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POVISA, el hospital privado que presume de ser el más importante del Estado español lleva años incumpliendo sistemáticamente los estándares de calidad y personal que le son exigibles en virtud del concierto firmado con la Xunta de Galicia. Esta hace alegremente la vista gorda. Así son las cosas en el capitalismo, cuando la medicina es para quien puede permitírsela. La empresa hace lo que debe para conseguir que las cuentas le cuadren. Incluso si la mercancía es la vida de los y las trabajadoras.

 

Despide así 75 trabajadores en los años recientes. Reduce la jornada del personal de quirófanos, incrementando las esperas quirúrgicas. Viola la normativa sanitaria obligando a auxiliares de enfermería a desempeñar tareas de celador/a. Hace esperar a los pacientes que no se valen por si mismos para bajarlos de las ambulancias o para acostarlos.

Ese es el trato que espera a los y las trabajadoras de Vigo y a nuestras familias si no luchamos sin descanso por la no mercantilización de la salud, por la salud gratuita como derecho que estamos dispuestas y dispuestos a defender hasta el fin. Salud gratuita y universal como la hubo durante decenios en los países del Socialismo real, como la hay hoy en Cuba.

Hoy 10 de marzo y luego de años de protestas y reclamaciones, 3 compañeros sanitarios, María, Carmen y Eduardo se han puesto en huelga de hambre indefinida con el apoyo de CIG, CXT, UXT y SGPS.

La razón más cercana es evitar los 13 nuevos despidos que la empresa quiere llevar a cabo y exigir el cumplimiento del convenio.

Para ellos y su justa lucha, todo el apoyo del Partido.