualmente brutales, igualmente antiobreras, se escribió y se habló con la boca pequeña, casi como recordándolo casualmente...

Un día más tarde, la propuesta del pago en especies fue retirada.

La prensa burguesa expresó su alivio. La patronal apareció incluso acusando a los sindicatos de zizañeros.

Claro está, las otras 4 “propuestas” patronales siguieron en pie. Están negociándose.

Tres consideraciones:

1- Lo del pago en latas parece un experimento sociológico. ¿Y si colaba? Pero no coló.

2- Pagar a las obreras con las latas que ellas mismas producen, en la lógica empresarial no es un despropósito: le da al patrón la ventaja de reducir gastos de distribución, y probablemente, de liquidar stocks.

Por tanto no se trata, como algún sindicalista comentó, de una “vuelta al pasado”. Qué va. Al contrario.

Bienvenidos al presente capitalista. ¿Cuánto tardaremos en dormir en barracones y trabajar por un mendrugo de pan, por nada, por temor al látigo?

Sindicalizarnos, organizarnos, luchar por el socialismo, aunque solo sea para no ser esclavos...

3-  Lo único que permite al patrono, hoy,  aumentar sus ganancias al ritmo deseado, es bajar nuestro salario, aumentándonos los días de trabajo, las horas, la productividad del tiempo trabajado. ¿O alguien vio alguna empresa en la que se haga lo contrario?

El capitalismo del siglo XXI está así de limitado, y es así de grosero y cruel. Nadie que se lleve bien con él tiene nada que ofrecernos a nosotros.

Todo lleva al mismo punto: organizarnos y luchar por el socialismo

Laura Quintillán