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El conflicto entre el ente regulador de las carreras y los hipódromos estalló en diciembre, parando el calendario de carreras durante todo el invierno. Parece que las carreras se reanudarán en marzo, no obstante los trabajadores se mantienen expectantes.

 

El mundo de las carreras de caballos es un mundo complejo. A caballo, y nunca mejor dicho, entre el espectáculo y el deporte, está regulado por una sociedad ‘especial’, la Sociedad de Fomento y Cría Caballar de España (SFCCE). La finalidad de esta sociedad es regular las carreras, controlar el dopaje y velar por el funcionamiento de las mismas. Pero quienes realmente dan las carreras son los hipódromos. El mayor hipódromo del país, el Hipódromo de la Zarzuela, mantiene un pulso con la SFCCE que se remonta prácticamente desde la vuelta de la actividad a Madrid en 2005.

Y es que este mundillo ya tuvo un parón importante entre 1996 y 2005, cuando estuvo cerrada La Zarzuela por una mala gestión. Fueron años duros en los que muchísimos trabajadores se fueron al paro o tuvieron que emigrar en busca de mejor suerte.

Así, cuando en diciembre los hipódromos (con Madrid a la cabeza) comunicaron que no iban a dar carreras mientras SFCCE (en concurso de acreedores) siguiera regulándolas, la sombra del cierre anterior sobrevoló los boxes.

Así no se llevó a cabo la jornada del 3 de diciembre en Dos Hermanas (Sevilla) y desde entonces no ha habido carreras. Muchos profesionales se han mudado a Francia, pero allí sólo pueden permanecer seis meses y, pasado este tiempo, tienen que formalizar su situación como profesionales franceses con una burocracia de papeleos que les obligará a permanecer sin actividad algunos meses más.

La pelota se la fueron pasando entre Fomento y La Zarzuela continuamente. Fue un cruce de comunicados, demandas, denuncias y peticiones al CSD (Consejo Superior de Deporte) que, sin embargo, no se materializaba sin nada.

Finalmente el 23 de enero la Junta de Acreedores mandó a Fomento a la liquidación y el CSD se desmarcó diciendo que ellos no regulaban las carreras de caballos (turf). Entre los profesionales cunde el pánico pues no se sabe cuándo volverá la competición.

Ante esta situación y hartos de esperar, los profesionales se movilizan y llaman a una manifestación a la puerta del CSD el lunes 9 de febrero. Ante la amenaza, Fomento, hipódromos, CSD y RFHE (Federación Hípica, el nuevo ente regulador) se sientan y llegan a un acuerdo: las carreras se reanudarán en marzo.

Todavía ningún profesional cree que el acuerdo sea cierto y se respira la tensión en las cuadras. Aunque el mundo de las carreras pueda parecer exclusivo de la burguesía lo cierto es que de él viven cientos de trabajadores (mozos, jockeys, preparadores, veterinarios, herradores, ganaderos...). Sólo en el Hipódromo de la Zarzuela hay más de 300 puestos directos y en todo el estado, sumando puestos de veterinarios, reproducción, cría, alimentación, equipamiento... las cifras se multiplican por 10 ó por 20.

La realidad es que este conflicto es un conflicto artificial, es una pugna entre dos grupos de burgueses (por un lado la prima del Rey, Faina Zurita, Presidenta del Hipódromo de La Zarzuela y por otro Fomento, con grandes oligarcas) que ha paralizado la actividad. Un pulso que sólo pretendía llevarse más trozo del pastel y controlar este mundo que para ellos es sólo un hobby donde invierten dinero pero para cientos de familias directa y para miles indirectamente es su trabajo y su pan de cada día.